Navidad feliz: inyectan más de $ 25.000 millones a los bolsillos de la clase media

Por SANTIAGO CHELALA

Quizás la clase media no vaya al paraíso pero no será la más afectada por la crisis. Mientras el Gobierno multiplica las medidas, o los anuncios de medidas, para calmar el pánico de consumidores e inversores en grandes centros urbanos, la asistencia para los sectores más desprotegidos quedó relegada de la agenda oficial.

Créditos baratos para el consumo, blanqueo de capitales, moratoria impositiva, autos cero kilómetro y vacaciones subsidiadas. Los Kirchner apuntan a reavivar el idilio con los sectores medios que se distanciaron del oficialismo desde el conflicto con el campo y cuyo voto resultará clave en el año electoral.

En conjunto, y si se cumplen las promesas, serán más de 25.000 millones de pesos que el Gobierno inyectará en la economía en el corto plazo. Al considerar los $ 71.000 millones del plan de obras y viviendas, la expansión sería de más de $ 100.000 millones, el equivalente a 1% del Producto Bruto.

Los $ 13.200 millones de créditos al consumo y a la producción tienen como destinatarios principales los sectores de ingresos medios, con acceso al sistema bancario, y los empresarios pyme. Si bien el objetivo es mantener la oferta y desalentar despidos, prácticamente no hubo anuncios de subsidios directos a las sectores de menores ingresos. Por eso la muchos economistas del ala progresista advirtieron que se descuidó el lado de la demanda de la economía.

La decisión de eliminar la tablita de Machinea, con un costo de fiscal de $ 2.500 millones, sólo impactará de manera directa en los trabajadores de ingresos altos y empleados en el sector formal. La cifra llegaría apenas a 300.000 trabajadores y si bien apunta en la dirección de impulsar la demanda no resuelve la insuficiencia del paquete anticrisis al menos en su versión actual.

El mega plan de obras públicas, de encontrar financiamiento y ponerse en práctica, sería lo más cercano a decisiones que repercutan en forma directa creando empleo para los sectores de bajos recursos. Una alternativa sería la empleada por Gran Bretaña, que bajó la alícuota del IVA de 17,5% a 15,5% este mes. Sin embargo, pese a que esa medida reduciría la presión tributaria para el conjunto de la población, los tributaristas coinciden en que sería mayor su impacto fiscal que la reducción de los precios.

Por otro lado, el blanqueo de capitales y la moratoria impositiva inyectarían $ 6.000 millones adicionales por la vía directa o indirecta, si el Fisco utiliza los recursos para expandir el gasto. Los controles de precios sobre los productos de la canasta navideña también contribuirán a elevar el poder adquisitivo de los asalariados durante los últimos días del año.

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