OSM necesita $ 19 millones este año para obras y sólo dispone del 35%

Es el presupuesto requerido para llegar al verano con las perforaciones y mejoras mínimas que exige el sistema de distribución. Pero sólo hay $ 6,9 millones aportados por el Estado y ajustes en la facturación.

Está claro: para garantizar que los mendocinos tendrán un servicio de agua potable y cloacas sustentables de cara a 2010, Obras Sanitarias (OSM) exige inversiones urgentes.

A poco menos de un mes de iniciada la intervención estatal en la empresa, los primeros números hablan de $ 19,2 millones en 43 "obras necesarias" para el 2009, aunque la conducción de la empresa asume otra realidad: con pocas chances ciertas de contar con más recursos, por ahora dispone de sólo $ 6,9 millones para dividir entre mejoras mínimas en la capacidad de producción, la distribución y las redes colectoras cloacales de las áreas servidas por ellos.

Para colmo, los primeros calores importantes de agosto anticipan un verano tórrido y reavivan la preocupación por la escasez del recurso hídrico en Mendoza.

"Tendremos problemas de faltante de agua y con los colectores", reconoció el interventor Gonzalo Dávila, antes de subrayar el objetivo de concretar al menos dos nuevas perforaciones garantizadas "para mitigar la falta de presión y agregar más volumen a la red antes de un verano que será complicado".

Ambas obras, en Guaymallén y Las Heras, involucran un presupuesto similar ($ 750 mil cada una) a cubrir con parte de los $ 5,4 millones anunciados la semana pasada por el ministro de Infraestructura, Francisco Pérez, como una ampliación presupuestaria, cuyo destino es la planta Luján I, cercana al dique Cipoletti, y el acueducto Bermejo.

Sin embargo, ante la falta de fuentes financieras, Dávila se vio obligado a cambiar de planes y reasignar $ 1,5 millón del flujo de fondos por facturación para avanzar en mejoras en el establecimiento potabilizador de Potrerillos, clave para el pretratamiento de agua, donde se originó la contaminación por manganeso en barrios de Godoy Cruz el año pasado. Cada centavo suma, y si hubiera margen, Dávila pretende destinarlo a colectores cloacales.

Inicialmente la idea era canalizar el dinero de 36,5% de ajuste tarifario a equilibrar las cuentas de la compañía. Aunque empezará a percibirse desde noviembre, significan $ 14 millones más en facturación anual, ya que de $ 92 millones más IVA ascenderá a $ 106 millones.

¿Habrá crédito internacional?

Para lo que queda del año, la asistencia del BID está descartada. Pero el Gobierno pone todas las fichas en tenerla para afrontar la mayor obra anunciada en magnitud, la planta potabilizadora de Benegas, cuya aprobación como endeudamiento en el presupuesto nacional 2010 está en veremos.

De ahí que los viajes del ministro Francisco Pérez a Buenos Aires, como el del miércoles 26, sean frecuentes; al igual que para operadores comunitarios, los millonarios préstamos que bajan como subsidios concentran competencia interprovincial y el Ejecutivo no quiere resignar ese beneficio.

Benegas implica un desembolso global de $ 47 millones en tres años; para desarrollar el primer tramo en 2010, se espera que, una vez aprobado, el BID gire $ 15 millones.

Pero la cadena de urgencias es larga. En el orden de prioridades figuran el cambio de filtros en planta Luján I, que insumirá $ 3,1 millones. Le sigue la construcción del primer tramo del acueducto Bermejo, que requiere $ 780 mil para unir la 4ta Sección de Ciudad con el centro de Bermejo a través del Carril Mathus Hoyos.

Y la lista se cierra, momentáneamente y hasta que aparezcan más fondos, en las mencionadas perforaciones: la de los barrios 9 de Julio (Guaymallén) y 8 de Mayo (Las Heras).

"Si hubiera más presupuesto lo principal son las plantas de tratamiento y las redes de distribución", subrayó el interventor al ser consultado sobre los otros 40 proyectos necesarios pero frenados hasta que aparezcan más recursos para destinar a obras.

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