De Narváez y Duhalde miden fuerzas sin hablarse.

"Los dirigentes nos decían que sin el PJ ni el aparato de Duhalde no ganábamos las elecciones; y, ¿qué pasó?". Esto lo dijo entre risas un hombre al que denominan "la sombra" de Francisco De Narváez en su entorno. "Lo único que nos importa es la gente, Duhalde estaba en Europa y no nos atendía el teléfono porque le sacamos a todos los que había puesto a dedo y arrasamos, ¿ahora para qué lo vamos a querer?", agregó con ironía.
-¿Es una situación sin retorno?- preguntó Clarín, interrumpiendo al hombre que comía al sol un lomo con un tomate en un bar de Las Cañitas, el miércoles pasado, media hora después de haberse bajado del avión que los trajo de vuelta de la reunión con Daniel Scioli.

-"Si necesitamos un consejo se lo vamos a pedir, pero hace meses que no hablamos y no vamos a volver a tener relación, lo único imperante ahora es Francisco gobernador 2011, y para eso hace falta la gente, no los aparatos".

Cuando faltaban 20 días para el cierre de listas en las legislativas de junio y la pelea entre el empresario y Felipe Solá era feroz y diaria, Duhalde llamó a De Narváez para decirle que debía ir detrás de Solá en la lista de diputados de Unión PRO en Buenos Aires: "Ahí Francisco se paró y se fue, se terminó la relación, nosotros teníamos claro que seríamos primeros o no seríamos nada", recordó el hombre de De Narváez.

Desde ese momento surgió en Unión PRO la idea de "desperonizar" la campaña y llegaron las deserciones de duhaldistas de pura cepa como Jorge "Oveja" Sarghini, -ministro de Economía en la administración bonaerense de Duhalde, y secretario de Finanzas candidato con Duhalde Presidente- quien iría en el puesto doce de la lista. "Es mi hombre de confianza, me duele muchísimo que no se sume", dijo angustiado Felipe Solá la noche de cierre de listas junto a Mauricio Macri mientras De Narváez caminaba por su lujoso living de Barrio Parque entre la biblioteca de Juan Perón que compró en Italia por 150 mil dólares.

¿Qué piensa hoy el empresario?

"El PJ tiene que tenerlo algún ganador de las elecciones, pero ahora mi prioridad es otra", dice en sus encuentros más cerrados. Un duhaldista de antaño le dijo a este diario que "con De Narváez no hay mala relación, no la hay simplemente, pero no hubo una pelea", minimizó.

Otro hombre clave dentro del mundo De Narváez definió: "No hay planes de pedir ayuda a Duhalde, se le podría pedir consejo como ex presidente que es".

¿¿Piensan hacer pública su ruptura? Preguntó Clarín.

-"Si hace falta, lo vamos a salir a cruzar en público y adelante de todos", contestó, dejando en claro que sólo si Duhalde se disciplina y se impone en el seno del PJ, De Narváez lo buscará para no perder los votos que lo puedan acercar a su hazaña: gobernar Buenos Aires.

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