"La negociación colectiva no tiene ni pisos ni techos"

El ministro de Trabajo, Carlos Tomada es optimista respecto a que lo peor de la crisis ya pasó. Según la encuesta de Indicadores Laborales que elabora la cartera laboral, en el ultimo trimestre de este año se ve una tendencia de un moderado crecimiento del empleo registrado. Respecto al porcentaje de incremento salarial para el 2010, si bien se negó a efectuar pronósticos, sostuvo que los gremios intentarán mantener el poder adquisitivo del salario. "Creo que debe tener un alto grado de racionalidad", dijo al tiempo que admitió que el promedio de incremento salarial se ubicó en una franja que fue del 17% al 20%.
El funcionario negó que exista un incremento de la conflictividad sindical y anticipó que el Gobierno apelará el fallo de la Cámara en el conflicto de aeronavegantes. Admitió que no se pudo avanzar en la conformación del Consejo Económico Social porque se necesita un cambio de actitud, "los actores no deben sentarse para ver qué se llevan, sino qué es lo que pueden aportar", explicó. En el extenso reportaje otorgado a ámbito.com, el ministro no rehuyó responder a temas sensibles como la personería gremial de la CTA y opinó que los jueces deben pagar ganancias. A continuación, los aspectos más salientes de la entrevista.

Periodista: ¿Cuál fue el promedio de incremento salarial que surgió de las negociaciones de los convenios colectivos durante el 2009 y cuál estima será la pauta para el año 2010?

Carlos Tomada.: Este año se renegociaron cerca de 1.000 convenios colectivos y en promedio el aumento se ubicó entre 17% y 20%. Durante los primeros 7 meses del año se mantuvo más cerca del 17% y luego mejoró en algunos puntos. Lo que sí fue una negociación con características particulares: hubo muchas sumas fijas y se negoció en etapas puesto que a principios de año costaba imaginar cómo evolucionaría la crisis internacional. Con relación a 2010, usted sabe que no suelo hacer pronósticos, pero seguramente se llegará en los acuerdos a cifras que permitan mantener el poder adquisitivo de los salarios.

P: ¿Cómo cree que se desarrollarán las negociaciones colectivas?

C.T: Creo que debe tener un alto grado de racionalidad. En cuanto al cómo, va a depender de cada una de las actividades. Han sido muy heterogéneas las negociaciones colectivas en el 2009, con lo cual, eso también va a dar un tono a la del 2010. Hay sectores que tienen mayor retrazo salarial que otro y además, más allá de que el gobierno pueda tener una pauta, en todos los años anteriores, como casi nunca en la Argentina, la negociación colectiva, como dice el Secretario General de la CGT, no tiene ni pisos ni techos. Nosotros bregamos por una decisión racional, que se tengan en cuenta, por ejemplo el retraso salarial.

P: ¿Lo ve similar al de este año?

C.T: Bueno, vamos a ver, esperemos un poco. Todavía no está claro, tenemos que ver como cierra el año. Yo voy a apostar por el 99,9% de las negociaciones y de los conflictos ocurre. Que es una gran responsabilidad tanto del sector empleador como del sector sindical a la hora de defender los intereses que se ponen en juego en una negociación salarial y de condiciones de trabajo. La verdad, debo decirlo. Y digo el 99,9% porque hay casos en que la desmesura de unos y de otros, la desproporción en las acciones y reacciones generan situaciones más complejas. Pero en l otra inmensa mayoría la Argentina puede seguir apostando a esa negociación.

Periodista:¿El año que viene cree que realmente podrá conformarse el Consejo Económico Social?

C.T.: La posibilidad de que el Consejo se ponga en marcha depende de lograr una actitud por parte de todos los sectores proclives a sentarse en una mesa como es la del Consejo Económico Social, que es un espacio para el escuchar, para aportar y lograr consenso. Es un espacio donde los actores no deben sentarse para ver qué se llevan, sino qué es lo que pueden aportar. Este es el tema central y hasta que no lo comprendamos va a ser difícil que podamos contar con un Consejo Económico Social.

P. Pero, ¿no se llevaron a cabo algunas reuniones?

C.T.: No hubo reuniones, es más no se llegó a dictar la norma que lo ponía en marcha. Si hubo reuniones técnicas donde se analizaron algunos trabajos.

P.: En la cena en Olivos de la semana pasada, ¿la Presidente habló del Consejo Económico Social?

C.T.: La presidenta lo que hizo fue una convocatoria a un diálogo abierto y directo con las empresas para que se pudieran encontrar las respuestas que cada uno de los sectores o de las empresas están requiriendo para mantener el nivel de actividad. Esto fue muy bien recibido por parte de los empresarios que en general reconocían que la situación estaba mucho mejor, que se estaban recuperando los niveles de inversión, que había proyectos importantes para el 2010.

P.: ¿Podría elevarse el límite del impuesto a las ganancias el año que viene?

C.T.: La verdad, no lo sé pues es un tema que excede mi competencia. Probablemente alguna modificación habrá que hacer, pero en todo caso sería más importante que sectores que hoy no pagan impuestos lo hagan. Yo creo que hoy hay actividades que están exentas del pago de ganancias que deberían pagar.

P.: ¿A qué sectores se refiere, a los jueces?

C.T.: Yo creo que los jueces deberían pagar, pero este es un tema que no se puede tocar porque si uno dice que los jueces tienen que pagar sus impuestos como cualquier ciudadano, parece que uno estuviera alterando el espíritu constitucional que habla de la intangibilidad de la remuneración de los jueces, que no tiene nada que ver, es simplemente aprovechar una relación de fuerzas que les es favorable.

P: ¿Es de esperar que el año que viene se pueda disminuir el nivel de desempleo?

C.T. La crisis internacional, sin duda, afectó los niveles de empleo, los números pueden ser discutidos, pero todos coinciden en que el incremento de la desocupación fue entre 1% y 2%. Hay muy pocos países en donde el aumento de la desocupación fue inferior al 5% . En la Argentina, hubo pérdida de empleos pero ha sido controlada, no ha habido una cantidad importante de despidos colectivos. Los datos que el ministerio está recogiendo a través de la encuesta de Indicadores Laborales de los meses septiembre y octubre, ya empiezan a mostrar, por primera vez, después de un año, crecimiento en el empleo registrado y esperamos que esto sea una tendencia que se vaya consolidando. Por lo menos los datos preliminares del último trimestre del 2009 vuelvan a mostrar una tendencia de crecimiento moderado del empleo registrado.

P: Los trabajadores en negro representan el 36%, de acuerdo a los últimos datos del Indec. Si bien la cifra ha ido en baja, esta proporción sigue siendo alta. ¿Qué tareas está encarando el ministerio para combatirlo?

C.T.: Recién ahora se está recuperando una fuerte fiscalización y creo que ha llegado la hora de intervenir en algunos sectores, sobretodo a nivel de economías regionales o subsectores de actividad, para facilitarles su registración. Estamos en una tarea sistemática con la AFIP que continuará el año que viene, en dirección a facilitar cada vez más la registración de los trabajadores. Hay algunos sectores, como trabajo rural, trabajo a domicilio, los temporeros de las economías regionales, por mencionar algunas actividades. Este país que tiene una importante población campesina afectada a trabajos rurales, no ha tenido una adecuada regulación y no le estamos dando una buena respuesta a aquellos que trabajan en distintas actividades de tipo zafrero en 16 provincias argentinas. Este será uno de los ejes fundamentales de nuestra tarea, a punto tal que esperamos en marzo poder estar presentando en el Parlamento, un proyecto de ley de trabajo rural; y enviar otros para el servicio doméstico, trabajo a domicilio - más vinculado al sector textil- y probablemente para la problemática del teletrabajo.

P: ¿Cuántos Planes de Recuperación Productiva (REPRO) se han otorgado este año y cuáles son los sectores que más los utilizaron?

C.T.: En el pico máximo que fue el mes pasado, cuando hubo unos 160.000 Repros, 92% dirigido al sector de la pequeña y mediana empresa de todo el país y el 7% a empresas de más de 300 trabajadores; en este caso, correspondió a algunas automotrices. Los sectores que más demandaron Repros fueron, en primer lugar, la industria metalmecánica; luego la industria del turismo y gastronomía (afectadas no sólo por la crisis internacional, sino también por la gripe), y salud. Pero también hubo otro tipo de intervenciones que a mi juicio fueron muy eficaces, como en el caso de las economías regionales, la determinación del otorgamiento de los Repro a criterio de las autoridades locales.

P.: ¿Están disminuyendo los pedidos de Repro?

C.T.: En la medida que la recuperación económica se consolide, seguramente los pedidos de Repro disminuirán, pero aún esto no se percibe. Algunos sectores, como las automotrices, la hotelería y gastronomía están dejando de utilizarlos, pero también observo que algunos sectores también nos solicitan Repros, como los textiles. Cabe recordar que lo que persigue el Repro es garantizar el ingreso de los trabajadores y el puesto de trabajo. Por eso, el Estado se hace cargo de una parte del pago del sueldo.

Ley de Accidentes de Trabajo

P: La semana pasada salió el fallo de Cámara que repone en el poder a la lista celeste en el sindicato de Aeronavegantes, ¿el Gobierno piensa apelar este fallo?

C.T.: Sí, esto es así, primero, porque el gobierno tiene la obligación de todo funcionario público de apelar todos los fallos que sean en contra del Estado y acá, en concreto hay un cuestionamiento a la competencia del ministerio de Trabajo en orden a disponer una intervención o un delegado electoral frente a una situación de acefalía y nosotros esa competencia la tenemos y la queremos defender. Luego, hay algunos aspectos del fallo, del primer voto que nosotros creemos que deben ser revisados y parte de nuestra argumentación es el segundo voto, de la doctora Ferreiros, que nos da la razón al planteo que nosotros hicimos desde el primer momento.

P: En el fallo hay una parte que habla de un "alzamiento contra las decisiones judiciales" por parte del Gobierno...

C.T.: No es lo que nosotros hemos hecho y si fuera tan así, hoy no hubiera ocurrido todo como ocurrió. Con la reinstalación de la lista Celeste inventando un plazo de seis meses. ¿Porqué un Cámara puede inventar la asunción de una lista por un plazo de seis meses?. Yo hace seis años y medio que soy ministro de Trabajo, que administramos procesos electorales y la verdad, con los dificultades que tiene y las discrecionalidades que ocurren, no hemos tenido ningún problema. Ha aparecido este caso, en un gremio pequeño, de dos mil personas.

P: En el caso de Metrovías se llego a un acuerdo por un año. ¿Podrá cumplirse?

C.T.: Sí, Allí había un problema de una agrupación que estaba pidiendo su inscripción gremial y un gremio que es representativo de la actividad, alegaba que no podía haber, tal cual lo prevé la ley, un sindicato de empresa. Esa es la disputa que nosotros zanjamos. Así, asumimos todos un compromiso de que no hubiera conflictos por las internas de conflicto sindical que afectaran a los usuarios. Tampoco en este caso teníamos un particular interés en uno u en otros. No puede ser que en algunos casos nos exijan el cumplimiento de la Ley y en otros digan que la Ley no importa. Es curioso. Y muchas veces es más curioso cuando lo dicen las mismas personas.

P: Tras el conflicto con Kraft la UIA salió alertar sobre un incremento de la conflictividad social, qué visión tiene el ministerio sobre este tema.?

C.T.: La visión del ministerio sobre esta cuestión es la misma de siempre y es la que se sostiene en los datos efectivos del nivel de conflictividad en el país. La Argentina tiene como país con una economía en crecimiento que genera muchas veces mayores demandas. Curiosamente muchos piensan que las demandas aumentan cuando hay crisis. En realidad, cuando hay crecimiento de la economía, aspiraciones para una mejor distribución del ingreso, en esos momentos es que hay mayor conflictividad. Bueno, la Argentina tiene un nivel de conflictividad que no ha cambiado en los últimos tres años en absoluto. Con características generales como una mayor conflictividad en el sector público que privado, la escasa cantidad de conflicto intersindical e intrasindical, un nivel de conflictividad a nivel de actividad muy bajo.

P: La realidad es que lo que le preocupa al sector empresario es tener que negociar con varios sindicatos....

C.T.: Llevo muchos años en esto y nunca he tenido claro que es lo que más desea el sector empresario.

P: Pero ellos frente a la posibilidad de tener uno o varios sindicatos prefieren cerrar las negociaciones más rápido....

C.T.: ¿Pero los sectores empresarios nos son partidarios de la libertad sindical como ellos lo entienden?. Yo leo editoriales en diarios sobre este tema y en general veo una importante dirección en el pensamiento dirigida a sostener una idea de libertad sindical muy vinculada con la idea Liberal, que tiene poco que ver con la libertad sindical. La libertad sindical existe para que los sindicatos puedan ser fuertes y no me queda claro si los sectores empleadores creen en esta libertad sindical como fortaleza de los sindicatos.

P: A qué se refiere?

C.T.: A especialistas, abogados laboralistas que conocen del tema, algunos periodistas que no conocen del tema. O reclamamos la aplicación siempre de la Ley o no la reclamamos nunca. Y entendemos que la cuestión del sistema de relaciones laborales, la cuestión sindical, la cuestiones de representación tiene mucho de legalidad, pero también de legitimidad, relación de fuerzas, conflictividad, contexto. Entonces, nosotros tratamos de que las elecciones sean lo más trasparentes posibles. Que las cuestiones intrasindicales afecten lo menos posible a los usuarios. Y tratamos que con los escasos instrumentos que hoy tiene las normas legales, procesar esas conflictos con el menor grado de conflictividad posible.

P: Después del fallo de la Corte que habla de libertades sindicales, la CTA salió a pedir con más fuerza la modificación de la ley de asociaciones sindicales. Que va a pasar con esto?

C.T.: Los fallos de la corte se acatan, no se comenta. Han planteado un par de temas que va a haber que buscar alguna respuesta desde la perspectiva de la legislación. En algún momento esto se va a plantear, porque sino corremos el riesgo de que la legislación de asociaciones sindicales quede agujereada por fallos de la Corte. Y fallos del la Corte que en algunos casos son inaplicables. Entonces habrá que ver el espíritu con el que esta planteado esto, que para nosotros nunca debe ser la fragmentación y el debilitamiento. Se que no es la voluntad tampoco de las centrales sindicales.

P: La CTA viene reclamando la personería gremial, ¿la va a tener?

C.T.: Esa es una demanda permanente por parte de la CTA, que hace en términos de legalidad y no en términos de legitimidad que el Gobierno le ha reconocido.

P: ¿Porqué todavía no la beneficiaron con el otorgamiento?

C.T: Porque hay una legislación vigente y ella no facilita la existencia de dos centrales sindicales, por lo menos a una simple lectura de los textos.

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