El PJ negocia para no fracturarse en el Concejo

Anoche, ante el desplazamiento de Correa de la vicepresidencia primera, se anticipaba una votación dividida en el bloque oficialista. Hoy, antes de la sesión, se retomarán los contactos. Cano, que será reelecto en la presidencia, apuesta por preservar la armonía.
Puertas adentro se dijeron de todo. Hubo quejas, reclamos y objeciones entre algunos. La desconfianza sobrevoló durante toda la reunión en la oficina de la presidencia hasta que estalló el problema de fondo y, en los hechos, el bloque oficialista de concejales de la capital quedó dividido.

Al momento de decidir cómo se votará hoy la mesa de conducción del Concejo Deliberante de la capital, los ediles del oficialismo no pudieron alcanzar un acuerdo. El concejal Luis Humberto Marcuzzi se retiró ofuscado y antes de dar el portazo dejó en claro su desacuerdo, porque la mayoría resolvió que se desplace de la vicepresidencia primera a la concejala Noemí Correa. Ella es la esposa de Rolando "Tano" Alfaro, titular del Ente de Infraestructura Comunitaria, un hombre con aspiraciones de disputar la intendencia en 2011. Y Marcuzzi es su primo hermano.

"En esta interna, somos cuatro los que no estamos de acuerdo, pero todavía no hemos definido si nos vamos del bloque", explicó ayer a la tarde a LA GACETA el concejal Marcuzzi. El grupo al que hizo referencia se completa con Esteban Dumit, Teresa Felipe de Heredia y Noemí Correa.

El grupo mayoritario (10 ediles) decidió que ratificará a Ramón Santiago Cano en la presidencia, que la vicepresidencia primera quedará en manos de Eloy del Pino y que en la vicepresidencia segunda continuará Hugo Cabral.

Altas y bajas

Durante la reunión hubo un intento por salvar la unidad de la bancada. La mayoría le ofreció a Noemí Correa dejar la vicepresidencia primera y bajar a la vice segunda. Incluso con la venia del propio Hugo Cabral, pero ella y Marcuzzi rechazaron de plano esa propuesta y se terminó el convite.

Con el correr de las horas, las reuniones siguieron por caminos separados. Anoche, Marcuzzi mantuvo una reunión con Alfaro para resolver qué postura adoptar a futuro dentro del bloque.

Consultado por LA GACETA sobre si votarán la nueva mesa como que propuso la mayoría, Marcuzzi prefirió mantener la incertidumbre. "No está nada definido todavía", respondió antes del cierre de nuestra edición. La única certeza del grupo es que no aceptan la vicepresidencia segunda.

La sesión fue convocada para hoy, a las 10. Antes, de iniciarse las deliberaciones, el oficialismo volverá a reunirse para intentar un último acercamiento del grupo "rebelde".

Por tratarse de una sesión especial para elegir autoridades, no habrá manifestaciones generales, un espacio que comúnmente es utilizado por los ediles para expresar en público sus opiniones sobre diferentes temas. Esta condición, establecida en el reglamento interno, le quitará ribetes políticos a una sesión que anticipa fuertes divisiones. Aunque, a la hora de la votación quedarán expresadas las diferencias entre unos y otros. La interna estalló cuando en la sesión anterior, el opositor José Costanzo (Partido Autónomo) presentó un proyecto para interpelar al secretario de Gobierno, Walter Berarducci. La intención era que el funcionario rinda cuentas por una contratación directa de casi $ 17.000 en obras en la Asistencia Pública.

Los ediles Marcuzzi, Dumit y Teresa de Heredia votaron para habilitar el tratamiento del proyecto en consonancia con el autor de la iniciativa y los opositores José Luis Avignone (UCR) y Claudio Viña (FR). Correa, en tanto, no votó, porque faltó a la sesión, ya que se encontraba en Buenos Aires.

Después de esa votación, aumentó el enfrentamiento político cuando el intendente, Domingo Amaya, decretó el fin de las adscripciones de 32 empleados que trabajaban para los seis ediles. Esta actitud de Amaya estalló como una bomba en el Concejo Deliberante.

En la intendencia

La nueva mesa de autoridades también es avalada por la intendencia. En el gabinete de Amaya se entiende que en los dos primeros lugares habrá hombres de confianza para la gestión municipal. El problema, a futuro, quedará para Cano, titular del cuerpo, porque -en principio- el oficialismo quedará dividido en el nuevo escenario hacia 2011.

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