Va a necesitar una buena Liga...

COPA SUDAMERICANA / VELEZ 1 - LIGA 1: Vélez arrancó como para devorarse a los ecuatorianos, pero luego perdió juego y picante arriba. El 1-1 lo complica porque debe revertir la historia en los 2.850 metros de Quito.
se zambulló y la clavó en el primer palo. Hernán Rodrigo López cerró de cabeza una hermosa jugada de papi. Toques al milímetro. Precisa pared del uruguayo con Cristaldo. Centro y asistencia de cabeza de Moralito. Golazo.

Vélez a salió a devorarse a los ecuatorianos, a meterle mucha presión acá y allá, a golpearlo rápido. Lo consiguió. Iban 5 minutos, nada más. Plantó la sensación de que López le había abierto las puertitas de lo que sería un claro triunfo de su equipo.

Error fatal. Esa ventaja, ese claro dominio inicial se convirtió en un intríngulis que nunca podría resolver. Veamos: Gareca había ubicado a Maxi prácticamente como un tercer delantero. El enano perfeccionó una yunta que desbordaba picante cada vez que la pelota merodeaba el área ecuatoriana. Pero justamente, la ausencia de Maxi en la zona de gestación se tradujo en falta de fútbol en el sector medio. Así, Vélez no supo mantener el dominio, no supo conservar la iniciativa. Entonces, la Liga, lógico, salió de su medroso esquema inicial y fue a jugarle de igual a igual y marcó esa ruptura entre defensa y ataque del equipo argentino, aunque se topo con dos dificultades: el escasa dinámica de su medio campo -De la Cruz, muy atrás; Reasco, sin reacción; Vera, muy impreciso- y la siempre bien plantada defensa del Fortín que rechazó mil y un centro anunciado y maniató a la peligrosa dupla argentina: Bieler y Graff.

La pregunta empezó a surgir en Liniers: ¿Alcanzaría ese único gol de ventaja? Porque los ecuatorianos seguían lejos de Montoya, pero esa sensación de partido resuelto rápidamente se había transformado paulatinamente en inquietud.

Bingo. Bastó que Bieler inventara su golazo, para que se ahondaran los dramas que sufría la gente de Gareca. El delantero había avisado en un offside mal cobrado por el línea. Y se sacó las ganas cuando gestó y resolvió el empate.

Invitó a Vélez a volver al del principio, pero Vélez ya definitivamente no era el mismo. Y la Liga tampoco: tuvo carácter, juego, entendió el partido, le cerró los caminos a Moralez. Entonces, el local dependió de las subidas de los laterales que terminaban metiendo bochazos en el área, Y si bien Cabral levantó y fue importante su trajín, no alcanzó para generar el peligro necesario para quebrar a un Domínguez que atrapó todo lo que le tiraron.

Fue empate y no es buen resultado. A pesar de que Vélez sabe lo que es pelear desde atrás en esta Copa. Pero esta vez tiene que ir a la altura de Quito. Va a necesitar buena Liga para pasar a los ecuatorianos allá....

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