De Narváez: "El diálogo político está moribundo"

De Narváez: "El diálogo político está moribundo"
Solá y Romero también criticaron la estrategia de la Casa Rosada
Tan sólo un día después de que la UCR lo calificara de una "maniobra perversa", el proceso de diálogo convocado por el Gobierno sumó ayer duras críticas desde Unión Pro y el PJ disidente, que podrían dañar seriamente las intenciones de la Casa Rosada de convocar una nueva ronda de reuniones.

Uno de los primeros en cuestionar las conversaciones coordinadas por el ministro del Interior, Florencio Randazzo, fue el diputado Francisco de Narváez, que afirmó que el diálogo estaba "moribundo" y responsabilizó al ex presidente Néstor Kirchner por haber "desautorizado" a los funcionarios con "capacidad de construcción".

"Diría que el diálogo está moribundo", sostuvo De Narváez, en una entrevista con el canal de noticias TN, tras lo cual apuntó contra el ex presidente: "Creo que hubo algunos funcionarios del Gobierno con mejores intenciones de dialogar y de construir una agenda en común, que fueron inmediatamente desautorizados por Kirchner". En ese sentido, indicó que la única "perjudicada" será la sociedad.

El legislador dijo descreer que se trate de una "maniobra perversa", como lo calificó el radicalismo, pero coincidió con ese partido en sus duros cuestionamientos a la falta de señales de cambio por parte de la Casa Rosada.

"El Gobierno no deja debatir ni consensuar, llama al diálogo político para hacer perder tiempo y pretende seguir teniendo los superpoderes y el manejo discrecional de la caja", opinó.

Sin embargo, afirmó que, desde Unión Pro, siempre existirá "vocación" para acercar posiciones y que las reuniones se pueden retomar, pero no para enfrentarse al "doble discurso falso del kirchnerismo", como lo denominó.

"Creo que no hay que claudicar ante la vocación de conversar y dialogar", dijo, para luego aclarar: "Pero con otra dinámica y otra capacidad de decisión, que el Gobierno no ha puesto sobre la mesa".

También apoyó el reclamo de su socio político, el jefe de gobierno porteño Mauricio Macri, que ha pedido una nueva reunión con la Presidenta para determinar los avances luego del encuentro. "Aunque a la fuerza no hay cariño, tampoco tenemos que claudicar ante la necesidad de conversar y de avanzar", dijo.

"Cronoterapia"

En diálogo con LA NACION, Felipe Solá -aliado de De Narváez- también criticó duramente las reuniones convocadas por Randazzo y definió a la estrategia del Gobierno como "una puesta en escena" que "daña el espíritu" de los ciudadanos argentinos.

Aunque reivindicó que la obligación de la oposición era concurrir ante la llamada del Gobierno, advirtió que no aceptaría una nueva invitación. "El diálogo ya fue", sentenció.

"Confieso que tenía alguna expectativa de que pasara algo, pero, hasta ahora, el diálogo ha sido una puesta en escena, en especial a nivel nacional", expresó el diputado electo por la provincia. Y concluyó: "No hemos visto una sola medida de fondo surgida del diálogo".

Al igual que De Narváez, responsabilizó a Néstor Kirchner por la falta de resultados concretos. "Quieren resistir. No hay un modelo, sino las aspiraciones de Kirchner para el futuro", evaluó.

No sin ironía, definió a la estrategia del oficialismo como una "cronoterapia", en alusión a los últimos comicios provinciales, en los que Unión Pro se impuso al Frente para la Victoria. "La llaman cronoterapia y consiste en dejar que el tiempo haga olvidar a los argentinos del sopapo que le dimos a Kirchner."

"Sincericidio"

A las críticas también se sumó el senador del PJ disidente salteño Juan Carlos Romero, que sostuvo que la Casa Rosada se convirtió "en un destino turístico" para los partidos opositores y que el diálogo político "lo mató el «sincericidio» del matrimonio Kirchner".

Romero, que asistió a la Casa Rosada junto con los integrantes del Interbloque Federal, sostuvo que "el interés que los Kirchner tienen en acordar con la AFA por el tema del fútbol jamás lo tuvieron para acordar con el campo ni con los partidos políticos".

Uno tras otro

1) Elisa Carrió . Fue la primera dirigente en rechazar la invitación al diálogo que hizo el Gobierno. Se peleó con sus socios del Acuerdo Cívico y Social, que sí fueron a la Casa Rosada.

2) Carlos Reutemann . El senador santafecino, uno de los ganadores de junio, tampoco quiso participar. Dijo que se sentía representado por los peronistas disidentes que fueron.

3) La UCR . En un duro comunicado, el partido dijo que el diálogo había sido "una maniobra perversa".

4) Francisco de Narváez . El líder de Unión Pro calificó de "moribundo" al proceso de diálogo al que él había convalidado con su presencia.

Carrió: "Vieron que no era caprichosa"

* La líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, celebró ayer que la Unión Cívica Radical (UCR) rompiera el diálogo con el Gobierno y recordó que ella había aconsejado no aceptar la invitación. "Ahora todos saben que no era caprichosa ni irracional mi posición." Y añadió: "Se ha entregado mucho poder a Néstor Kirchner por la impericia de toda la oposición".

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