"De Narváez es la máquina de impedir y no tiene ideas"

Distendido, en uno de los ambientes de la quinta presidencial de Olivos, Néstor Kirchner recibió a la conductora de las mañanas de Radio Del Plata, Liliana López Foresi, para afrontar una charla en la que no esquivó temas.
Las dificultades del gobierno de Cristina, su complicada relación con los medios de comunicación, el enfrentamiento con los intereses del campo, la campaña electoral que lo tiene como protagonista excluyente, y las deudas que el proyecto político que encabeza con su mujer tiene con los sectores más postergados de la sociedad.

- Todos los que alguna vez vivimos en el sur sufrimos una depresión cuando pasamos el Puente Pueyrredón. Porque era realmente el Truman Show en algún momento, era el momento ideal,

era el barrio ideal, vivir en Bernal, vivir en Quilmes y demás, era realmente una infancia y una

adolescencia maravillosa.

-Sin duda, yo estudié en La Plata, milité en política en aquellos tiempos, estuve en los barrios en aquellos tiempos y era otra Argentina. A mi, en estas caminatas, hay gente que me hace entrar a casas extremadamente pobres, y hablamos con sinceridad con la gente. Ellos están contentos con todo lo que se hizo, pero falta muchísimo mas por hacer. Y me dicen "mire cómo está viviendo esta ancianita, miren lo que nos pasa, miren lo que nos llevó acá, veámoslo", vamos, lo miramos, lo vemos. Esa comunicación es de un aprendizaje…

- Y eso se puede modificar.

[Nestor Kirchner]

- Claro que se puede modificar. ¿Sabe lo que pasa? En los pueblos mas chicos hay mucho mas control

social. Pero en el Conurbano, con la cantidad de pobres que generó la crisis del 2001, con la marginalidad

y la exclusión social que se generó. Evidentemente, ahora hay que ir a recuperar a todos esos hermanos y hermanas que están en una situación límite, es una tarea de epopeya, ética, que va a llevar años, pero se puede hacer. Pero lo que pasa es que tienen que tener control social los intendentes, los gobernantes, nosotros, todos.

- ¿Se interpretó de verdad lo que fue dicho por la gente, por el pueblo en el 2001?

- Y algunos sí y otros no, esta es la realidad ¿Qué es lo que sucedió en la Argentina? En la Argentina,

mire las cosas que llegamos a creer: que el uno a uno era posible, el endeudamiento de la Argentina

llegó a 153.000 millones de dólares, un 140% de la relación deuda-producto. Hoy gracias a Dios estamos en 48%, hemos mejorado muchísimo con todas las tareas que se llevaron adelante que las podemos relatar. Pero llegamos a creer eso, entonces se habían terminado las ideas, estaba prohibido pensar, había que ser solamente pragmático. Yo digo que ser práctico sin ideas no sirve, tener ideas y no tener practicidad tampoco sirve. Pero no puedo pensar que se pueda cumplir una sociedad sin ideas, sin ideología, me parece absurdo, es decir matar al pensamiento arranca la propia actitud evolutiva que

tenemos los seres humanos, es un absurdo. ¿Qué nos llevó al dos mil uno? Hubo mucha esperanza

en 1999 cuando asumió la Alianza, muchísima esperanza. Pero la Alianza lamentablemente

ratificó el proceso económico neoliberal de los noventa y yo digo "la maldición del malinche",

es decir, débiles con los poderosos y fuerte con los débiles. Esto fue lo que se hizo acá en la Argentina:

cuando los números no cerraban "descontémosle 13 puntos a los jubilados, descontémosle

a las provincias, saquémosle a las universidades". Siempre para cerrar los números en la escala

golpeemos a aquellos que menos defensas tienen…

- El discurso de que sobra gente...

- Sobra gente, la obra es gasto público improductivo, que "está lleno de vagos el Estado", toda

una tarea de desprecio. Esta gente son los que hoy hablan y son las maquinas de impedir, por eso

yo digo permanentemente "tengamos la fotografía del 2001", no para asustar a nadie. Yo no quiero

ver mas a una ancianita golpeando a un banco para que le devuelvan los ahorros de toda su

vida, que le dejó la pensión del marido fallecido o aquel que tenía la indemnización de un trabajo

y le quedó el dinero dentro del banco. Nunca mas quiero ver esas imágenes porque nos causaron

a todos los argentinos una congoja bárbara, pero eso también ha traído un estado de conciencia

que no lo podemos perder. Por eso digo que la palabra memoria en todos los aspectos es fundamental. Claro que hay muchas cosas que hacer, claro que hay muchos errores que corregir…

-¿Qué errores corregiría ahora? ¿Qué errores puede reconocer y corregir ahora?

- Muchos los está corrigiendo Cristina, esta es la realidad. A Cristina le toca un gobierno en una

etapa mucho mas difícil que la que me tocó a mi, por tres cosas fundamentales: yo tuve la suerte de

un Vicepresidente que me acompañó, eso es muy importante, eso es muy importante que los argentinos

lo tengan en cuenta, que a uno lo acompañe la persona que está atrás. Después a mi me tocó

sacar el país del infierno, pero sin terminar las cosas que hay que hacer ahora, mejorar la calidad institucional, la calidad del trabajo, esta es otra etapa, la distribución del ingreso. Nosotros salimos del

infierno, pero ahora empieza a ser la sintonía fina, la política fina, donde un modelo tiene que profundizarse para consolidarse en el concepto filosófico que tiene. La Presidenta es una mujer muy decidida dispuesta a llevarlo adelante, entonces cada vez que mueve toca intereses y cuando toca intereses, esos intereses no retroceden.

- ¿Cuál es la real oposición? ¿Dónde están?

- La real oposición con el eje del mal (sonrisa). Son los intereses que hoy nosotros lo vivimos en

conflictos como el año pasado, que tienen cierta prensa en Argentina. Que actúa mediáticamente

con mucha fuerza, que está muy relacionada con estos sectores económicos fuertes que existen

en la Argentina, que quieren hacer un modelo adecuado a sus necesidades. Yo soy un fervoroso

defensor de la libertad de expresión, pero lo que digo es que la prensa debe hablar y debe haber

cien mil medios, que digan lo que quieran decir, pero no pueden decidir por los gobiernos y ellos

quieren que los gobiernos sean empleados de ellos "sino te saco tal tapa, te hago tal cosa, te digo

tal cosa, te hago tal otra"…

Kirchner habla frecuentemente de evitar "la máquina de impedir", y remite a las consecuencias

de un Parlamento trabado. "No estamos creando miedo -aclara-, lo que hay que hablar es con la verdad".

- ¿La máquina de impedir en la provincia de Buenos Aires puede ser De Narváez?

- Un Congreso que impida al Gobierno gobernar, este es el tema, que impida tomar las medidas.

Estuvieron en contra de la recuperación de los fondos, estuvieron en contra de Aerolíneas Argentinas,

en contra de los fondos de la Anses, en todo, medidas aprobadas por el pueblo argentino

y necesarias. Por eso yo digo que es fundamental en esta etapa darle la posibilidad al Gobierno

que pueda seguir gobernando. No aprueban el presupuesto, no votan nada, pero no proponen

nada ¿Cuál es la maquina de impedir? Usted lo nombraba ¿a quién nombró usted?

- A De Narváez.

- De Narváez es hace cuatro años diputado, creo que desde el 2006 que no habla en la Cámara. Está hace cuatro años y hace cuatro años que está haciendo propaganda por la seguridad, a ver si obtiene un voto más. Pero no fue capaz de presentar un proyecto en la Cámara. Es una cara viviente de los proyectos del neoliberalismo en los 90, no tiene dos ideas, usted le pregunta ¿Qué es lo que va a hacer con la Argentina? Con todo respeto por este señor, porque yo no tengo por qué agredirlo…

- Se trata de discutir ideas.

- Claro, quiere volver al modelo de los 90, que vuelva la desocupación, la concentración económica.

Uno cuando es dueño de un medio no puede ser candidato, hablan de ética, de moral, es dueño de un medio, América, es dueño de El Cronista Comercial y es candidato. Después se quejan, le impugnan un candidato y tratan de crear sombras. Lo que yo digo es que la gente tiene que tener claro quién es cada uno, con mis aciertos, mis errores, mis mocasines y mi saco cruzado, soy eso. Soy un producto típicamente de la clase media argentina. Pero uno muestra lo que tiene, muestra lo que es y demás, y yo creo que evidentemente esto es lo que los argentinos tienen que tener en cuenta. Yo no lo quiero descalificar ni agredir, pero cada uno representa los intereses que representa.

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