De Narváez no tiene "un referente" en 25 de Mayo

"Deberán consensuar, unirse. Si lo hicimos con Felipe (Solá) en la Provincia, y también con Mauricio (Macri), ¡¿cómo no van a hacerlo en los municipios?!", exclamó Francisco De Narváez, que el domingo pasadas las 10 visitó a su pedido La Mañana, donde se le apuntó que entre los que adhieren a su figura, los felipistas y los agrupados al Pro, hay actualmente cuatro posibles listas en 25 de Mayo.
¿Colectoras? "Preferiría que no", respondió tajante, al tiempo que afirmó no tener "un referente" en esa comuna, como sí ocurre en Saladillo. Aunque de ese "título" intentó adueñarse el ex senador provincial y presidente del Consejo de Partido Justicialista, Miguel Angel Di Salvo, quedó claro que no es así. Llegó a La Mañana acompañado sólo del ruralista y candidato a diputado nacional Jorge Srodek y su equipo de prensa y, cuando terminó la entrevista -en la cual se mostró seguro de sus ideas y de un triunfo el 28 de junio-, y preveía ir a tomar un café a "una confitería frente a la plaza", en la vereda del diario lo aguardaban decenas de personas. Dirigentes y militantes peronistas de diferentes fracciones, productores agropecuarios y periodistas de otros medios, incluso de Saladillo, a quienes Di Salvo había convocado para una conferencia en el Gran Hotel que la gente de prensa de De Narváez nunca había previsto.

Tras enfatizarle a su jefe de prensa que "no voy a ir a la Unidad Básica", donde habían instalado un equipo de sonido, subió raudo a una camioneta y partió, en mucho por haber confiado a La Mañana su deseo de no ser fotografiado con "gente que desconozco". Desechó esa visita para no quedar "pegado" a Di Salvo -Solá le habló del ex legislador cuando le comentó que viajaba a 25 de Mayo-, pues no tenía inconvenientes en dialogar con afiliados.

Ya en la confitería Carvimar, ante la presencia de los medios, respondió algunas preguntas e ingresó a tomar un café. En la mesa lo aguardaban Di Salvo, los productores autoconvocados Diego Marchesotti y "Pico" Catalano, el diputado saladillense Ricardo Lissalde y minutos después llegaron Nicolás Lasa –se afirma que previo llamado de Felipe Solá- y Federico Tonelli, dos de los concejales que la pasada semana anunciaron oficialmente su alejamiento del bloque del Frente para la Victoria para conformar "Unión Pro". De Narváez escuchó a todos y, al arribo de un fotógrafo de La Mañana, se puso de pie e inició su caminata hacia la Cámara de Comercio, Industria y Producción. Antes, CNSaladillo había realizado tomas a través de la ventana de Carvimar.

Tras saludar a dos vecinos que hacían banco en plaza Mitre, cruzó el paseo público en diagonal. Se presentaron, al pasar, dos representantes del Pro, Walter Tosoniero y Jorge Galarza, y Omar Livi, que respalda su figura, tiene un grupo de vecinos a su lado pero aún no halla forma de insertarse definitivamente en la carrera electoral.

Primero se le acercó Victoria Unánue, productora de Federación Agraria Argentina, ex kirchnerista y siempre alineada a Felipe Solá. Luego lo flanquearon algunos pasos Di Salvo y Lasa, quienes en los últimos días indicaron a los medios que jamás podrían unirse, en mucho porque no pueden obviar sus pujas, que han incluido algunos agravios que los archivos siempre mantienen "frescos". Tal datos recogidos por La Mañana, De Narváez dialogó luego algunos minutos con Lasa, advertido que es el referente principal de Solá en 25 de Mayo y por tanto -según comentaron cercanos al edil-, dándosele espacio a productores y políticos de otras agrupaciones, podría convertirse también en el líder de la alianza de centro derecha anti K.

Arribó a la Cámara -en cuya vereda estaban apostados más integrantes del Consejo de Partido Justicialista-, habló con dirigentes de la entidad y marchó caminando a la casa de los Autoconvocados, en 8 y 26, donde lo aguardaban productores y podía leerse un pasacalle con la leyenda "el campo con Francisco", afirmación que constituye una falacia de los autoconvocados, pues obviamente todos los ruralistas veinticinqueños no responden a De Narváez.

Allí sentó a su lado a José Benito Bustingorry, ruralista saladillense y su elegido como candidato a senador por la Séptima, tal cual lo afirmó por la tarde en su visita a Olavarría. Marchó, tras casi una hora de responder preguntas y exponer ideas, sin dejar de recordar que "muchos productores votaron con las dos manos a Cristina Fernández" y que "ahora muchos se quejan, pero el kirchnerismo no ha cambiado, siempre fue el mismo y yo lo advertí en 2003 y 2007". Clara alusión a quienes se embanderaron con los patagónicos y luego, más por conveniencia que por ideología, huyeron del FpV.

Cada paso de De Narváez fue seguido, casi en forma desesperada, por aquellos que penaban por una foto a su lado, por comentarle cuál es la situación en 25 de Mayo y quiénes podrían ser candidatos a concejales.

Sólo vecinos ansiosos por un cargo o accionados por alguna figura local son capaces de literalmente arrastrarse para intentar llegar a centímetros del visitante.

Acaudalado empresario de medios de prensa, tras ser uno de los dueños de Casa Tía, De Narváez mostró que tiene y defiende una ideología y que no necesita de la política para servirse económicamente. El accionar kirchnerista, la falta de ejecutividad del gobernador Daniel Scioli, inseguridad y crisis rural son sus "caballitos de batalla".

Según supo La Mañana, no dio respuesta afirmativa a ningún interrogante. Sólo se limitó a decir que quiere un representante del campo en la lista local. "No es ningún improvisado. Sabe quiénes lo buscan sólo por un cargo y los que están realmente comprometidos con sus ideas", había dicho en la redacción de La Mañana un colaborador del empresario y legislador nacional.

De Narváez dejó la ciudad convencido que el internismo existente entre sus seguidores, los de Macri y Solá, deberá terminarse y confeccionarse una lista única, pero también que una cosa es la unión y otra el amontonamiento, que siempre deja espacio para que se cuelen figuras desgastadas e identificadas con las sucesivas derrotas electorales en suelo veinticinqueño.

Comentá la nota