El gas natural sintético, una opción ante la escasez

El gas natural sintético -mezcla de propano con aire en una proporción específica- es una solución «muy eficiente» para resolver problemas puntuales en períodos de consumo pico del gas natural por redes, aseguran expertos del sector energético. Enarsa invirtió 29 millones de dólares para la construcción de una planta.
La firma estatal de energía Enarsa, ante una demanda en constante crecimiento, resolvió desarrollar esta alternativa para incrementar la oferta de gas en los momentos de mayor consumo, algo habitual en los días de invierno.

Enarsa encargó a la petrolera YPF el diseño, construcción, operación, mantenimiento y proceso de despacho de una Planta de Inyección de Propano Aires (PIPA).

La nueva planta está ubicada en el sur del conurbano bonaerense, en el partido de Esteban Echeverría, y cuenta con capacidad para producir 1,5 millones de metros cúbicos diarios de gas natural equivalente de 9.300 Kcal/m3 (kilo-calorías por metro cúbico).

La PIPA, así se la denomina comúnmente por su sigla, está vinculada a las instalaciones de GLP que posee YPF en Dock Sud, mediante un ducto.

La construcción y puesta en marcha de esa planta de inyección de gas sintético demandó una inversión original de 29 millones de dólares por parte del Estado nacional a través de Enarsa, que además tendrá a su cargo la supervisión de la operación.

Qué es

El propano es un hidrocarburo que se extrae del petróleo en las operaciones de refinación o del gas natural y gases asociados, y mezclado con aire, en una proporción específica, provee una combustión muy similar a la del gas natural por lo que no es necesario adaptar los artefactos para su utilización.

Ese gas tiene muchas más calorías que el metano (gas natural) y en el proceso de vaporización se «lo baja» hasta las 9.300 Kcal/m3 para poder inyectarlo a la red de gas natural.

La distribuidora Gas Natural Ban -que opera en el Norte y Oeste del Gran Buenos Aires- tiene una planta de «Peak Shaving» en General Rodríguez, donde se almacena el excedente del verano, en forma líquida, y luego lo regasifica y entrega a la red en invierno.

Este proceso utiliza GNL (gas natural licuado) mientras que la PIPA almacena GLP (gas licuado de petróleo). Este último proceso es menos costoso, porque no incluye el alto costo del transporte, que conforma el precio del GNL y su tecnología de regasificación.

La Planta de Peak Shaving que opera Gas Natural Ban refuerza la distribución de la zona Norte del gran Buenos Aires. A partir del próximo invierno, la Ciudad de Buenos Aires, y partidos del conurbano sur -(área de concesión de MetroGas), suplementaran su gas en los días de más demanda, con el producido en la PIPA.

Mientras que la zona sur, a cargo de Metrogas, no cuenta con esa alternativa. Por eso ENARSA encargó a YPF el diseño de la nueva planta, a la que califican como «la más grande del mundo» en su tipo.

El gas natural sintético se obtiene mezclando un 60 por ciento de propano vaporizado con un 40 por ciento de aire, y se inyecta a alta presión en la red de distribución de Buenos Aires junto con el gas natural (metano), sin alterar su calidad.

A fin de diciembre del año pasado finalizaron las obras de instalación y equipamiento, y durante 2009 se hicieron pruebas piloto que consistieron en 100 horas de inyección a la red, por lo que actualmente ya está en condiciones de producir.

El propano a utilizar sería de producción local como el que facilitó la firma MEGA, empresa del Grupo YPF que opera en el puerto de Bahía Blanca donde se desembarca el GNL que inyectan los barcos metaneros a la red local.

La utilización de gas sintético ya tiene antecedentes en el país. En la región patagónica, la Distribuidora Camuzzi Gas del Sur, autorizada por el Enargas, complementa su entrega de gas natural con inyección de gas propano-aire para abastecer a sus clientes.

Para esto cuenta con dos PIPAS instaladas, una en Bariloche (Río Negro), y otra en Esquel (Chubut).

La otra empresa del Grupo Camuzzi, Gas Pampeana, utiliza gas natural sintético en localidades aisladas de la provincia de Buenos Aires, alejadas de los gasoductos y/o que cuentan con muy escasa población, no más de 2500/3000 personas. En la empresa aseguran que ésta es una solución «muy eficiente»

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