De Narváez se sacó las fotos postergadas de campaña y mostró a quién bendice en la Ciudad

La figura de Unión-Pro hizo la gira local junto a Marcelo Urlézaga. Al caminar un barrio pidió a Patané a su lado. Abad, más lejos. Mario y Silly Cura, felipistas, no estuvieron.
Los diputados electos por Unión-Pro Francisco De Narváez y Gladys González pasaron en la mañana de este martes varias horas en la Ciudad, recorrieron el PIO y un barrio periférico, se sacaron fotos a gusto y "El Colorado" marcó claramente con quiénes tiene mayor sintonía en Olavarría: Marcelo Urlézaga, como propio, y Carola Patané, que en la pelea por la foto quedó mucho más cerca que Julián Abad.

Además, quedó en claro lo lejos que está el felipismo del sector: Mario y Silly Cura, la pata felipista del espacio, no estuvieron en la gira local.

De Narváez llegó a las 10:00 al Parque Industrial, más temprano de lo esperado, y luego de visitar una metalúrgica fue hasta la sede del Iteco, en el Parque Industrial, y allí se reunió con empresarios y comerciantes locales, junto al dueño de casa, Walter Canata.

En esa reunión, De Narváez, junto unos 30 empresarios y comerciantes, tuvo a su derecha a González y a Urlézaga, y algo más lejos a Julián Abad, luego de que el edil de Primero Olavarría difundiera una gacetilla donde se convocaba a Olared y a los propietarios del PIO, pero no citaba a la Cámara Empresaria.

Abad estuvo en la reunión, pero ya no en los primeros planos y al lado de De Narváez, como en la campaña. Los forcejeos internos tras la caída de su lista lo han puesto más lejos del centro de la escena, lo cual se notó en un cambio: el piloto de De Narváez en todo el trayecto fue Sergio Milesi, con Alfredo "Tati" Meckievi y Marcelo Urlézaga en los asientos traseros.

Después de la reunión, De Narváez hizo su única ronda de declaraciones políticas ante los medios: dijo que se opone al tipo de reforma política que impulsa el kirchnerismo, que el gobernador Daniel Scioli "va a complicar el incipiente despegue económico con la suba de impuestos que piensa implementar" y que Eduardo Duhalde (quien el fin de semana dijo en Clarín, en referencia al "Colorado" que "si quisiera un presidente nacido en otro país lo llamo a Lula") debe "dejarle paso a lo nuevo", a pesar de que lo considera "un hombre valioso".

Tras esa ronda, De Narváez entró en la firma de motores eléctricos "Block Hermanos" y la recorrió junto a sus propietarios: habló con los duenos y con los empleados, y preguntó hasta dónde compraban el cobre de los bobinados.

La última etapa estuvo reservada para el barrio "12 de Octubre", un barrio periférico que limita con zonas casi rurales, con muchas necesidades y donde De Narváez caminó tierra y tuvo los dos gestos centrales de la visita o, por lo menos, los que mejor quedarán grabados en las fotos.

Uno, en la caminata. Una de las mujeres referentes en el barrio le dijo al diputado electo, ni bien llegó, que "Carola Patané es la única concejal que siempre se acordó de nosotros" y a pesar de que el representante directo de "El Colorado" en Olavarría es Urlézaga, De Narváez no tuvo más remedio que sumarla a su lado y llevarla casi del brazo en la recorrida.

El otro, el más osado: cuando pasó por una casa muy humilde y le dijeron que estaban almorzando, el diputado dijo "¿puedo pasar?" y levantó aplausos con la decisión. Adentro no tuvo reparo en avanzar en un gesto jugado: hombre de fortuna y con banca propia para hacer política, se sentó en la mesa, aceptó un plato de guiso y mientras comía se metió de lleno en la historia de la familia, incluyendo relatos, fotos y hasta el uso del facón del dueño de casa para cortarse la carne.

Comió muy poco, apenas los dos trozos de carne que alcanzó a cortar (antes había intentado achicarlos con el tenedor, hasta que pidió la cuchilla campera), y unas papas: "bueno, ya hemos molestado bastante a esta gente…", dijo antes de levantarse y despedirse.

Muchísimo más de lo que se atrevería a hacer el más osado de los candidatos a Intendente de la Ciudad en su momento de mayor ímpetu.

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