De Narváez se suma al pedido de una "transición ordenada" y crecen las críticas del Gobierno

El candidato de Unión Pro afirmó que "el país no quiere más improvisaciones" y acusó a Cristina Kirchner de haber sido "la primera" en sugerir que en junio se pone en juego la estabilidad democrática; Scioli exigió "no alarmar"
La polémica por el vínculo entre el resultado de las elecciones legislativas y el futuro del gobierno de Cristina Kirchner sumó un nuevo cápitulo dominado por duros cruces entre el oficialismo y la oposición.

El candidato a diputado de Unión Pro se sumó al pedido de una "transición ordenada" y acusó a la Presidenta de haber instalado la idea de que en las elecciones del 28 de junio "se pone en juego" la estabilidad democrática.

"Hay que se prudentes, hay que ir construyendo una transición ordenada. A dos años de un cambio de gobierno es lo que hay que hacer en un país que no quiere más improvisaciones", planteó el legislador en declaraciones a radio 10.

En este punto, arremetió contra Cristina Kirchner. "Fue la señora presidenta la primera que habló de desequilibrar el sistema institucional, que está en peligro el sistema democrático. Tal vez la señora presidenta debería pedir perdón por haber dicho ese despropósito", reclamó.

Hace dos semanas, durante un acto en la Casa Rosada, Cristina Kirchner había dicho: "El 28 no sólo está en juego la posibilidad de seguir con este modelo y este proyecto, también están en juego la estabilidad y la calidad democrática".

"No alarmar". La réplica del Gobierno, que ayer estuvo a cargo del ministro del Interior, Florencio Randazzo, recayó hoy en Daniel Scioli. El gobernador bonaerense salió al cruce de Mauricio Macri y lo cuestionó por haber dicho que "el ciclo kirchnerista está terminado".

"Pido que cada uno, especialmente los que tenemos grandes responsabilidades institucionales, tengamos mucha prudencia. No se puede estar alarmando y preocupando de esa manera con el futuro próximo en cuanto a que no estén dadas las condiciones que necesitamos de consolidación institucional", señaló en obvia alusión al jefe de gobierno porteño.

En la misma línea, Scioli, uno de los emblemas de las candidaturas testimoniales que impulsa el Gobierno, reforzó: "Voy a trabajar para que la campaña sea simbólicamente una lluvia de ideas y no una tormenta de agravios".

En declaraciones a radio 10, Scioli, que secunda a Néstor Kirchner en la lista de candidatos oficialistas, añadió: "A veces, algunos quieren instalar un cambio de eje de la campaña, cuando los problemas de fondo son cuidar al empleo, y articular el Ejecutivo con el Legislativo".

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