Los negocios políticos y económicos de De Narváez en Mendoza

Llegó a la política de la mano de José Luis Manzano, con quien es socio en varios medios de comunicación. También se los vincula en ciertos emprendimientos energéticos. Los consejos del "Chupete" para ganar las elecciones.

Es uno de los políticos más populares del país. Gastó muchos millones de su fortuna personal para batir en las urnas al hombre más poderoso (políticamente) de la Argentina, Néstor Kirchner y logró su objetivo.

Su victoria en la provincia de Buenos Aires el 28 de junio es una de las mayores sorpresas electorales de los últimos tiempos, aún más si se tiene en cuenta que la incursión en la arena política de este filántropo nacido en Colombia es bastante reciente: se afilió al PJ en 2002 y desde entonces apoyó a Menem, Duhalde, coqueteó con Kirchner (viajó en la comitiva presidencial a Alemania, en 2005) y hoy es el principal socio político de Macri.

Francisco de Narváez Steuer heredó una cadena de supermercados, Casa Tía, que vendió hace 10 años por más de 600 millones de dólares, y tiene en la actualidad más de una decena de emprendimientos disímiles que van desde medios de comunicación, el predio de exposiciones La Rural, a un grupo de empresas de nuevas tecnologías (D&S).

La llave de acceso a la política se la dio José Luis Manzano, quien -desde las sombras- le abrió las puertas del peronismo gobernante. El derrotero de ambos ha sido inverso. El mendocino nació en una familia humilde y militó en el justicialismo desde muy joven, fue diputado nacional y ministro de Interior de Menem, después devino empresario.

El colombiano, naturalizado argentino, tuvo cuna de oro, recién después de dura crisis personal, que lo llevó incluso a pensar en el suicidio, se interesó por la política. Hoy ambos tienen una sólida relación política y económica.

"Es (Manzano) de las cabezas más brillantes que he escuchado en el país. Sabe mucho de política, en algunas cosas acordamos y en otras no. Jamás escondería a un amigo. Participó en política en momentos de mucha tensión y su experiencia me enseña a resolver las crisis sin pagar ciertos costos", dijo De Narváez a la revista Noticias sobre su socio.

De Narváez tiene un ejército de 200 personas trabajando para él. Le cuesta más de 400 mil pesos mensuales. Pero sus principales asesores en la batalla que le ganó a Kirchner fueron Manzano, Gustavo Ferrari (otro empresario devenido en político que es la mano derecha de El Colorado) y el especialista ecuatoriano en marketing electoral Jaime Durán Barba, quien le recomendó desperonizarse para ganar al electorado independiente.

A Manzano lo conoció en los años 90, cuando De Narváez, Macri y Manuel Antello eran las principales caras del jet set porteño que animaban las fiestas veraniegas de Punta del Este.

Gracias al "Chupete" conoció muy bien Mendoza. Es un clásico invitado a las fiestas que realiza Daniel Vila para la Vendimia en su mansión en el pedemonte. El año pasado y éste, fue uno de los empresarios que más dinero donó a la Reina de la Vendimia para que ésta entregue a sociedades civiles y ONG. El propio Vila le pidió frente a las cámaras de sus canales que ponga más dinero, mucho más.

Los principales negocios que comparte con Manzano son en los medios de comunicación, pero hay fuentes que aseguran que se han propagado al terreno de la energía, adonde el tándem Manzano-Daniel Vila apuestan controlando Edemsa y explorando las zonas petroleras que licitaron varias provincias, como Mendoza.

Durante la reciente campaña, en medio de la polémica con el kirchnerismo por la estatización de empresas, De Narváez aseguró que los servicios públicos, en especial la distribución de energía, debían volver a ser públicos.

Esto le provocó roces con Macri, un defensor de las privatizaciones, y también con Vila-Manzano, que controlan Edemsa. En Buenos Aires se le marcó la contradicción, ya que muchos creen que el colombiano también tiene participación accionaria en la principal eléctrica de Mendoza. Esto fue desmentido por algunas fuentes de la distribuidora (ver aparte).

Para cimentar su carrera política y con las alforjas llenas (luego de recibir un cuarto de los más de 600 millones de dólares por la venta de Casa Tía al Grupo Exxel), De Narváez se empezó a interesar en los medios de comunicación. Compró (en 2006) el diario El Cronista e intentó quedarse con Canal 9 de Buenos Aires (cuando lo compró Daniel Hadad) y con parte de la empresa de contenidos de Marcelo Tinelli, Ideas del Sur.

En 2006 también intentó quedarse con la mitad de Supercanal Holding, de la familia Vila. El propio Alfredo Vila Santander confirmó el 24 de febrero de ese año a Los Andes la posibilidad.

Hoy De Narváez controla la mitad del Grupo América (América TV, América 24, la radio La Red y canales del interior bonaerense) y es socio de Vila y Manzano. Pero llegaron a este negocio por separado. Los mendocinos desembarcaron primero y después lo hizo De Narváez.

Ambos empezaron a comprar de a poco las acciones del dueño de TC Sport Carlos Avila, quien supo manejar el 85% de los papeles (el otro 15% sigue en manos de Eduardo Eurnekian). En junio de 2007 se terminaron quedando, en partes iguales, con el 95% de las acciones de Avila Inversora SA, la controlante del Grupo. Integran una sociedad que se llama Zarova SA.

Desde América TV, De Narváez y Manzano realizan negocios paralelos, al parecer contradictorios. "El Colorado" tiene pantalla para sostener su carrera política pegándole al kirchnerismo, el mendocino mantiene buenas relaciones con el Gobierno nacional que le permiten incursionar en rentables emprendimientos.

Dicen que tiene conversaciones cotidianas con el ministro de Planificación Julio De Vido y que éstas rindieron sus frutos: Manzano y Vila decidieron incursionar en el negocio energético con su flamante empresa Ketsal, asociada a capitales extranjeros. Ganaron licitaciones para explorar y extraer petróleo en varias provincias. Por ahora el negocio energético no le interesa a De Narváez, decidido a convertirse en gobernador de Buenos Aires.

Su vínculo personal con Manzano también fue clave en la campaña para escabullirse de la causa por la ruta de la efedrina que sigue el juez Federico Faggionato Márquez. En la misma fue llamado a declarar primero como testigo y el oficialismo aprovechó para intentar dejarlo pegado con el narcotráfico.

En esta causa el único imputado es Mario Segovia, a quien se lo conoce como el Rey de la Efedrina y en su auxilio Manzano mandó al abogado Mariano Cúneo Libarona, que a la vez defiende los intereses corporativos de América TV. Cúneo se encargó de recusar al juez porque le habría ofrecido a Segovia mejorar su situación procesal a cambio de que involucrara en forma directa al diputado.

Curiosamente, unos días después De Narváez también amenazó con recusar al polémico juez, como lo había hecho Cúneo Libarona para defender a Segovia

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