La Navidad de Cristina

Por Martín Dinatale

Será una semana navideña en todo sentido. La presidenta Cristina Kirchner se viste hoy de Papá Noel para lanzar nuevos anuncios del Gobierno tendientes a frenar la crisis financiera mundial. A esto se le sumará la conmemoración de la mediación papal por el conflicto con Chile por el canal del Beagle y los festejos navideños propios de este 24 de diciembre.

Antes de partir a El Calafate para pasar allí las Fiestas, la jefa del Estado quiere dejar a los hombres de campo un regalo de Navidad. Se habló en las últimas horas de la posibilidad de reducir las retenciones a la soja y el girasol en un 5 por ciento. Había anoche un fuerte debate en la residencia de Olivos por este tema. También se mencionó de la posibilidad de fijar un fondo especial de ayuda para el agro. Pero hasta anoche nada de esto estaba confirmado aún e incluso muchos funcionarios hablaban del "efecto sorpresa" que podría dar Cristina Kirchner. Como si los planes de un gobierno para sortear una crisis fueran más efectivos por la actitud espasmódica o las alegres cajas de Pandora.

No obstante, los referentes de la Mesa de Enlace del campo se muestran muy escépticos ante eventuales anuncios presidenciales y ayer adelantaron que cualquier medida presidencial no los salvará de los inconvenientes que atraviesan hoy con las restricciones a las exportaciones de carne y de leche. Además, la soja de ahora no es la misma de la resolución 125. En marzo, este "yuyo", como lo denominó la Presidenta, cotizaba a 600 dólares la tonelada y ahora apenas llega a los 300 dólares. Cualquier medida sería como una gota en el océano, advierten los chacareros enojados por el maltrato que todo este año les dispensó el matrimonio presidencial.

Se tratará, en definitiva, de un gesto. Nadie sabe por ahora si los sucesivos gestos y anuncios presidenciales que se vienen dando desde el 25 de noviembre pasado con el megaplan de blanqueo de capitales y de trabajadores en negro incluido servirán para paliar la crisis. En cualquier caso, en la Casa Rosada no son pocos los funcionarios que entienden que las medidas anunciadas hasta ahora no llegaron a la clase más baja que es la que sufre de lleno el impacto de cualquier crisis. En rigor, los anuncios de los créditos para compra de autos, heladeras y electrodomésticos, los incentivos al turismo y los créditos para la renovación de taxis apuntan a la clase media y no a los sectores más pobres.

El otro tema de la breve agenda política de esta semana será la misa que hoy oficiará el cardenal Jorge Bergoglio en la Basílica de Luján para conmemorar los 30 años de la mediación papal con Chile por el conflicto por el canal del Beagle. En Santiago de Chile la presidenta Michele Bachelet hará una ceremonia en simultáneo. Será sin dudas un día histórico que lamentablemente la política local ha circunscripto al encuentro en público entre Cristina y el vicepresidente Julio Cobos, enemistados desde el conflicto con el campo. Esta fue una queja que por lo bajo emitió la jerarquía de la Iglesia. Es decir, el balance extremadamente superficial que le dio el Gobierno al acto conmemorativo de aquella mediación papal liderada por el cardenal Samoré que en 1978 evitó un conflicto bélico entre la Argentina y Chile. Sería deseable que la homilía de Bergoglio ponga blanco sobre negro y que la foto de la Presidenta con Cobos no sea el eje central de esta conmemoración que une a dos pueblos.

Cristina Kirchner irá a festejar con Néstor y el resto de su familia la Navidad en El Calafate. Después de todo, no hay festejo, acto, discurso o medida económica que no encuentre a la Presidenta bajo la permanente sombra de su esposo.

Comentá la nota