El negocio de la hotelería, una pasión en el entorno kirchnerista

La mayoría de los emprendimientos están en El Calafate, que triplicó la cantidad de hoteles en 6 años.
Varias veces, sin que nadie lo sepa, sin que nadie lo informe, la presidenta Cristina Kirchner visitó de incógnito el Mercado de Frutos del Tigre para comprar muebles y antigüedades, con los que decoró las habitaciones de su hotel boutique Los Sauces, en El Calafate, cuya suite más importante se llama "Evita Perón". Dormir en la habitación de la "abanderada de los humildes" cuesta 1.500 dólares la noche.

Como en el peronismo, el sindicalismo, los casinos o la obra pública, el kirchnerismo también es un jugador importante en otra área: la industria hotelera.

Los Kirchner, su entorno familiar, laboral y hasta sus empresarios más cercanos trabajan esa matriz de negocio para hacer fortuna.

Según fuentes del mercado, en los últimos seis años se triplicó la construcción de hoteles de lujo en El Calafate, el poblado patagónico que el matrimonio presidencial llama su "lugar en el mundo". Buena parte de esos emprendimientos son regenteados por hombres del poder, incluidos los K.

Igual que ocurrió en los 90 con el menemismo, la política elige de nuevo a los hoteles como reaseguro para invertir.

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