La nafta se acerca al fuego

La nafta se acerca al fuego
Tras la negativa oficial a un aumento de combustibles, se endureció la relación entre las partes en conflicto. La recomposición de ingresos de los expendedores para afrontar una suba salarial no encuentra, por ahora, salida.
“No queremos adelantar nada, pero si la semana que viene no aparece la plata (un aumento de diez centavos por litro de nafta), se les viene la noche al Gobierno y a las petroleras.” La advertencia viene desde el encuentro multisectorial conformado por los dueños de las estaciones de servicio –blancas y embanderadas– y los sindicatos del sector, que amenazan con realizar un lockout-paro la semana que viene, justo para el recambio de quincena de las vacaciones. El ministro de Planificación, Julio De Vido, aseguró esta semana que no habrá aumentos en el precio de la nafta ni una baja en el componente impositivo de la venta de hidrocarburos. “El Gobierno quiere que nosotros nos hagamos cargo de ese aumento”, señalaron a Página/12 –interpretando las palabras del ministro– desde una petrolera extranjera. “La situación es muy compleja”, agregaron desde la compañía.

En la semana de Navidad, los dueños de las estaciones de servicio (blancas y embanderadas) y los sindicatos acordaron no realizar ninguna medida de fuerza hasta la primera quincena de enero, a cambio de avanzar en las negociaciones con el Gobierno. Ya hubo varias reuniones, pero todavía no se encuentra una solución. Los trabajadores piden una recomposición del 15 por ciento. Los empresarios, que actualmente reciben un 8 por ciento del valor del producto, reclaman también un 15 por ciento. De ahí el reclamo conjunto entre empresarios y trabajadores, que ya empieza a mostrar sus internas.

Dentro del autodenominado Encuentro Multisectorial confluyen las cámaras que representan a las estaciones de servicio embanderadas, las independientes y los sindicatos. Quien está llevando adelante la posición más dura es AESI (estaciones blancas), que amenaza con iniciar un lockout a partir del jueves que viene, incluso por tiempo indeterminado. Mientras que Fecra (estaciones embanderadas, que tienen relación más directa con las petroleras) apuesta a cerrar un acuerdo con De Vido.

El titular de AESI, Manuel García, indicó a Página/12 que el Ministerio de Planificación sigue evaluando la propuesta del aumento de diez centavos por litro de nafta. “Nosotros pedimos esos diez centavos ahora y otros diez en abril. Si no están dispuestos a subir el precio de la nafta, la plata la tendrán que poner las petroleras o el Estado”, aseveró a este diario García.

Las estaciones independientes también reclaman la posibilidad de comprar el combustible directamente de la petroleras, para evitar cualquier tipo de intermediario. “YPF vende el gasoil a 1,90 pesos mientras que los intermediarios a 2,25”, agregó García. Según el titular de AESI, esta medida también estaría en estudio dentro de Planificación.

Para descomprimir un poco la situación, YPF decidió otorgarle una mejora en la comisión que reciben las estaciones de su red. La medida alcanzará sólo a las que vendan menos de 300.000 litros al mes, es decir un 20 por ciento de su red. En concreto, sería una mejora de 5000 pesos por mes para 350 bocas de expendio.

Si bien desde la compañía aseguraron que la medida fue bien recibida por los empresarios, en Fecra y AESI aseguraron que “la mejora no alcanza”. “YPF nos había hecho esta misma propuesta el 29 de diciembre y la rechazamos de pleno”, comentó a Página/12 Rosario Sica, titular de Fecra.

Desde la Asociación de Estaciones de Servicio aseguran que en los últimos cuatro años cerraron más de 3000 estaciones (de un total de 6000). Esto equivaldría, según datos del sector, a una pérdida de 40.000 puestos de trabajo. El déficit mensual de las estaciones –acorde a los datos de AESI– sería de 20.000 pesos, aproximadamente.

Tanto los empresarios de las estaciones blancas como los sindicatos consideran que la semana que viene será definitoria. Apuestan a que entre lunes y miércoles haya alguna definición. Las petroleras aseguran que “la situación es muy compleja”. Los estacioneros y los trabajadores reclaman mayores ingresos: una recomposición de rentabilidad los primeros y de salarios los últimos. De Vido señaló que no habrá aumentos de nafta ni baja de impuestos. A partir de este combo de variables, los más duros dentro del espacio Encuentro Multisectorial aseguran que “la semana que viene habrá conflicto” y especulan con un lockout-paro de 48 horas con movilizaciones.

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