Río Negro no consigue que los bancos le presten

A los retrasos en los acuerdos que Saiz había alcanzado con el gobierno nacional se suman complicaciones para afrontar el pago de los salarios de los trabajadores del Estado.
VIEDMA (AV).- El préstamo gestionado por Río Negro con la banca privada está demorado y el gobernador Miguel Saiz hoy regresa a la provincia con la prioridad de las negociaciones institucionales-políticas para concretar ese desembolso de 150 a 200 millones de pesos. Esa dilación también preocupa porque Nación no cumplió en setiembre con ningún desembolso del programa de financiamiento, que preveía 23 millones por mes.

La operación del crédito bancario es decisiva en el financiamiento del Estado provincial para los meses que restan del 2009. El primer desembolso se preveía para estos días, pero el trámite está trabado, especialmente por cuestiones técnicas y políticas. Hacienda deberá anunciar esta semana el cronograma de salarios de setiembre, pero persisten problemas de recursos para resolver esas obligaciones.

El mandatario volverá hoy a Río Negro después de su permanencia en Estados Unidos en la semana anterior. En Washington, Saiz cumplió con gestiones por los programas crediticios ante el Banco Mundial y el BID.

La coyuntura lo espera en Viedma. El ministro de Hacienda, Pablo Verani permaneció en Capital Federal por el préstamo privado, que comanda el banco Patagonia-Sudameris y prevé la participación de otras entidades.

Hace varias semanas, Saiz firmó el decreto para formalizar un préstamo de hasta 200 millones, con devolución en 27 meses, con tres meses de gracia.

Un argumento técnico explica que el atraso se corresponde en la dificultad de conseguir bancos que aporten fondos. La compleja proyección de recursos para las provincias es elemento determinante en la cuestión. El Patagonia argumentaría una restricción para su desembolso y garantizaría de 100 a 120 millones. El agente financiero -en la informalidad y con plazos cortos- ofrece esa opción a la provincia cuando permite millonarios montos en rojos en las cuentas públicas, con el respaldo del Fondo Unificado (disponibilidades de las empresas provinciales).

Otro fundamento es más político: hay observaciones nacionales y falta de predisposición de la banca privada. Estos obstácu-los se deberán reparar con un trámite directo al poder del ex presidente Néstor Kirchner. Ahí radica la gestión de Saiz para acelerar la operación y, también, destrabar otros compromisos pendientes.

En setiembre, a días de su finalización, Río Negro no recibió ninguna cuota del Programa de Asistencia Financiera, que representa un desembolso de 23 millones. En algunos meses, la provincia obtuvo dos transferencias de ese plan de ayuda federal. Ni hablar de la pretensión rionegrina de un nuevo acuerdo de compensación de acreencias y deudas que le ofrezca atenuar la presión de retenciones por pasivos que Río Negro mantiene con Nación.

Antes de viajar a Washington, Saiz se sinceró en un diálogo con LU 19 de Cipolletti cuando justificó la imposibilidad de un mayor aumento a los hospitalarios. Para eso, el mandatario transparentó que pueden existir inconvenientes en el pago de los salarios públicos para los próximos meses. Ya para los días inmediatos, el Estado requiere más de 120 millones líquidos para pagar las remuneraciones de setiembre.

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