Los negocios con Irán aíslan el reclamo por la AMIA

Los socios del país en la región fundaron fuertes vínculos con Teherán. Así, se obstaculiza el apoyo para el esclarecimiento del ataque a la mutual judía.
Argentina volvió a reiterar su reclamo contra Irán por el atentado a la mutual judía AMIA ante la 64ª asamblea de las Naciones Unidas. Como lo hizo el año pasado y como lo hicieron todos los presidentes constitucionales que pasaron por la Rosada, Cristina Fernández de Kirchner exigió que el gobierno del ultraconservador Mahmud Ahmadinejad extradite a los siete sospechados de haber participado en el ataque terrorista.

Es un pedido que al parecer no acarrea otro fin que el simple hecho de dejar asentado un reclamo y buscar que los socios comerciales de la Argentina –principalmente Venezuela y Brasil- que tienen fluidas relaciones con el régimen de Mahmoud Ahmadinejad se sumen a la iniciativa y presionen para que la Justicia argentina pueda juzgar a los involucrados.

"No los convocamos para condenarlos sino para juzgarlos. La Justicia los convoca en un país donde se dan todas las garantías de un sistema democrático", expresó Cristina ante la ONU y la respuesta del presidente iraní no tardó en llegar: "Queremos aconsejarle al gobierno argentino que en vez de cumplir con el interés de una minoría de sionistas en Argentina, busque el interés y beneficio para todos". Las posiciones de las partes están claras.

La relación entre Argentina e Irán se tensa cada vez más y no hay terceros que puedan acercar posiciones. Todos los socios comerciales de Argentina en la región fundaron excelentes relaciones con Ahmadinejad. Sin embargo, no hay que mezclar las aguas. Argentina no puede exigir apoyo de Venezuela, Brasil o Bolivia para su causa.

¿Venezuela y Brasil están dispuestos a contribuir con el reclamo argentino? Probablemente no. El gobierno de Chávez le abrió las puertas de América Latina a Irán y el país bolivariano ya es una escala obligatoria en cada viaje que Ahmadinejad realiza a la región. Incluso el mismo Chávez ayudó a afianzar la alianza entre Irán y el bloque de mandatarios que integran la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA).

El régimen islámico aislado por Estados Unidos e Israel, que se oponen a su plan nuclear, busca aliados antinorteamericanos para hacerse fuerte en el continente. Esta iniciativa ha sido impulsada por el desplazamiento hacia la izquierda de muchos gobiernos latinoamericanos, que le permitieron a Irán crear alianzas comerciales y hacerse fuerte en la zona de influencia de Estados Unidos. La pelea parece ser entre dos gigantes.

Consultado por Criticadigital, el analista político internacional experto en asuntos de Oriente Medio e Iberoamérica, profesor George Chaya, analizó el cuadro de situación y la expansión de Irán en el continente.

¿Cuál es el objetivo que tiene Irán al multiplicar sus vínculos en Latinoamérica?

Podemos decir que el objetivo es por partida triple. La posición no alineada de Irán en política exterior lo forzó a buscar países con puntos de vista ideológicos similares; en segundo lugar y ante los esfuerzos por parte de Estados Unidos de mantener a Irán aislado desde el punto de vista diplomático y económico, lo obligaron a llevar a cabo una política exterior activa allí donde puede realizarla, por ejemplo en Latinoamérica. Y finalmente no es dato menor la elección de un presidente reformista en 1997 ya que eso hizo posible que países como Brasil se unieran a Irán con suficiente confianza como para resistir las presiones de Estados Unidos.

Israel sostiene que Brasil es el único capaz de influir a Irán para que detenga su programa nuclear. ¿A Brasil le interesa lograr eso o sólo busca alianzas comerciales con Ahmadineyad?

Vea, Brasil ni por asomo puede influenciar en las políticas del régimen iraní, quien piensa eso incurre en error. No creo que nadie en la comunidad internacional pueda influenciar una política de estado del regimen iraní. Con ello no digo que esas políticas sean buenas o malas. Brasil tiene políticas de estado muy claras en materia de sus relaciones exteriores y en su economía bi y multilateral, de manera que lo que priorizará siempre Itamaraty (la Cancillería brasileña) son los buenos negocios que acompañen las buenas relaciones. Por otra parte no tiene el poder de influenciar en Teherán en lo absoluto. Brasil se ha constituido en lo que deseaba ser en los últimos 30 años, es el gran socio regional de todas las potencias extracontinentales y no está mal que eso suceda.

¿Cuál es el lazo histórico entre Irán y Latinoamérica?

Es un acontecimiento relativamente nuevo, aunque la relaciones de Irán con América Latina son de larga data y bastante sólidas y aparecen a finales de la guerra Irán-Irak en 1988 con una relación ideológica con Cuba, pero también había un vínculo político-económico muy anterior con Venezuela desde la fundación de la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) en los años 60.

¿Los llamados regímenes de izquierda son los que permiten que Irán ingrese a América Latina?

No hay que ser temerosos de los gobiernos que ofrecen un marco de libertad, modernismo y democracia a sus pueblos; sean de izquierdas o de derechas. Soy de los que piensan que el debate claro debe instalarse, es una gran falacia que las ideologías han muerto. No es así, no han sido desplazadas del escenario de las ideas, ni las izquierdas ni las derechas y no es ser terrorista ser de izquierdas ni es fascista ser de derechas. Hay que desmitificar eso que es un pensamiento propio de principios del siglo pasado.

Lo realmente peligroso son los regímenes que se escudan en banderas de una ideología y lo hacen desde la corrupción, desde políticas asistencialistas que acaban siendo negativas para sus propios pueblos. ¿Cual es problema con Cuba? Fíjese, Obama continúa haciéndole el favor a la dictadura castrista al extender el bloqueo. Los hermanos Castro hace 50 años que culpan a EE.UU. por sus desgracias y por el bloqueo. Pues levante usted ese bloqueo y vera que un régimen como el cubano, carcomido por los burócratas comunistas cae mas rápido que con un bloqueo.

Otro caso es el presidente Chávez, acompañado por las izquierdas, ¿Quién le dijo que Chávez es de izquierdas? Chávez que es un gran oportunista ideologizado que asfixia a su pueblo con una dictadura que no es diferente a lo que fue cualquier dictador latinoamericano de derechas.

No importa la pertenencia, el villano y dictador, es dictador siempre y mucho antes de su ideología, y lo es, sencillamente porque no tiene otra voluntad que la de ser totalitario y dictador. Vea en América Latina lo que favorece el ingreso de los totalitarios hoy en día es la endemia del caudillismo regional redivivo.

¿Cuál es el objetivo que buscan los países latinoamericanos (Bolivia, Venezuela, Nicaragua, Ecuador) al aliarse con Irán?

Lo que se aprecia en estas alianzas cortoplacistas, es un profundo anti-americanismo, pero ellos deberán enterase algún día que George Bush ya no está en el Salón Oval hace varios meses. Estos países aun continúan inmersos en el debate de resistencia y liberación de los años 60 y no parecen apreciar en su acotada cosmovisión que el mundo ha cambiado y que han sucedido hechos que generaron esos cambios.

Aun así, persiste una envidia casi pueblerina para con los EE.UU., algo sin sentido, pero que alimenta regímenes que prefieren estimular estos aspectos en el campo popular y así se desentienden de los reales y profundos temas de sus pueblos y de la región que integran. Infortunadamente, no veo que se ponga el mismo énfasis en un debate que ayude a superar la pobreza, la lucha contra el narcotráfico, la lucha contra desocupación, el hambre y el SIDA en América Latina. Esto es negativo y marca una renovada inmadurez continental en la dirigencia política.

¿Cómo es la relación Argentina-Irán?

Por un lado las cosas no van más allá de una subyacente tirantez dentro de un clima concreto de confrontación; por otro, es un gran interrogante en cuanto a las acciones díscolas de la Argentina. Para ser concluyente le diría que no se entiende muy bien el todo de esa cuestión. Hay conductas y acciones que son básicas, le diría de manual en materia de relaciones internacionales. Por mucho menos se han roto relaciones entre estados en el pasado. Recuerde usted que ese crimen perpetrado contra la mutual israelita dejó 85 argentinos muertos y más de 300 heridos en Buenos Aires. No ha sido un tema menor, fue el peor atentado terrorista de la historia en América Latina.

Muchos colegas me han preguntado eso en EE.UU. y España ¿Cómo es que Argentina no ha roto relaciones con Irán? La respuesta no es compleja, por el contrario, es tan simple como simplista y reduccionista es la política exterior argentina y va en relación a su ambivalencia y dualidad.

¿Por qué Argentina continúa con los reclamos pero no rompe relaciones diplomáticas con el Gobierno Iraní?

Esto configura también una estrategia de la política internacional del gobierno argentino actual. Si usted observa la realidad en números de las respectivas balanzas comerciales, por cierto muy poco relevante para ambos actores involucrados, no hay una razón que indique de forma concluyente la respuesta a su pregunta.

Indudablemente tiene que ver con decisiones y estrategias en el marco de la política exterior de la Republica Argentina. Usted encontrará en Argentina un sector de la sociedad civil y seguramente dentro de ella a la comunidad judía que le dirán que eso está mal, que no se deben tener relaciones con Irán. Otro sector seguramente apoya las políticas del Gobierno de no romper relaciones con Irán. En cualquier caso, y salvando las distancias desde luego, permítame recordarle las palabras del general Perón cuando legalizó al partido comunista argentino ante el estupor de sus estrechos colaboradores quienes le preguntaban por qué hacía eso. Perón les respondió como buen caudillo latinoamericano: si los tengo en la superficie, los puedo controlar, en la clandestinidad no. Este gobierno argentino es peronista ¿O no?.

¿Cuál es el vínculo entre Irán y el atentado a la AMIA?

Según el Gobierno y la Justicia argentinos la vinculación estaría probada. Ellos señalan que ha sido el Estado iraní quien patrocinó y ordenó el ataque, sirviéndose para ello del brazo ejecutor del grupo Hezbollah. El informe de la fiscalía argentina indica eso. No lo digo yo como analista político, son las autoridades argentinas quienes afirman tal situación. Desde luego que Irán niega esto y le resta entidad a lo que sostiene la investigación judicial en Argentina. Y allí está el problema central a desentrañar.

Me da la sensación que un ámbito jurisdiccional neutral sería adecuado. Un tercer país que les colabore a ambos y que por caso, bien podría ser Suiza u Holanda como modo de llevar la controversia para destrabarlo. Eso sería bueno para ambos países. Ha ocurrido en el pasado y no significa un agravio a la Justicia ni a la soberanía de ninguna de las partes involucradas, por el contrario. Hoy no hay avances y ello podría ayudar positivamente.

¿Irán debería acceder a extraditar a los funcionarios o ex funcionarios que están sospechados de haber participado en el ataque? ¿Por qué no lo hace?

Tuvo tiempo de hacerlo por los últimos dos años, y más, aun después de la alerta roja de INTERPOL y no lo ha hecho. Un fiscal iraní ha rechazado las imputaciones sobre sus nacionales efectuada por la justicia argentina. Las pruebas que fueron colectadas por la investigación en Argentina fueron desestimadas por la justicia de Irán.

No creo que Irán entregue a sus ciudadanos, Teherán ya ha dado indicios de que no hará eso. El presidente Ahmadinejad no es Muammar Ghadafi, quien sí entrego, aunque no por buena causa, a los sospechosos de ejecutar el ataque al avión del vuelo 103 de Pan Am en diciembre de 1988 sobre Lockerbie, en Escocia. Irán no lo hace, esto es así, no ha aceptado la investigación que hizo la Argentina y cree en la inocencia de sus ciudadanos, eso alegan el gobierno y la justicia de Irán.

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