De Narváez: presiones y broncas en la carrera electoral

Francisco De Narváez comenzó a sentir las presiones políticas de ser candidato, y principal opositor de Néstor Kirchner. Desacostumbrado a las negociaciones en el "mundillo" político, debió enfrentar a Felipe Solá para quedarse en el primer puesto.
Luego debió plantarse frente a Eduardo Duhalde, quien quiso meter manos en el armado para derrotar al titular del PJ. De Narváez se opuso rotundamente, y perdió la bendición del lomense.

Superó los primeros escollos y ahora afronta la pelea más fuerte: Las elecciones con Kirchner y el electorado.

Ni bien comenzó a posicionarse en las encuestas, aparecieron públicamente las negociaciones que mantuvo De Narváez con el "rey de la efedrina" y la pelea cuerpo a cuerpo con el juez Federico Faggionato Márquez, quien fue recusado por el empresario.

En tan sólo siete meses sintió que el ingreso al mundo de la política en primera división cuesta y demasiado. Las idas y vueltas con dirigentes de peso pesado crisparon la tranquilidad del candidato. Enojos con sus socios políticos, y estrategias para salir ileso de las "movidas" del Gobierno.

A sólo dos semanas de las elecciones, su segundo, Felipe Solá reconoció públicamente que están entre siete u ocho puntos abajo que la fórmula oficial. Justo cuando la última encuesta de Poliarquía marcaba una tendencia favorable para el candidato de Unión PRO, que lo colocaba arriba con tres puntos de diferencia. Además de insistir en todos los medios, que su espacio gana cómodamente las elecciones.

Para colmo, De Narváez no sólo se opone al peronismo recalcitrante que camina la provincia de Buenos Aires sino que también quiere diferenciarse de la figura de Luis Patti, quien le restaría nada menos que tres puntos, según los analistas.

Durante su recorrida de este jueves por San Martín, el empresario fue sorprendido por un presunto vecino que intentó escracharlo, tirándole huevos. Algo similar a lo que vivió el gobernador Daniel Scioli en Lobería.

Ante el sorpresivo hecho, la policía logró detener al agresor, pero el "colorado" ya piensa que vivirá varias situaciones desagradables hasta el domingo de las elecciones.

"Francisco piensa que la política es armar gerentes de Casa Tía y nada más", explica un dirigente de su espacio, pero aclara: "Hay veces se lo ve enojado porque empezó a sentir en carne propia acercarse al poder".

El candidato sabe que después del 28 de junio, irá camino a la Gobernación bonaerense solamente con Mauricio Macri, pero también espera varios enemigos políticos.

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