Nazar cotejó a la Justicia local con un “trapo sucio”

El padre Francisco Nazar, repasó las “numerosas injusticias” cometidas en Formosa y comparó el escenario de la Justicia formoseña con el planteo bíblico de Isaías, para quien los hombres se han “convertido en una cosa impura; toda nuestra justicia es como un trapo sucio”. En un duro documento titulado “La Justicia como un trapo sucio”, el religioso de Las Lomitas fustiga el accionar del juez con criollos y aborígenes en el extremo oeste, entre otras situaciones que involucra al poder político local.
El sacerdote refirió acerca de la coincidencia del texto con la realidad de hoy. “Esto es tal cual, de inmediato me vinieron a la mente tanta ilegalidad, abusos, arbitrariedades cometidas y que se cometen. La matanza de más de 500 Pilagá en Rincón Bomba en 1947, Antoliano Figueredo, Marcelo Vega, Rosa Salinas, la comunidad Toba Qom de la Primavera, la persecución al padre Pessuto y a la iglesia por defender los derechos de los pobres, el caso de La Florencia”, enumeró.

En cuanto al renombrado tema de La Florencia recordó: “desde 1900 es tierra de especulación que se compra y vende con indígenas y criollos dentro como si fueran conejos y los 5 detenidos por reclamar sus derechos, a los que se suman los wichís que piden justicia y vivienda en Ingeniero Juárez, los muertos en las rutas como en la 81 aún sin justicia”.

CASOS

“La no aplicación de leyes provinciales y nacionales como por ejemplo la ley de bosques nativos 26.330 y la destrucción y ecocidio a cara descubierta de los montes formoseños, la no aplicación de la ley 26.160 de ordenamiento territorial para comunidades indígenas. Los humildes criollos y campesinos que tuvieron que abandonar sus tierras por no tener “los papeles en orden”, enumeró.

“Skanska, coimas en el Senado, las armas contrabandeadas a Croacia y Ecuador, el robo y la corrupción en la administración pública y en tantas empresas y no sigo porque verdaderamente el trapo está sucio. ¿Quién no lo sabe? ¿Quién no conoce éstas y muchas otras situaciones de injusticia e impunidad que gritan?, ¿Quién no sabe que para los pobres no hay justicia? ¿Quién?”, interrogó.

“Los ciudadanos, sí lo sabemos y por eso lo decimos con abogados, presentando casos y casos ante la justicia, con marchas por las calles y pueblos, con organismos de derechos humanos, con las organizaciones del pueblo, con la prensa y los medios de comunicación social, y lo seguiremos haciendo” agregó. “Pero cuando reclamamos justicia, la trama de las alianzas espurias y adulteras de los tres poderes. Entre sí se fortalecen aún más, parecen vencer la justicia y favorecer la injusticia. No es a nosotros a quienes corresponde hacer justicia porque somos un país democrático montado sobre tres pilares fundamentales que hacen a la esencia de nuestra convivencia y sostienen el edificio social” acusó Nazar.

AMENAZAS

“La amenaza, el miedo, la indefensión jurídica, la ausencia y trabas en la investigación, la impunidad de los casos de violación de los derechos humanos y de los derechos indígenas, el abuso policial, las limitaciones a la libertad de expresión, la cobertura para con los vinculados al poder, los falsos testigos, la persecución a quien piensa distinto, deterioran el estado de derecho, que no es solo la vigencia formal de las instituciones democráticas sino el cumplimiento real del pacto social expresado en la Constitución Nacional y las constituciones provinciales” reclamó el sacerdote.

“Es cierto, que la prepotencia del poder y nuestra propia impotencia nos quitan fuerzas, nos deprimen, nos tientan a dejarlo todo y a seguir siendo pasivos habitantes y activos socios del club “no te metas”. Pero mientras tanto, ¿que hacemos con el trapo sucio? Ahí está y huele mal…muy mal”, finalizó el religioso.

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