"Necios seríamos si nos permitiésemos poner en riesgo el recurso pesquero"

El obispo Juan Alberto Puiggari hizo referencia a la actual crisis internacional y a la particular del sector pesquero.
Como es habitual en la procesión de San Salvador, el obispo diocesano Juan Alberto Puiggari tuvo a su cargo las palabras de cierre de la ceremonia, en plena banquina, antes del regreso de la imagen del santo a su lugar en La Sagrada Familia.

"Contemplando la imagen de San Salvador los pescadores se encomiendan a la protección de Dios antes de hacerse a la mar, piden por sus familias y agradecen al regresar. Hoy queremos tener estas mismas actitudes que ha mantenido esta comunidad, recordando y pidiendo para los de hoy las mismas virtudes que sus abuelos: fe humilde, amor a sus familias y la gran dedicación al trabajo, que los ha hecho superar su pobreza extrema y dar empuje a nuestra querida Mar del Plata".

Puiggari, no dejó de hacer referencia a la actual crisis internacional y a la particular del sector pesquero, señalando que "los exhorto, haciéndolo oración a extremar la actitud de diálogo como medio concreto, eficaz y maduro de solucionar los problemas crónicos de la pesca y los nuevos que irán apareciendo como consecuencia de la crisis que tuvo como raíz más profunda la avaricia del hombre".

Y continuó aseverando que "necios seríamos si en el afán de obtener lucro desmedido y ciertamente innecesario nos permitiésemos poner en riesgo el recurso pesquero, que es la fuente laboral y de esperanza de sus hijos y nietos".

En ese sentido consideró que "pan para hoy y hambre para mañana no debe ser el resultado que consigan tantos sacrificios, en muchos casos de vidas enteras dedicadas a un trabajo que, como bien sabemos, es esforzado y riesgoso. Y con firmeza lo decimos, esa será la realidad que nos espera a la vuelta de la esquina si nos olvidásemos de cuidar nuestros mares y lo que nos dan". Por eso continuó afirmando "la necesidad de respetar la integridad y los ritmos de la naturaleza porque los recursos naturales son limitados y algunos no renovables".

Tras reconocer la necesidad de recobrar la "auténtica cultura de la laboriosidad", se hizo eco de la doctrina social de la Iglesia destacando: "La preeminencia del trabajo sobre el capital y teniendo presente la complementariedad cierta entre ambos factores de producción, en un clima de amistad social en el que empresarios y trabajadores busquen la manera más adecuada para poner fin a situaciones de indignidad".

Finalmente aseguró que "los proyectos individuales, en una sociedad justa, fraterna y solidaria, deben quedar subordinados al bien en conjunto, al bien común".

"Que no falte el pan en los hogares"

"Pedimos por una pesca abundante y que no falte el pan el los hogares". Con esta frase, el sacerdote de la Sagrada Familia Juan Ramón Molina expresó el anhelo de la comunidad portuaria para que el 2009 sea un año próspero para la pesca y para otras actividades.

En la misa solemne que tuvo lugar ayer en la parroquia ubicada en Rondeau 551, los fieles rezaron por los fallecidos en el mar y para pedir por el sector pesquero, en el marco de las actividades de cierre de la Fiesta Nacional de los Pescadores.

"Estamos ante el señor para pedirle por una abundante pesca para este 2009, que no falte el pan, que sea ganado dignamente, y que tampoco falte el trabajo en la familia portuaria. Pediremos para que la Reina y sus princesas puedan representar su reinado y principado de la mejor manera. También oraremos para que todos los trabajadores puedan llegar sanos y salvos a sus hogares", dijo el párroco.

En la misa estuvieron presentes, los integrante de la Comisión de San Salvador, miembros de la Comisión de la Sociedad de Patrones Pescadores, el presidente de la Sociedad de Patrones Pescadores, Luis Mario Ignoto, y las nuevas soberanas, María Betania Soarez, María Pía Blanco y Jacqueline Jorgensen.

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