Por una negociación salarial, volverán a subir las cuotas de las prepagas

Las firmas anticiparon que trasladarán a las cuotas de sus afiliados el acuerdo salarial. Para evitar un impacto directo, desdoblarán la suba entre octubre y diciembre
En unos 20 días el gremio de la Sanidad y las empresas del sector se volverán a ver las caras. Entre junio y julio próximos vencen los diferentes acuerdos salariales que habían cerrado en 2008, y ahora llega el tiempo de actualizar las negociaciones.

El resultado de estas tratativas, tal como ocurre en los últimos cinco años, será uno: se incrementarán las cuotas de la medicina prepaga.

El punto que todavía no se encuentra establecido es el monto en que crecerá, ya que saldrá justamente del acuerdo que cierren los trabajadores y las compañías de salud. De todos modos rondaría entre un 15% y 20% y se sumaría a la suba del 15% que ya rige como consecuencia de un acuerdo firmado el año pasado.

"Nuestro reclamo será una mejora del 20%", precisó a El Cronista Carlos West Ocampo, titular del gremio de la Sanidad.

Del lado de las compañías, la postura es menos generosa. Julio Fraomeni, titular de Galeno y uno de los principales referentes del sector, viene sosteniendo que "lo lógico sería que acompañemos a la media de la industria". Esto no sería más que un 15% de suba.

El cálculo sobre cuánto más costará estar afiliado a una empresa de medicina privada es simple porque el 100% del aumento salarial se trasladará a las cuotas.

Hoy, en las principales compañías del rubro, como Swiss Medical, Osde, Galeno, Medicus, Qualitas y Omint un plan medio para una persona joven ronda los $ 330. Si el aumento salarial llega al 15% se iría a $ 379,50 mensuales. Lo mismo pasaría con el plan de una pareja de adultos que hoy ronda los $ 800 y pasaría a $ 920.

Según coinciden los empresarios, dentro de su estructura de costos la inversión en recursos humanos representa entre un 60% y un 70% del total. El resto está incluido en cuestiones como aumentos de servicios básicos como agua, luz o gas, además de la incorporación de tecnología, que cotiza en dólares.

Se estima que en la Argentina unos cuatro millones de personas cuentan con la cobertura médica de una empresa privada, de los cuales cerca del 50% acceden a ella como beneficio de la firma para la que trabajan.

Una vez dilucidado cuál será el costo extra que habrá que pagar, la otra incógnita a despejar será el momento en que se aplicarán estos nuevos cuadros tarifarios. Y en este aspecto, la idea pasa por copiar el modelo 2008 cuando se estableció –básicamente por pedido del Gobierno, que no quería ser testigo de un golpe tan directo al bolsillo de la clase media– que el incremento de las cuotas se dividiera en dos partes.

El primer retoque entraría en vigencia en octubre, mientras que el segundo lo haría en diciembre. Sin embargo, este último tramo sólo vio la luz verde en marzo pasado.

Los empresarios pretenden ahora poner en marcha un plan similar de desdoblamiento, que también comprendería a los meses de octubre y diciembre.

La negociación que sí arrancó por parte del gremio de la Salud, aunque por el momento con tibios encuentros en los que los trabajadores plantearon su postura, es la correspondiente a aquellos empleados ligados a los laboratorios y droguerías.

El convenio salarial firmado por este grupo el año pasado vence en junio, y ya comenzaron las tratativas.

En cambio, el que afectará más de lleno a las empresas de medicina prepaga es el que tiene como protagonistas a los trabajadores de clínicas y sanatorios, con un convenio vigente hasta fines de julio.

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