Día negro para las fuerzas de EE.UU. en Afganistán

Cayó uno de sus helicópteros y otros dos chocaron en el aire; murieron 14 personas
KABUL.- En una jornada negra para las fuerzas de Estados Unidos en Afganistán, un helicóptero se estrelló y otros dos chocaron en pleno vuelo, lo que dejó un saldo de 11 militares y tres civiles norteamericanos muertos.

Las muertes se producen en un momento particularmente tenso para Afganistán ya que, por un lado, el presidente estadounidense, Barack Obama, analiza el envío de tropas adicionales a ese país, y por otro, el gobierno afgano se esfuerza por organizar una segunda vuelta electoral, después de un fraude generalizado en las elecciones del 20 de agosto pasado.

En el primero de los incidentes de ayer, siete soldados y tres civiles perdieron la vida al estrellarse un helicóptero militar en la provincia de Badghis (Oeste), anunció la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad de Afganistán (ISAF, bajo el mando de la OTAN).

En ese hecho, 26 personas resultaron heridas: 14 soldados afganos, 11 militares norteamericanos y un civil estadounidense, agregó el comunicado.

Los tres civiles muertos trabajaban para la agencia antidrogas de Estados Unidos (DEA), según comunicó una fuente diplomática que pidió el anonimato. El presunto accidente se produjo después de una operación contra el tráfico de drogas, durante la cual "murieron más de doce combatientes enemigos", indicó la ISAF.

A pesar de que las autoridades estadounidenses descartaron la presencia de fuego enemigo, los talibanes aseguraron que ellos habían derribado el aparato.

"Hemos bajado un helicóptero Chinook y matamos a 24 soldados extranjeros", dijo Qari Yusuf Ahmadi, un vocero de los extremistas. Fuentes norteamericanas opinaron que los insurgentes suelen aumentar los balances de sus operaciones e incluso atribuirse hechos que no cometen.

En pleno vuelo

Ahmadi también reivindicó el choque en pleno vuelo de dos helicópteros norteamericanos en el sur del país, que ocurrió en la mañana de ayer, y en el que según la ISAF murieron cuatro soldados estadounidenses y otros dos resultaron heridos.

"El accidente es objeto de investigación, pero es seguro que no se produjo ningún tiro hostil", subrayó la ISAF.

El sur de Afganistán es la región más peligrosa del país; 100.000 soldados extranjeros, en su mayoría norteamericanos, están desplegados allí para combatir a los talibanes.

No obstante, la guerra arrecia más allá del Sur y se expande a otras regiones afganas. Por ejemplo, anteayer una bomba de fabricación casera mató a un soldado estadounidense en el Este y otro murió como consecuencia de sus heridas tras un ataque insurgente.

La ISAF y el ministerio afgano de Defensa señalaron igualmente la muerte de 22 talibanes y de dos soldados afganos en los enfrentamientos de anteayer en el sur y el sudeste del país.

Violencia en aumento

Ante esta escalada de violencia, la administración estadounidense se plantea el envío de refuerzos al frente afgano, aunque condicionó la llegada de más tropas a la salida de la crisis creada tras comprobarse un fraude masivo en la primera vuelta de las elecciones afganas del pasado 20 de agosto.

El presidente afgano, Hamid Karzai, finalmente accedió a una segunda vuelta con su rival Abdullah Abdullah el próximo 7 de noviembre, mientras que los talibanes advirtieron con lanzar una nueva campaña de atentados para intimidar a los votantes y frustrar los comicios.

Por la tensión, Obama convocó ayer una nueva reunión en la Casa Blanca del Consejo para la Seguridad Nacional, para evaluar la estrategia a seguir en Afganistán y Paquistán, de la que participaron la secretaria de Estado, Hillary Clinton, y el secretario de Defensa, Robert Gates, entre otros.

Las cifras de caídos en lo que va de 2009 es alarmante: un total de 437 soldados extranjeros, 269 de ellos norteamericanos, murieron en Afganistán, y sólo en octubre 46 soldados estadounidenses perdieron la vida. Esto convirtió a 2009 en el año más mortífero desde que los talibanes fueron desplazados, en 2001.

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