UCR: hay negociaciones y Consiglio ofreció su lugar

Internismo: los dirigentes radicales advirtieron que pueden quedar encerrados en un internismo que a la opinión pública la cae mal en tiempos de crisis. Con la chance de disputarle al PJ -que va dividido- las candidaturas, una elección interna de 15 días podría ser traumática.
Las líneas internas de la UCR iniciaron ayer herméticas negociaciones con vistas a un acuerdo que evite la interna. El dirigente de General Campos Ricardo Consiglio puso a disposición "de los amigos de mi línea" el primer lugar de precandidato a diputado nacional por el acuerdo entre las líneas Azul, Celeste y Morada.

Aunque Consiglio no lo confirmó ni admitió, en la jornada del sábado y ayer representantes de los dos sectores enfrentados -la línea Blanca (que lidera el senador Juan Carlos Marino) por un lado y las otras tres líneas minoritarias (que llevan a Ulises Forte como precandidato a senador nacional) por el otro- iniciaron negociaciones para evitar la interna.

Consiglio comunicó personalmente su decisión. "Esto es un gesto para lograr un acuerdo. Quiero dejar en claro que no voy a ser un elemento de discordia, por eso pongo mi precandidatura a disposición de los amigos de la línea Azul".

El ex diputado provincial remarcó que "esta renuncia es para facilitar cualquier tipo de acercamiento". Pero al momento de informar este paso al costado, Consiglio dijo desconocer algún tipo de negociación. Primero fue la diputada provincial Josefina Díaz y después el diputado Carlos Pessi los que hablaron de unidad, una vez que la lista Verde (el acuerdo entre los celestes, azules y morados) lanzó sus primeros nombres.

Aunque ambos legisladores aparecen actualmente más cercanos a la lista Blanca, tienen buena relación con las otras líneas. Pero más que nada, Díaz y Pessi expresan una voz de dirigentes y militantes radicales que consideran inoportuno (algunos van más allá y se animan a decir que es una estupidez) ir a una interna en esta instancia. Otros son más realistas: en la política se disputa el poder y ahora es una instancia para posicionarse de cara a 2011. Y nadie quiere ceder terreno.

La precandidatura de Ulises Forte (el radical pampeano que está en la conducción nacional de Federación Agraria Argentina) le hizo tambalear los planes a la línea Blanca. Marino y Kroneberger, con el respaldo de Josefina Díaz -cuyo nombre apareció desde hace tiempo en el armado de los blancos-, se pararon con fortaleza para una interna. Pero la salida al ruedo de Forte obligó a un replanteo: primero salió la legisladora a pedir unidad y después Marino dijo que no se trataba de candidaturas "innegociables".

Forte es un nombre instalado en la provincia de La Pampa. En una campaña tan corta, con una interna abierta, tiene las de ganar. Por eso los blancos abrieron una línea de negociación a la que rehusaron tácitamente cuando dijeron que los dos primeros lugares (el de senador y el de diputado) no eran "negociables".

En cada una de las líneas hay sectores más duros y otros más dispuestos a la negociación. Quedó en claro en la presentación en sociedad del tándem Forte-Consiglio. Paradójicamente, el hombre de la Federación Agraria -caracterizado por su dureza en la tribuna y en la pelea gremial- era el que más cautela exhibía en relación a Consiglio cuando se les preguntaba si ya no había marcha atrás. El contrapunto fue claro: Forte dijo que "aún estamos a tiempo", mientras Consiglio destacó que "qué nos puede hacer pensar ahora que van a querer consensuar".

Ahora Consiglio tuvo un gesto claro: dio un paso al costado. Es decir que la posibilidad de negociación es la que maduró.

Por el otro lado, desde la línea Blanca hubo expresiones que literalmente salieron a "bombardear" un acuerdo: por ejemplo, el diputado provincial Carlos Bruno descargó su artillería sobre el intendente Francisco Torroba -el dirigente que la Azul más quiere preservar- al señalar que "no cumplió con su palabra de dedicarse a gestionar".

Pero por ahora lo que prevaleció es la existencia de un canal de diálogo para evitar una interna. Hay total hermetismo sobre esas conversaciones: nadie quiere que un fracaso las dañe. Quedan apenas 48 horas para que se defina una salida que evite una interna que en lugar de despejar la situación de la UCR, la enturbie.

Comentá la nota