Narigas nada

Narigas nada
Diego blanqueó su enojo con Bilardo: quiere que sea manager y no se meta en sus decisiones. Lo prefiere lejos. "No creo que me pida que me vaya", dijo el Narigón.
"Diego le está marcando el terreno a Bilardo", cuentan en sintonía con la estrategia de Maradona.

Una imagen: en el medio de la cancha, juntos, están Maradona, Batista, Brown, Mancuso y Lemme. La generación del 86 más los actuales ayudantes de Diego. ¿Y el técnico de esa Selección campeona del mundo? A un costado, solo, de civil y sin salir en la foto inédita hasta ayer.

Al rato se percibe un dejo de rencor en las palabras de Diego. Sigue enojado porque Bilardo quiso dar la lista del fútbol local el martes, antes de que volviera de Italia (él mismo la frenó por teléfono). Y no se olvida del debate que se dio cuando el Narigón le objetó la presencia de Ariel Ortega. "Lo de las listas, las reuniones... Está todo en la computadora", avisó Maradona. Y enseguida, casi sin decir, amenazó: "Después de las Eliminatorias, veremos". Blanqueó algo que Olé anunció el sábado: una vez clasificado para el Mundial -si Dios quiere- Maradona le pedirá a Grondona reestructurar su equipo. Una movida que el presidente también craneaba, pero con otras cartas. Puertas adentro, Diego cuenta que necesita fortalecerse con su gente: cree que los "únicos de su palo" son Mancuso y los PF (Signorini y Vilatmijana). Pretende sumar un nombre en lugar del varias veces tachado Ruggeri (Mohamed, hoy en Colón, o Gamboa, nuevo DT de Chacarita). Pero básicamente quiere a Bilardo lejos. "Que vaya a ver la cancha, el hotel. Que sea manager y no ayudante de campo", avisa una persona que conoce el pensamiento maradoniano. No quiere que le discuta decisiones. "Quizá Grondona le mete presión y debe justificar su trabajo", se piensa cerca suyo, pero no gustan sus modos. Se la agarran sólo con él, no con el Jefe.

La práctica de ayer, a propósito o no, expuso a Carlos Salvador. Que llegaran los Sub 17 -no era serio entrenarse con juveniles de Tristán Suárez- no fue una gestión del manager sino de Maradona. Y no porque Batista tampoco se lleve bien con su ex entrenador... Pese a los cruces mediáticos de los últimos tiempos, cuerpo técnico de grandes y chicos conversaron amablemente. Se habló de fútbol, del Mundial que se viene en Nigeria. El Checho y el Tata mostraron estar a disposición de la Selección. Diego quedó contento, por eso la Selección A también se entrenará con estos sparrings, como alguna vez lo fueron Sensini (Mundial 86) y Mascherano (2002).

Bilardo, pese al revuelo mediático, esta vez no lo encaró a Diego para preguntarle sobre sus dichos. Pero al rato habló por Mitre: "No creo que Maradona me pida que me vaya -se anticipó-. La base de las listas siempre se habló con Diego. Tengo contrato hasta 2011 y no sé de dónde salió eso... Si me preguntan, hablo; si no, yo no digo nada". Sí, Narigas nada.

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