La negociación vuelve a empezar otra vez

La propuesta oficial no contempla cambios en las retenciones a la soja, pero incluiría incentivos para carne, leche y economías regionales. Uno de los principales obstáculos es la desconfianza entre las partes.
El Gobierno recibirá hoy a las 14 a la Mesa de Enlace para negociar un acuerdo que ponga fin al conflicto con las entidades rurales. La propuesta oficial no contempla cambios en las retenciones a la soja, pero incluiría una mejora en el precio que cobran los productores por la leche, incentivos para la producción de carne y la eliminación de las retenciones a la leche en polvo y a producciones regionales, entre otras medidas. En parte es lo que el ministro de Planificación, Julio De Vido, estuvo negociando de manera reservada con el presidente de la Sociedad Rural, Hugo Biolcati. El problema es que esa negociación terminó en escándalo cuando se filtró a la prensa y Biolcati dijo que lo que le habían ofrecido era insuficiente. El resto de los dirigentes de la Mesa de Enlace comparte su opinión y prevé pocos avances para hoy, aunque descartan que el lockout que termina a las 12 (ver aparte) continúe luego de la reunión.

Uno de los principales obstáculos que se presentarán hoy es la desconfianza entre las partes. En el Gobierno creen que a la Mesa de Enlace sólo le interesa que bajen las retenciones a la soja, y como saben que eso no va a ocurrir buscan debilitar al oficialismo de cara a las elecciones legislativas. Del otro lado, afirman que no sólo los conmueve el cultivo estrella y que están dispuestos a llegar a un acuerdo si hay propuestas concretas para mejorar los precios de la carne y de la leche. Sin embargo, están convencidos de que no hay voluntad de introducir cambios sustantivos, en parte porque el Gobierno ya los ve como enemigos políticos y no quiere hacerles ninguna concesión. Ambas partes tienen algo de razón.

A los ruralistas se les debe reconocer que el Gobierno realizó varias promesas que no cumplió. Lo que sigue son apenas dos ejemplos sobre los que ahora se vuelve a avanzar:

- Carne: El gobierno de Néstor Kirchner anunció un Plan Ganadero en 2003, pero el enfrentamiento con el sector hizo que recién en junio de 2007 se publicara en el Boletín Oficial. Se le asignaron 52 millones de pesos, de los cuales el 70 por ciento estaba destinado al componente “Más Terneros”, que preveía brindar una serie de beneficios a los productores que implementaran decisiones de alto impacto productivo como la incorporación de asesoramiento técnico profesional, el mejoramiento de la sanidad, reproducción del rodeo y mejorar en la oferta forrajera. Sin embargo, la implementación de los recursos fue paupérrima. En abril del año pasado, en medio del conflicto por la suba de las retenciones, se volvió a anunciar el Plan Ganadero, pero tampoco hubo demasiados avances. Ahora la sequía castigó a los criadores de ganado, afectando el índice de animales preñados, y se habla de nuevos incentivos. También se menciona la implementación de un programa carne plus para exportar más toneladas con igual número de cabezas, pero los productores desconfían.

- Leche: En octubre el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, impulsó la firma de un acuerdo lácteo a través del cual les quitó la compensación de 10 centavos por litro de leche fluida. A cambio, las industrias se comprometieron a aumentar de 0,945 a un peso el monto que pagaban por litro. Sin embargo, nunca cumplieron. Ahora el Gobierno dejó trascender que está dispuesto a mejorar el precio que les pagan a los tamberos, pero se niega a reducir el listado de 16 productos lácteos que tienen precio regulado en la góndola. Por lo tanto, la industria afirma que no está en condiciones de pagar más. Otra alternativa es subsidiar a los tamberos, pero la política oficial apunta a reducir los subsidios en lugar de implementarlos. Por eso los productores desconfían.

El Gobierno también tiene razones para temer. A continuación se mencionan otros dos ejemplos:

- Apuesta política: La Mesa de Enlace ya no se limita a defender los intereses sectoriales. Algunos dirigentes reconocieron a este diario que tienen fuertes presiones de los partidos de la oposición para mantenerse unidos y seguir poniendo en jaque al Gobierno. Los políticos que se reunieron en la primera fila en el acto de Leones son el mejor ejemplo.

- Todos por la soja: En las últimas semanas el Gobierno hizo las siguientes concesiones: 1) redujo cinco puntos las retenciones de trigo y maíz y anunció una rebaja adicional para los pequeños y medianos productores condicionada a un aumento en la producción, 2) redujo 50 por ciento las retenciones para frutas y verduras y puso a disposición de los bancos 1700 millones de pesos para financiar las exportaciones de las economías regionales, 3) declaró la Emergencia Agropecuaria que establece la prórroga en el pago de impuestos. Ninguna de las medidas sirvió siquiera para descomprimir el conflicto y ahora temen que cualquier otro anuncio caiga en saco roto si no involucra a la soja.

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