Nalbandian dio el primer paso: fue operado con éxito en Barcelona.

"Todo salió mucho mejor de lo que esperábamos", dijo Diego Rodríguez, el fisioterapeuta del argentino; la rehabilitación seguirá en España.
El final feliz del día clave para David Nalbandian llegó por la noche en la sonrisa tenue y algo nerviosa de Diego Rodríguez, el fisioterapeuta personal del tenista argentino más importante de los últimos años. "Todo salió mucho mejor de lo que esperábamos. Fue un éxito total, ya que no existieron complicaciones, a punto tal que ya está listo para comenzar con la rehabilitación mañana mismo (por hoy)", dijo el especialista sobre esas dos horas y media de cirugía que el cordobés evitó durante 13 meses, hasta que su cadera dijo basta.

Nalbandian permanecerá internado en la clínica Cima de esta ciudad durante 48 horas, y luego seguirá en Barcelona durante un mes más, hasta completar la primera etapa de su recuperación. Luego, el plan es volver a Córdoba para continuar con su proceso de rehabilitación al calor del apoyo de sus afectos y, paulatinamente, reencontrarse con ejercicios físicos de mayor exigencia y, sobre todo, con su raqueta.

Si bien, de acuerdo con Rodríguez, aún no se puede saber con exactitud cuándo podría volver a las canchas, las versiones que más circularon ayer en la clínica daban cuenta de 6 meses, aunque, de consolidarse los buenos primeros pasos dados con la intervención quirúrgica, este plazo podría, incluso, acortarse.

Con la operación, el actual número 15 del ranking de la ATP había apostado por el camino más riesgoso pero más seguro para terminar con las molestias que lo aquejaban desde aquel duro partido por la Copa Davis contra el sueco Robin Soderling en abril de 2008, cuando comenzó a sufrir fuertes y recurrentes dolores en la cadera izquierda. Su médico personal, Angel Ruiz Cotorro, llegaría a la conclusión de que esa afección se había originado en la ruptura del labrum, una articulación de la cadera de la que, según confió ayer este profesional a LA NACION, "los tenistas se resienten cada vez más" por la intensidad creciente del ritmo del deporte que desarrollan.

Ruiz Cotorro fue, precisamente, el primero en dar un mensaje positivo en una jornada marcada por los previsibles nervios de una operación importantísima para el futuro de la carrera de Nalbandian y el hermetismo que el tenista y su círculo íntimo mantendrían en las horas previas a la operación. "Yo tengo esperanzas de que David va a salir muy bien de este momento. Hay muchos casos de jugadores que se han recuperado tras ser sometidos a intervenciones similares", aseguraba el médico sobre el mediodía, tras recibir a LA NACION en su consultorio del primer piso de la clínica, en el mismo lugar donde el unquillense sería sometido a los estudios previos a la operación.

Comentá la nota