De Narváez y Solá no aceptan a Scioli como conductor del PJ

La dupla que venció a Kirchner reclamó que sea el partido el que defina el liderazgo
Francisco de Narváez y Felipe Solá hacen suya una máxima del peronismo: en la derrota, ni piedad. La dupla que venció a Néstor Kirchner en Buenos Aires el último domingo cuestionó ayer la decisión del ex presidente de ceder la jefatura del Partido Justicialista al gobernador bonaerense Daniel Scioli, su compañero en la derrota como candidato testimonial.

"Jamás se conduce desde la derrota", asestó ayer De Narváez, cabeza de lista de Unión Pro. "Es lamentable que Scioli asuma la jefatura del partido; alguien debería decirle que su responsabilidad ante los bonaerenses es gobernar", criticó.

Solá tampoco ahorró ironías. "El PJ no puede manejarse como una monarquía hereditaria, en la que su presidente pierde y delega el poder en quien él quiere. Peor aún, lo hace en un acto cerrado y a dedo, sin siquiera pedir la opinión del consejo nacional partidario, de los gobernadores", cuestionó el ex gobernador bonaerense.

Para De Narváez, la reconstrucción del partido debería arrancar con una convocatoria a los cuerpos orgánicos y, transitoriamente, ceder la jefatura partidaria a una mesa de conducción integrada por los gobernadores y dirigentes justicialistas que resultaron triunfadores en sus respectivos distritos.

"Lo repetiré mil veces: no es mi prioridad pelear por la jefatura del partido. Pero es necesario que la reconstrucción del peronismo sea a través de la convocatoria de sus cuerpos orgánicos. Así como está planteado, no me interesa participar de esta conducción. Mi límite es Kirchner", insistió ayer, en diálogo con LA NACION.

"Hoy tenemos 22 muertos por la gripe, más de 400 infectados. Colapsó el sistema de salud de la provincia de Buenos Aires. Y el gobernador Scioli, después de hacer tres meses de candidato y perdidoso, ahora se dedica a organizar el Partido Justicialista. La verdad no lo entiendo", cuestionó.

Para Solá, el Partido Justicialista tiene dos alternativas por delante. "Puede convertirse en el refugio del kirchnerismo o asumir el nuevo escenario y procesar la derrota para reconstruir el partido con la mira puesta en 2011. Si el kirchnerismo continúa con esta actitud autista, el partido transitará hacia una derrota segura en las próximas elecciones presidenciales", alertó.

La gobernabilidad

Tanto Solá como De Narváez cuestionaron la reacción de la presidenta Cristina Kirchner ante la derrota del kirchnerismo en Buenos Aires y en buena parte de los centros urbanos del país. "La Presidenta debería recomponer su relación con la sociedad. Y reconstruir su gabinete".

"La política no pasa por la matemática electoral, porque la gente no solamente eligió, sino que también decidió una forma de hacer política distinta", insistió.

Por su parte, Solá enfatizó que la gobernabilidad del país "depende del gobierno nacional". "De cómo asuma el costo de la derrota dependerá el futuro inmediato del país", enfatizó el ex gobernador.

En Unión Pro domina cierta inquietud por la crisis política que puede avecinarse si el kirchnerismo no reacciona ante la derrota electoral del domingo pasado. Es que, a la debilidad política se suma una situación fiscal compleja, razonan, lo que requeriría una tarea de consenso y diálogo entre las distintas fuerzas. "Por ahora eso no se observa", advierten.

Quien también mantiene cierta preocupación por el futuro político inmediato del país es el ex presidente Eduardo Duhalde, quien regresará pasado mañana proveniente de España. Allí siguió de cerca todos los detalles de las últimas elecciones y se mostró más que satisfecho, según contaron sus allegados, con la victoria de Unión Pro sobre Kirchner en Buenos Aires.

"Duhalde mira con inquietud este autismo del matrimonio Kirchner; cree que se quedará cada vez más solo si no reacciona rápido", deslizan cerca del ex presidente.

Duhalde, no bien arribe al país, se abocará a la reconstrucción del peronismo. Su primer paso será recomponer el PJ bonaerense, hoy en manos de Alberto Balestrini, pero no descartaría proponerse como el nuevo jefe del Partido Justicialista en el nivel nacional si los gobernadores lo acompañaran. "El tiene las espaldas para hacerlo", afirman los duhaldistas más entusiastas.

Insólita situación de Macri

* Un polémico video de Mauricio Macri empezó a circular ayer en Internet: ante una cámara encendida se lo escucha cuestionar el gasto publicitario de su socio Francisco de Narváez. "Yo lo llamé y le dije que afloje, porque está saturando", dice, respecto de la cantidad de avisos de la campaña. "¿Cómo hace con la cuenta ésa legal? Se fue a la mierda...", añade, en aparente referencia al límite legal a los gastos proselitistas. La grabación transcurre en un set en el que Macri grabó un spot de campaña. El jefe de gobierno porteño no parece advertir que la cámara está prendida.

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