De Narváez y Solá, sin romper, pero en campaña por separado

El empresario estuvo ayer en el interior de la Provincia mientras que el ex gobernador viajó a Misiones.
Se juntaron el jueves por la tarde para las fotos que los mostrarán juntos y sonrientes desde los afiches y los spots de televisión. Pero ayer Francisco De Narváez y Felipe Solá no se vieron las caras y volvieron a cobrar fuerza las versiones de otra crispación entre los aliados.

Las recorridas de cada uno por su lado de los dos principales candidatos a diputados del peronismo disidente renovaron las suspicacias sobre una nueva pelea entre ambos, luego de los fuertes cruces que mantuvieron cuando definieron quién iba primero en la nómina y cuando cerraron las listas de candidatos en todos los distritos.

Para desmentir un renovado enfrentamiento entre ambos, desde el coqueto centro de operaciones del empresario y diputado -ubicado en el barrio de Las Cañitas- adelantaron a Clarín que, el martes o el miércoles próximo, se producirá un nuevo encuentro, almuerzo mediante, del trio que alumbró la alianza Unión-Pro: es decir De Narvaéz, Solá y Mauricio Macri .

La minicumbre fue llamada para realizar una suerte de balance de lo realizado y el ajuste necesario para los decisivos 43 días que quedan por delante. Aunque aún es más importante la foto que los mostrará a los tres juntos por su carga simbólica.

Lo cierto fue que ayer De Narváez recorrió tres ciudades del interior profundo de la provincia: Villegas, América y Trenque Lauquen, todas ellas de la cuarta sección electoral.

En tanto, Felipe viajó a Misiones a respaldar la candidatura a diputado de Ramón Puerta que juega su suerte por afuera del kirchnerismo y forma parte de una orgánica en ciernes del llamado peronismo federal, plantita que también riega De Narváez al punto que la semana próxima también saltará hasta Misiones para ayudar a Puerta.

Y hoy a la mañana, De Narváez sumará a Gabriela Michetti a su empeño por ganar votos en el primer cordón industrial. Y de tarde caminará las polvorientas calles de José C. Paz, corazón del segundo cordón industrial, un lugar considerado estratégico tanto por el kirchnerismo como por los peronistas disidentes.

Los que rodean a De Narváez aseguran que el objetivo central de la estrategia es poder sacarle uno de cada tres votantes que el kirchenrismo considera seguros en el segundo y tercer cordón industrial. Y por eso hacia esas localidades postergadas está dirigido el esfuerzo principal de campaña, al punto que De Narváez ocupará cinco días de la semana en recorrer el gran Buenos Aires y dos días a visitar el interior.

También hoy Felipe hará proselitismo en Ayacucho y Tandil, una muestra de que el ex gobernador tiene reservado el papel de juntar votos en el interior bonaerense. Cabalgando contra los recelos que uno y el otro se tienen, los operadores de De Narváez y Solá aseguran que harán actos y recorridas juntos y también con Macri. Porque lo que importa "es ganarle a Kirchner". Por ahora, esperan que alcance con el módico almuerzo del martes o el miércoles.

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