Nadie se salva del déficit en la gestión

Por Fernando Gonzalez

Si de algo hay que preocuparse en la Argentina es de la ineficacia de los gobiernos para resolver los problemas más acuciantes de la sociedad. Se podrán discutir las actitudes o las responsabilidades de cada gobernante pero la crisis de gobernabilidad afecta a todos los sectores políticos.

Cristina Kirchner, Daniel Scioli y Mauricio Macri son los tres dirigentes en los que la sociedad depositó su mayor esperanza en 2007, hace sólo dos años. Todos ellos ganaron las elecciones por amplio margen y enarbolaron promesas de campaña que hacían hincapie en la necesidad de mejorar la gestión gubernamental. Pero la mitad de sus mandatos los encuentra a los tres haciendo reemplazos en sus gabinetes después de enfrentar crisis que mellan aquellos niveles impactantes de imagen positiva con los que llegaron al poder. Los índices de aprobación de la Presidenta se desplomaron en medio de la confrontación permanente que le impuso Néstor Kirchner en la mayoría de los frentes. Scioli deja pedazos de su popularidad en la batalla contra la inseguridad bonaerense y Macri falla cada vez más seguido en la elección de sus colaboradores clave. Los tres tienen dos años para recuperarse. El camino es difícil pero sólo si lo hallan a tiempo tendrán destino político más allá de 2011.

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