De Narváez les saca votos a todos los partidos y crece en la clase baja.

Las encuestas demuestran que el diputado cosecha voluntades en el redil del peronismo disidente, de la alianza del radicalismo, la Coalición Cívica y el Socialismo, e incluso algo del kirchnerismo. De este modo se explica su imprevisto éxito a la hora de conformar la fórmula con Solá y de transformarse en el principal rival de Néstor Kirchner en la provincia de Buenos Aires. Un estudio de Management & Fit revela que el empresario tiene mejor imagen entre las mujeres, los jóvenes y los sectores sociales medios y bajos. Estos resultados demuestran que cambiaría su electorado respecto de 2007.
Francisco de Narváez es uno de los candidatos que capta más diversidad de voto, ya que muchos de los sufragios provienen tanto del PJ disidente (28,1%) como de la alianza entre el radicalismo, la Coalición Cívica y el Partido Socialista (28,2%) y del kirchnerismo (15,5%). El dato, que surge de un estudio de la consultora Management & Fit, es uno de los principales motivos por los cuales el diputado y empresario le acaba de ganar la pulseada de las encuestas a Felipe Solá.

"Hay un sector importante que no quiere votarlo a Kirchner y quiere su salida. Cuando el votante quiere que alguien se vaya se produce una polarización entre dos sectores. Por esto, también comienzan a sumarse votos del radicalismo y automáticamente Stolbizer (Margarita) se convertirá en la tercer fuerza", explica el ex diputado Carlos Brown, uno de los posibles candidatos a integrar la lista de Unión Pro.

El estudio grafica un dato claro: mientras el 71,6% de los posibles votantes de De Narváez desaprueba la gestión de Cristina Fernández de Kirchner, la proporción baja a 52,4% cuando se la consulta sobre la tarea de Daniel Scioli. Es decir, es profundamente antikirchnerista y está descontenta con el gobernador, aunque no deja de tener algunos puntos en común con él. Por este motivo, a pesar de no tener el perfil clásico del peronista bonaerense (como tampoco lo tenía Scioli), De Narváez atrae a sectores del justicialismo.

Desde un punto demográfico del análisis surge que el 52,5% de los votantes son mujeres, que la mayoría (67%) de los que dicen que sufragarán por el empresario en junio tiene entre 18 y 45 años, mientras que el nivel educativo es bajo/medio (57%). Un dato sobresaliente que surge de los sondeos realizados es que el nivel socioeconómico de los electores es medio/bajo (43,5% y 43,3%), mientras que el sector de clase alta registra una intención de voto del 13,3%.

Estos números variaron con respecto a 2007. Según Rosendo Fraga, director del Centro de Estudios Unión para la Nueva Mayoría, "de acuerdo al análisis de su voto de 2007, es un voto que toca los tres segmentos sociales, pero que es más fuerte en el medio alto, que tradicionalmente vota al centro-derecha. Como es el caso ahora del PRO y que también lo es en el segmento más popular, que vota por el peronismo". Esto demostraría que De Narváez está ampliando su base de sustentación. "El segmento más débil es el medio, que normalmente se inclina por fuerzas como el radicalismo. Por esta razón, para el proyecto de Narváez resulta importante contar con una ‘pata radical’ ", completó el analista.

Desde el entorno de De Narváez aseguran que "el voto de clase media-baja será aún mayor cuando se anuncie que la candidata mujer será Claudia Rucci (hija del asesinado secretario general de la CGT, José Rucci), que por su militancia en el peronismo sindical arrastrará muchos votos de este sector".

"Las diferentes aspiraciones para 2011 hizo que el acuerdo con Felipe en el armado de las listas fuese sencillo", sostiene uno de los armadores de las nóminas. Los cabezas de lista opositoras acordaron que el ex gobernador tendría la mayoría de los lugares en la nómina de diputados nacionales, y el empresario colará su gente en la Legislatura bonaerense y en los concejos deliberantes.

Entre los nombres que completarían la lista de legisladores nacionales están los de Claudia Rucci, Jorge Sarghini, Carlos Brown, Eduardo Amadeo, Roberto Mouillerón y Alfredo Atanasof.

Tranquilos. Pese a su alianza con Mauricio Macri, De Narváez se presentó en los últimos comicios como el único candidato a gobernador sin presidente. Llevando a Jorge Macri en la fórmula, el diputado obtuvo el 14,41% de los votos (Daniel Scioli logró el 48% y Margarita Stolbizer el 16,91%). En la campaña de 2007, con la intención de obtener el segundo lugar en las elecciones, De Narváez comenzó a desvincularse del empresariado para captar votos peronistas. "Soy crítico del empresariado argentino", disparó en aquel momento en el que decía que ya no se sentía parte de ese sector. Sin embargo, el entonces candidato no obtuvo el segundo lugar que le vaticinaron durante la campaña.

En la actualidad, con la fórmula De Narváez-Solá lanzada, desde el entorno del empresario asumen que superarán ampliamente los votos obtenidos en 2007. El adelantamiento dejó atrás la disputa con Felipe Solá por presidir la fórmula. Al diputado nunca lo desvelaron los números: "Si se define con encuestas, estamos por arriba ya que Felipe anda en los 8 puntos", aseguraban cerca de De Narváez cuando el ex gobernador peleaba por encabezar la lista.

"Yo no tenía plata para hacer una campaña costosa"

El día después de haber anunciado que sería el segundo candidato a diputado nacional por Unión Pro, Felipe Solá decidió recluirse en el campo, a doscientos kilómetros de Capital Federal. Allí, y sólo por el fin de semana, dejará de lado el armado de listas y las conversaciones políticas. Sabe que mañana ya comienza la campaña.

—Finalmente se resignó a ser segundo...

—Cuando se decidió adelantar las elecciones yo estaba en una situación compleja porque el crecimiento en las encuestas era una necesidad para mí. La forma que yo tengo de crecer es mostrando que soy candidato, y esto lo podía hacer con tiempo. Hay una gran parte del pueblo que se informa a través de los medios audiovisuales, lo que significa hacer una campaña muy costosa, y yo no tengo la plata. Francisco hace cuatro años que está en campaña y yo con mi ejército íbamos a ir de a poco, pero se nos cortó.

—Entonces el adelantamiento perjudica al PJ disidente...

—No. La gente no va a cambiar mucho de idea sobre cómo votar de como lo habría hecho en octubre. Lo que sí sucedió es que el Gobierno mostró su debilidad al adelantarlas. Por supuesto que perjudicó nuestra organización, la estructura de las listas, la negociación en el armado que para el Gobierno es mucho más sencillo que para nosotros.

—¿Por qué no se logró una alianza con Margarita Stolbizer?

—Primero, porque celebrar una alianza con Margarita era irme del peronismo, con De Narváez no debía irme. Segundo, porque en el ala de Margarita hay un fuerte sector antiperonista liderado por Elisa Carrió, lo que hacía imposible una alianza.

—Kirchner sería la cabeza de lista del oficialismo y se habla de José Scioli como segundo. ¿El apellido Scioli suma en la boleta?

—Vamos a enfrentar al que venga.

—Muchos jefes comunales comenzaron a jugar con el PJ disidente. ¿La coparticipación a la soja detuvo el diálogo entre jefes comunales y su sector?

—Los intendentes son manejados a través de la chequera desde hace mucho tiempo. Ahora les proponen tener un poquito más de plata al costo de un enfrentamiento con los productores. Esta es una maniobra política lamentable, oportunista y pensada para que no se les vayan. Nosotros tenemos una actitud comprensiva con los intendentes porque sabemos que están maniatados, pero continuamos manteniendo el diálogo con muchos de ellos.

—¿De Narváez le ganará a Kirchner?

—Con De Narváez vamos a dar batalla, el problema en este momento lo tiene Kirchner. Nuestra unión va en serio.

Comentá la nota