De Narváez en LA OPINION derrochó optimismo para las elecciones de junio

De Narváez en LA OPINION derrochó optimismo para las elecciones de junio

LOCALES

De Narváez en LA OPINION derrochó optimismo para las elecciones de junio

El candidato a diputado por el PJ disidente estuvo ayer en Pergamino y pasó de visita por el Diario. Habló de las perspectivas de su espacio para los comicios legislativos, de su relación con sus socios políticos Felipe Solá y Mauricio Macri, fue crítico con el kirchnerismo y destacó que después de la votación, habrá que ayudar a la presidenta a gobernar bien el país. Aseguró que en nuestra ciudad el oficialismo nacional "no mide bien".

El diputado Francisco de Narváez estuvo ayer en Pergamino en el marco de la campaña electoral con vistas a las elecciones del 28 de junio. En su intención de renovar su banca por cuatro años más, es el primer candidato por la provincia de Buenos Aires de la lista del denominado PJ disidente, el sector conformado por su propio espacio y el de los dirigentes Felipe Solá y Mauricio Macri.

A media mañana llegó a LA OPINION donde fue recibido por su director, Hugo Apesteguía. Luego mantuvo una extensa charla con periodistas de este medio y de Canal 4, cuyos aspectos más sobresalientes son los que se transcriben a continuación.

- ¿Cómo lo tomó el cambio del calendario electoral?

- La Ley indicaba que se votaba en octubre y se cambió para el 28 de junio, faltan 85 días, pero son todos los necesarios para reafirmar lo que venimos diciendo hace tiempo. Lo que tenemos que hacer es recorrer con más intensidad la provincia, que lo hago permanentemente como diputado, ya que no puedo representar a quienes no escucho y no conozco su realidad en este tan vasto territorio con distintas realidades pero con problemáticas comunes.

Creo que el problema general es el de la inseguridad, no hay nadie que esté ajeno a este flagelo que sucede cotidianamente ya que los delincuentes han ganado la calle.

- ¿La inseguridad es el problema más urgente que atender en la provincia?

- El mío es un mensaje de convicción respecto de que se puede resolver si hay decisión política para hacerlo. Creo que el oficialismo trata de disimularla, de negarla inclusive, cuando la inseguridad es nuestra triste realidad. La forma de salir de esa condición es la decisión política de hacerlo. Los países que han recuperado la libertad luego de períodos de crisis es porque tomaron una decisión que parte puntualmente de la presidencia de la Nación, se acompaña con las gobernaciones, se actúa preventivamente, se investiga, se desbarata el crimen organizado, como las bandas de narcotráfico que tenemos en Argentina, y además se actúa con inteligencia, se los persigue y castiga con el rigor de la Ley; se los detiene, juzga, condena y deben cumplir con ello. Este es el sistema de justicia y la administración que están esperando los argentinos de parte del Estado. Es decir que nos garanticen la seguridad a quienes cumplimos la ley.

- En el interior se tiene la sensación de que hay dos provincias, una el Conurbano y la otra conformada por el resto de los distritos. Esta última es la que se siente más perjudicada en ese reparto que hay no sólo de recursos sino de políticas. ¿Usted cómo lo ve?

- La lectura que hace el común ciudadano es correcta en sí misma. Existe esa sensación de división pero es una incapacidad inmensa no poder resolver los problemas del interior y el Conurbano, es la excusa de los incapaces decir que es tan complejo el Conurbano que no podemos atender el interior, pero los gobernantes capaces administran adecuadamente y priorizan los problemas. Se puede gestionar la provincia de Buenos Aires, que es casi un país, teniendo claridad sobre cuáles son los problemas de un desocupado o una familia en condición de pobreza en Pergamino, La Matanza o Bahía Blanca. Eso se hace con políticas que permitan diferenciar una y otra situación.

Como sabrán, aspiro a gobernar la provincia y tengo presente esta situación y voy camino a pensar que voy a tener dos gabinetes: uno para el interior y otro para el Conurbano.

- Teniendo en cuenta que el interior de la provincia basa principalmente su economía en el campo, ¿qué decisión hubiese tomado usted para salir del problema que hoy atraviesan los productores?

- El conflicto con el campo que tiene más de un año ha sido innecesario, nunca debió tomar la dimensión que tuvo y eso habla de un problema ideológico de los Kirchner porque creen que en el campo viven los oligarcas y la verdad no sólo me parece que es equivocado eso sino que se ha llevado a la sociedad toda a una condición de fractura que todo el mundo quiere superar.

- ¿Cree que en términos políticos el problema del campo pesará en las elecciones?

- En el tema del campo estoy convencido que el oficialismo pierde la elección porque ya perdió la afinidad de la gente y nosotros vamos a tener una actitud prudente de votar las leyes que necesita el campo y vamos a ayudar a que Cristina tome las decisiones que tenga que tomar.

- ¿Cómo se resolverá el problema?

- El conflicto del campo se va a resolver. Indudablemente no tenemos los mejores precios, los costos han aumentado, los rindes no van a ser los ideales. Pero en el campo estamos acostumbrados a apretar los dientes y a salir y yo veo por delante un inmenso futuro para todo lo que tenga que ver con la producción agropecuaria, sobre todo en ciudades como Pergamino que son el corazón de esta tierra tan rica,

- Usted dijo que el Gobierno pierde las elecciones, pero ¿quién gana?

- Ganamos nosotros, un frente político que hemos construido con Mauricio Macri y Felipe Solá al cual se le sumarán muchos otros como Gabriela Michetti que en pocos días va a anunciar su candidatura como diputada nacional, y espero que "Lole" (por Carlos Reutemann) también lo haga en Santa Fe, pero atrás nuestro hay mucha gente.

- ¿Por qué cree que Néstor Kirchner aún no lanzó su candidatura, si es que definitivamente lo hará?

- Yo creo que ellos están embretados en su propia miseria y mezquindad política y Néstor está cosechando lo que ha sembrado que es el rechazo profundo de la sociedad pero también el de muchos dirigentes que han estado apretados en una condición de gobierno que se asentaba sobre dos pilares: recaudar dinero y apretar políticos para generar estructuras políticas. Así no se construye. Esto se disimula mientras el país crece después del porrazo que nos dimos, pero cuando se te acaba la plata y no tenés esa condición de apriete, se terminó el cuento. Lo que no evita que ayudemos a que Cristina termine el 10 de diciembre de 2011 en buenas condiciones. Vamos a ayudar a que gobierne bien para los argentinos. Esto va a ser el resultado del 28 de junio a la noche, un plan de gestión de Gobierno apoyado desde el Congreso para que se tomen las decisiones que se deben tomar.

- ¿No cree que haya una posibilidad de retirada del Gobierno en el caso de una derrota en junio, una retirada prolija?

- Yo creo que ellos van a plantear esa condición casi atemorizante porque todos tenemos en la piel lo de 2001.

Es verdad que a la fuerza no hay cariño pero yo creo que Néstor y Cristina van a entender el mensaje de la elección y van a buscar una mejor forma de articular.

-¿Tiene la misma sensación de muchos, sobre que el dueño del poder es el esposo de la presidenta?

- Yo creo que hoy el poder lo ejerce Néstor Kirchner. No es normal que estemos mirando la política para ver si los granaderos se los mandan al vicepresidente. Los países normales tienen otros problemas.

Creo que tenemos que usar bien el tiempo, seguramente muchos se van a dedicar y a criticar los errores de Cristina y yo creo que hay que ayudarla a mirar otra realidad. Hay que construir la alternativa que les permita a los argentinos decir que hay una opción de construcción de futuro.

- Teniendo en cuenta que faltan poco más de 80 días, ¿qué tipo de elección vislumbra por el contacto con la gente?

- Yo me guío por lo que percibo cuando camino; la gente está entusiasmada y eso nos crea mucha responsabilidad. Cuando vine, una vecina me dijo: "No me va a defraudar", y eso es fuerte porque es la mirada a los ojos de una persona y esto se repite una y otra vez. Lo que pide la gente de nosotros es lo que estamos asumiendo como compromiso y lo tenemos que cumplir y es absolutamente razonable porque venimos de un descrédito de la política.

Creo que podemos demostrar de dónde venimos y a dónde vamos, lo que tenemos, y el día que nos vayamos de la política nos vamos a ir con la frente alta saludando a la gente.

Venimos a trabajar desde el poder para hacer cosas y eso la población lo percibe. Nos queda por delante una tarea compleja que es la de romper ciertas estructuras del "no cambio". Por ejemplo, no podemos seguir discutiendo la educación desde los papeles cuando la realidad en las escuelas es distinta. No podemos gestionar una política de educación si de tres docentes dos están ausentes por licencias. Hay que darle capacitación, contención, el plan de carrera, la compensación en blanco. Le pedimos a los docentes que les enseñen valores y principios a nuestros hijos y les pagamos el sueldo en negro. Hay que corregir esas cosas. Como decía el General (Perón), "para hacer tortilla hay que romper algunos huevos". Para gobernar hay que tener "huevos".

- Usted "blanquea" que quiere ser gobernador dentro de dos años. ¿Eso le juega a favor o en contra ahora que se postula como diputado?

- En la medida que yo no oculte mis intenciones la gente va a poder elegir libremente. Obama tenía mandato por dos años más y hoy es presidente, es genuino. Además, la tarea legislativa es una forma de aprender.

- ¿Qué porcentaje se puede aplicar de la enseñanza como empresario en la política?

- Un empresario es un emprendedor, alguien que se levanta todas las mañanas para ver cómo puede seguir transformando el patrimonio. La política tiene que estar hecha en el marco del consenso. En el sector privado se toman decisiones en un círculo más acotado. Cuando uno representa el bien común se debe tener la responsabilidad de contemplar las distintas opiniones y arbitrar en el conjunto.

La dinámica que tiene una persona que emprende debe ser la misma en un empresario que en un político, un académico o un deportista: es tener todos los días concretamente definido qué se va a hacer para mejorar.

A nivel Pergamino ¿cómo va el armado de la lista que representará a su sector?

- Nosotros tenemos una visión amplia de que el espacio se debe ir conformando con los mejores cuadros. El adelantamiento de las elecciones ha acelerado los procesos y seguramente con lo que pueda provenir de nuestra rama justicialista, más independientes y del PRO, vamos a terminar el 9 de mayo, cuando cierren las listas, con muy buenos representantes, en todos los distritos.

La línea que se va a bajar desde la conducción provincial es libertad para armar las listas.

Yo soy amigo de la independencia y la libertad. Cada distrito tiene su propia dinámica, pero nosotros vamos a impulsar la participación de los hombres del campo, quienes están dando sus pasos en la política no como una cuestión de moda. Siempre les he dicho a los señores del campo que participen. En mis dos años de funciones legislativas, cada vez que se trataba un problema del sector había sólo tres o cuatro personas que podían opinar con un grado de conocimiento, por eso el campo debe estar presente.

- En una frase, ¿cuál es su mensaje al electorado?

- Lo nuestro tiene que ver con esta vocación de que se pueden hacer bien las cosas, con un gobierno con sentido común, compromiso, con ganas de resolver los problemas, sin usar el pasado como fuente para vivir sino para aprender e ir a las cosas reales de la vida. También queremos darle la tranquilidad a la gente de que hay un enorme movimiento de personas que quieren, desde la función pública, transformar de verdad. Creo que se viene un buen momento para Argentina.

Comentá la nota