LA UCR NEGOCIA CONTRARRELOJ UNA LISTA DE UNIDAD

Es la principal conclusión de congresos y convenciones del fin de semana. La UCR está a horas de hacer un cierre de listas que podría arrojar de dos a tres grupos contendientes por las candidaturas. El PJ «va en coche» y se diferencia más de Kirchner. Los intendentes sueñan con la sucesión.
Tal como quedaron las cosas luego de su Convención partidaria, el radicalismo se enfrenta ahora no sólo al poderío electoral, económico y mediático del peronismo, que sueña además con instalar a su principal referente como uno de los precandidatos presidenciales, lo que le da una motivación extra, sino también a sus propios fantasmas, corporizados en una sola instancia: la alternativa de resolver sus conflictos a través de un comicio interno, práctica de la que sólo han recogido heridas en los últimos años.

A pesar de un esfuerzo casi titánico de casi todos los sectores (sólo hay que excluir al extraño caso de Adrián Raso en este esquema), el insistente pedido de «unidad» que corearon militantes y dirigentes pendula del éxito al fracaso minuto a minuto.

Es que tanto Pedro Peralta como Mario Cimadevilla se toparon con una imposibilidad fáctica: nadie quiere resignar el primer puesto en la boleta de candidatos a senador nacional y en la piedra de esa dura posición se estrellan todas las palabras y todos los intentos.

La Convención se inició con casi tres horas largas de demora, por las múltiples conversaciones previas en busca de un acuerdo que torciera el título de los diarios y galvanizara a los cientos de militantes que se congregaron en la Escuela 151.

Todos tienen una razón (o una excusa) casi perfecta para explicar la imposibilidad de evitar la interna.

Peralta sostiene, por ejemplo, que su candidatura es más fuerte que la de Cimadevilla en el conjunto social y dice disponer de números que lo colocan muy cerca e incluso por encima de Marcelo Guinle en el estratégico distrito de Comodoro Rivadavia.

Cimadevilla asegura que la sociedad, en cambio, visualiza a su persona y a su discurso como la única alternativa opositora al Gobierno y confía en que esa percepción termine polarizando el comicio.

Si este esquema resultara cierto, como creen a pies juntillas en cercanías del titular partidario, la UCR podría recuperar, por lo menos, su piso histórico de votantes y se colocaría además cerca de recuperar una banca en la Cámara de Diputados de la Nación.

Con esas diferencias insalvables a cuestas, el camino emprendido parece conducir en una sola dirección y es la que marca que a la hora del cierre, habrá por lo menos dos listas disputando esas candidaturas.

«Yo confío en los afiliados, que me piden que no me baje» de la postulación, sostiene el intendente de Rada Tilly.

«Buscan fiscales por la radio, porque no tienen estructura en ningún lugar ¿cómo van a encarar una campaña?», retrucan los cimadevillistas, que además especulan con el desconocimiento de la figura de Peralta en otros lugares clave, como el amplio y poblado Valle del Chubut.

«Si entraran con seguridad el senador y el primer diputado, no habría internas, porque el acuerdo llegaría solo», porque cada sector podría llevar algo para su molino, se desconsuelan los dirigentes más observadores de la UCR.

Indiferente a estas cuestiones, el tiempo marca una realidad insalvable. Quedan algo más de dos meses para la fecha del comicio, el radicalismo consumirá -si hay internas- un cuarto de ese período en su campaña interna y le quedarán menos de 50 días de campaña para la general.

¿Podrán, en ese tiempo escaso, los candidatos que surjan, imponer entre los votantes de la extensa geografía provincial sus propuestas?

Esa es una pregunta que, al parecer, nadie se ha hecho todavía.

El cierre

Por lo pronto, habrá que esperar al cierre de listas, que opera este miércoles por la noche, para ver cómo queda finalmente el tablero radical. En el cimadevillismo, usaban anoche toda su estructura para buscar que Pedro Peralta acepte «bajarse» y ser candidato a diputado nacional. Así buscan aliviar una interna que podría resultar -una vez más- muy sangrienta, en términos políticos, claro. «Si quiere quedar Adrián Raso, que quede, sería menos complicado» razonan, tal vez sin reparar en que Raso le puede restar al propio Cimadevilla muchos votos en Comodoro Rivadavia.

«Y a vos ¿quién te paga?»

La pregunta se la repitieron, en todos los tonos, muchos dirigentes y afiliados del radicalismo a los precandidatos a senador nacional, Adrián Raso; y a diputado nacional, Gerardo «Chato» Bulacios, que soportaron como mejor pudieron esa avalancha de interrogantes.

«Yo creí que estabas boludeando, pero como veo que seguís te lo tengo que preguntar ¿te paga Das Neves?», le disparó por ejemplo Graciela Albertella al popular «Chato», ni bien se encontraron en el acceso al salón de la Escuela 151.

«¿Qué me decís? Yo vivo de venderles milanesas de soja a los supermercados. No tengo nada que ver con el Gobierno», se atajó muy rápido Bulacios.

«Yo a éste, la última vez que lo vi fue en un acto del partido en 1998, pero en Buenos Aires», se acordó el ex concejal Manuel Pagliaroni mientras miraba el paso del comodorense Raso, que recibía un saludo y un reto, todo al mismo tiempo.

Radicales, pero no tanto

El grupo de militantes que con banderas, camperita con capucha, bombo, redoblante y todo el folclore se instaló en la primera fila del público, durante el desarrollo de la Convención Provincial de la UCR, llamó la atención de más de uno.

Es que mientras los integrantes de la Juventud Radical entonaban el clásico «Somos la vida, somos la paz», los bombistas atronaban el recinto con el sonido de sus instrumentos y no coreaban una sola consigna partidaria.

Los jóvenes se veían y sonaban tan distintos que más de uno pensó «estos, radicales no parecen». Lo cierto es que los musiqueros habían llegado de la mano del diputado radical Carlos Díaz, uno de los apoyos territoriales del cimadevillismo, y de afinada relación con conocidos grupos futboleros de Puerto Madryn, muy ligados a la política. Y, la verdad, los muchachos muy radicales no parecían.

Enojados con Relly

Bronca, mucha bronca es la que sintió algún integrante del ex bloque de diputados expulsados de la UCR, de la línea Militancia y Compromiso, luego de las declaraciones de Carlos Relly la semana pasada, atacando duramente nada más y nada menos que al presidente de la Convención Nacional, Hipólito Solari Yrigoyen. Ante cualquier medio gráfico y escrito que se le puso delante, Relly no se cansó de calificar como «charlatán de guante blanco» al histórico dirigente, además de tirar fuertes dardos contra la conducción provincial de Mario Cimadevilla. «Si por culpa de éste me quedo sin volver al partido, lo mato», dijo alguien que integra el grupo de los seis diputados, que había realizado pacientes y prolijos contactos con el partido y había allanado el camino para la reincorporación de los seis, tal como se hizo a nivel nacional con Julio Cobos. Cuando la nota pidiendo el regreso de los expulsados ya había sido llevada por Cimadevilla al Tribunal de Etica, y llevaba justamente la firma de Solari Yrigoyen, sospechosamente -dicen quienes están enojados- salió Relly a embarrar la cancha. Más de uno intuye que el abogado comodorense no habló casualmente, teniendo en cuenta que su intervención atenta contra la unidad que el radicalismo intenta lograr de cara a los comicios del 28 de junio.

Lo cierto es que del regreso de los chubutenses, en la Convención Nacional que se hizo en Mar del Plata, no se habló ni una palabra.

La batalla de los intendentes

Por lo menos tres intendentes por el Partido Justicialista tendrán el 28 de junio una pelea muy propia, con la mirada puesta en las candidaturas gubernamentales del 2011 en el oficialismo.

Los tres jefes comunales anotados en esta carrera son el madrynense Carlos Eliceche; el cordillerano Rafael «Rafa» Williams y el comodorense Martín Buzzi.

La ausencia de otros dos jefes comunales en esta grilla, se explica a partir de un razonamiento tan simple como contundente, que conocen de memoria dirigentes y afiliados del peronismo.

«Gustavo Mac Karthy (en Trelew) y Adrián López (en Rawson) no pueden contar como propios los votos de junio, porque en esas dos ciudades el dueño de los sufragios es Das Neves», el Gobernador del Chubut y todavía «gran elector» del PJ en toda la provincia, pero muy especialmente en esos dos distritos.

Distintos son los casos de Eliceche, Williams y Buzzi porque, aún reconociendo el liderazgo de Das Neves, lideran en mayor o menor grado el peronismo de cada una de esas ciudades y cuentan, especialmente en el caso de Eliceche y Williams, con «tropa propia» en el peronismo.

Por eso, coinciden casi todos los especialistas, una vez que concluya el escrutinio y estén contados los porotos de la elección, buena parte de la incógnita sobre los eventuales sucesores del Gobernador en el 2011, se habrá disipado.

El madrynense Eliceche, además, cuenta con una ventaja adicional: en su ciudad habrá una elección local y el porcentaje de votos que obtenga allí resultará una medida indiscutible de su potencial electoral.

«No hay 2011 sin 2009» es una de las frases hechas más recurrentes en la política provincial y nacional. En estos casos, el slogan cobra una significación muy especial.

El asado da sueño

Cuentan los contadores que aseguran haber participado del asado previo al Congreso Provincial del PJ, que la comida estuvo tan, pero tan, rica y abundante, que la digestión fue muy lenta en algunos casos.

La combinación de la exquisita carne de la cordillera con el consumo de gaseosas y agua mineral, sostienen los dueños del relato, le dio mucho sueño a más de uno de los asistentes a esa comilona, que mezcló gastronomía y política.

«Hubo un alto funcionario del Gobierno que se durmió y llegó tardísimo al Congreso», como consecuencia de la hora de la siesta, mezclada con los efectos anestésicos del asado y el agua mineral.

«Como tenía mucha cara de sueño, se sentó atrás y -cada tanto-, uno de sus acompañantes le tocaba el hombro, para que no cabeceara» de cansancio, informaron los correveidiles.

La onda Pach-ARI

Algunos estrategas están buscando alternativas sumar más votos el 28 de junio. Es por ello que sectores de dos partidos están estudiando un acuerdo institucional para llevar los mismos candidatos a diputados nacionales.

El plazo para presentar alianzas vence el 28 de abril. Y según se sabe, los sectores del Pach menos afines al oficialismo están tratando de arrimarse al ARI, que quiere aliarse con todos menos con la UCR. Claro que esta posibilidad se derrumbaría en caso de que el oficialismo partidario gane la interna del domingo próximo. Igual, hay gente en ambos partidos que ya está conversando.

Los votos que Néstor no podrá contar

Esos son los de Chubut, sin el menor asomo de duda. Al desarmar el Frente para la Victoria con el que obtuvo hasta ahora sus triunfos, el Gobernador Das Neves le quitó a Néstor Kirchner la posibilidad de sumar como propios los guarismos que el PJ obtenga en esta provincia.

En ese análisis coinciden todos los especialistas que se precian de tales y, por si la jugada hubiera resultado escasa, el propio Gobernador se encargó de reforzarla con sus últimos mensajes públicos, incluyendo el discurso pronunciado en el Congreso de Esquel, donde volvió a calzarse el traje formal de conductor del peronismo chubutense.

Con esa carta en la mano, Das Neves y el dasnevismo aspiran a posicionarse de manera definitiva como una alternativa independiente en el variopinto universo del PJ nacional, donde conviven propios y extraños, leales y traidores, en una masa que resulta finalmente uniforme y en la que sólo importa el poder que se tiene o se acumula.

Tampoco descuida el Gobernador su frente interno. Hay quienes dicen que ya tiene semidefinida la lista de candidatos a las intendencias para el 2011 y que aprovechará lo que resta de su mandato en la Provincia para consolidar esos perfiles.

Sea quien sea el candidato que represente al peronismo en las gubernamentales de entonces, ya todos saben que habrá herramientas que no le pertenecen, como la composición del bloque oficialista y las intendencias de las principales ciudades.

El que acepte esos condicionamientos de la realidad tendrá sus posibilidades más o menos intactas, el que no lo haga tendrá que resignarse a armar sus propias listas y ver qué resulta de ese experimento arriesgado.

Estos son los datos nuevos de la política oficial, los restantes son ya conocidos, como la intención de reforzar el perfil presidencialista de Das Neves, a través de una elección cuyos porcentajes sean leídos como una confiable carta de presentación por los restantes caciques del PJ y -fundamentalmente-, por la prensa nacional, cuando analice los resultados del comicio del 28 de junio, en los que todos tendrán algo para ganar y bastante para perder.

Pero ese día todavía no ha llegado.

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