En Río Negro, previenen de manera especial la transmisión del virus del SIDA de la madre al bebé

Viedma.- (APP) Se trata de un programa del Ministerio de Salud provincial basado en controles sistemáticos. Además de los análisis a la mujer a comienzo de la gestación y poco antes del parto, también se realizan pruebas serológicas a sus compañeros, a quienes se llama comúnmente los "varones embarazados".
Esta práctica, que comprende al 28% de las parejas de mujeres embarazadas bajo control en los hospitales públicos rionegrinos, fue expuesta como modelo original en el Congreso Nacional de Sida, realizado recientemente en Salta.

La bioquímica Mariela Sciulli, responsable del programa, dijo que "causa gracia hablar del control al ’varón embarazado’ pero el concepto es claro, porque es el complemento biológico natural para que una mujer pueda concebir".

"Cuando se detecta una embarazada con serología positiva, podemos implementar distintas estrategias para limitar al 2% la posibilidad de que el bebé nazca con una infección VIH" explicó la especialista en diálogo con Télam.

Agregó que "este abordaje con drogas retrovirales es muy efectivo, pero puede que no detectemos a tiempo el riesgo de contagio vertical si esa mujer es negativa pero su compañero es positivo y no lo sabemos".

"En un caso de este tipo, que llamamos de pareja discordante, la infección se puede producir por relaciones, naturalmente sin preservativo, en algún momento del embarazo", añadió.

Mariela sostuvo que "la embarazada debe hacerse el análisis en cuanto se detecta la gestación y también en el último mes, porque el virus tiene un período de "ventana" de dos meses, desde el momento en que ingresa en el organismo hasta que es detectado".

"Puede ocurrir que la mujer no esté infestada cuando inició el embarazo pero contraiga el virus en la gestación, y si no hacemos el seguimiento llegamos tarde" subrayó.

"Lo importante es controlar tanto a la mujer embarazada como a su compañero, porque si él nos da positivo podemos actuar a tiempo" dijo también.

Mariela, con 20 años de experiencia en el campo de la prevención del SIDA, admitió que "no es tarea fácil que los varones se sometan al análisis, porque hay inhibiciones y temor a la discriminación".

Pero destacó que "la labor de consejería que se realiza en los hospitales produce resultados favorables".

En ese sentido recurrió a su estadística y precisó que, en el año 2007, en 64 mujeres embarazadas VIH positivas solamente hubo 2 casos de transmisión vertical a los bebés.

Durante el 2008 no hubo ningún caso de ese tipo y puso como ejemplo que "tenemos 2 parejas discordantes que con atención adecuada lograron que el primer hijo naciera sano y después, ya con planificación, buscaron un segundo embarazo como un proyecto de vida familiar".

"La labor de los agentes sanitarios como consejeros es fundamental" afirmó Sciulli y señaló que "hay en total unos 140 agentes de salud comprometidos en esta labor en los 33 hospitales y centros sanitarios barriales y de parajes de todo Río Negro".

Con orgullo apuntó que "en los últimos 4 años se incorporó un segundo test a la mujer embarazada en el tercer trimestre y uno al varón embarazado".

"En total se hicieron 8.843 análisis en 2006, 10.320 en 2007 y 11.440 en 2008, porque estamos muy comprometidos en la prevención y seguimos ampliando la acción del programa sobre la base de la concientización" concluyó. (TELAM)

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