Nadie rinde cuentas en la campaña electoral

A diez días del plazo para rendir cuentas, los tres frentes principales para las legislativas no tienen precisiones de cómo financian la propaganda. Nadie admite que reciba aportes privados. El juez Reinaldo Rodríguez advirtió que sancionará a los partidos que no presenten detalles de los gastos.
Los tres frentes políticos principales para las elecciones del 28 de junio están, hoy, flojos de papeles para cumplir con el requisito de la Justicia federal electoral, que les exige un informe previo de gastos de campaña. Diez días antes de que se abran las urnas, los partidos o alianzas (esta vez se presentan 14 en Santa Fe) deben blanquear su estimación de costos y el modo de financiamiento. Los más complicados a la hora de rendir cuentas por el despliegue millonario de publicidad en medios de comunicación y vía pública son los dos sectores en los que se dividió el peronismo. Al renunciar al sello oficial del Partido Justicialista, ninguno de los dos frentes puede recibir los aportes del Estado correspondientes a su desempeño en las elecciones de 2007. Son, en términos de caja, como un partido chico que recién empieza. El reutemista Frente Santa Fe Federal recibió del Ministerio del Interior sólo 126 mil pesos, y el Frente para la Victoria, 96 mil pesos, menos que -por ejemplo- el Partido Nacionalista Constitucional. Ni el diputado nacional Alejandro Rossi, coordinador de la campaña K, ni el senador provincial Ricardo Spinozzi, por el sector del Lole, pudieron dar precisiones de cómo están costeando los gastos de campaña.

El Frente Progresista Cívico y Social tiene un punto de partida distinto: en la cuenta bancaria exclusiva para este fin -que todas las fuerzas deben abrir por ley- acredita 637 millones de pesos de aportes del Estado. Según reconoció el diputado provincial Sergio Liberati, encargado del financiamiento, la fuerza presentará a la Justicia federal una estimación de gastos cercana a un millón y medio de pesos. Por su parte, Rossi -hermano del candidato Agustín- dijo que en el FPV piensan gastar sólo 400 mil pesos en publicidad. El reutemista Spinozzi, en cambio, no aportó ninguna cifra y sólo señaló que serán "muy austeros, porque Carlos Reutemann es un tipo muy particular".

Más allá de las palabras, el juez federal de Santa Fe, Reinaldo Rodríguez, aseguró que el informe previo de los partidos debe ser "muy preciso", y advirtió que ante la ausencia de detalles los partidos serán sancionados. De hecho, diez partidos arrastran multas por irregularidades en balances de años anteriores, y existen otros diez expedientes en trámite que esperan sentencia. "La sanción no la concretamos nosotros, sino la Dirección Nacional Electoral, pero suele ser con quita de aportes futuros", señaló el magistrado.

Un peso pa'l afiche

El acuerdo entre los dos sectores del PJ para presentarse a las elecciones del 28 de junio en forma desdoblada y renunciar al sello de ese partido fue una decisión que ambos frentes comienzan a pagar en medio de la campaña. La porción que le correspondía cobrar por su performance en las elecciones de 2007 (unos 300 mil pesos) no lo puede usufructuar ni el frente que lidera Carlos Reutemann ni el de Agustín Rossi. Por el contrario, como la ley nacional de financiamiento 26.215 establece que el reparto del fondo total para los partidos se realiza de forma proporcional, la mayoría de esos fondos pasaron a financiar la campaña del Frente Progresista.

"Tenemos sólo unos 90 mil pesos, y en verdad nos sorprendió porque es poco", aseguró a Crítica de Santa Fe, el diputado Alejandro Rossi. Y señaló: "Pensamos gastar unos 400 mil pesos en publicidad". La brecha entre los ingresos y los egresos se llenará con "aportes privados, aportes de los candidatos, y una cena para recaudar fondos con una tarjeta que tendrá distintos precios", dijo el coordinador K, aunque no pudo precisar cuáles serán esos nombres "privados" que aportarán a las listas que encabeza Claudio Leoni para senador nacional y Agustín Rossi para diputado.

Spinozzi, presidente del PJ auto proscripto y uno de los coordinadores de la lista que lleva a Carlos Reutemann como candidato a senador nacional y a Daniel Germano para diputado, afirmó que el tope legal para gastar es de 3,5 millones de pesos, pero que "ni por casualidad nosotros llegaremos a gastar eso". "No tenemos ninguna consultora que nos maneje la imagen. Nuestro gasto es la botellita de agua mineral cuando vamos a los actos y reuniones", exageró el senador, quien sin embargo reconoció que sí habrá spots televisivos. Algunos afiches ya se ven por calles de la provincia (ver aparte). Ese gasto se financiará con aportes de particulares y privados, reconoció Spinozzi. Consultado sobre quienes y cuánto dinero pondrán al proyecto 'Lole senador', el legislador provincial dijo que no estaba "a cargo de seguir eso" pero que los aportes "son muy pequeños y de los más variados". "No tenemos una estimación del gasto hecha pero será sencilla, fácil de rendir", dijo y prometió: "Todo muy austero".

Rifas y privados

En el caso del Frente Progresista que representan el socialista Rubén Giustiniani -como candidato a senador nacional- y Jorge Álvarez -a diputado-, si bien aún no está el número fino de la campaña, sí existe al menos una aproximación. El millón y medio de pesos que piensan gastar está cubierto en más de un 40 por ciento por los fondos del Estado.

El resto, según Liberati, se financiará con dos cenas para profesionales y para empresarios (el 22 y 23 de junio), el aporte de legisladores y funcionarios públicos del partido (una suerte de diezmo del salario determinado por su carta orgánica) y una rifa. "Se sorteará un auto. Hay mil cupones, a 800 pesos cada uno", calculó el diputado socialista. "Todo lo que es pasacalles y pintadas está a cargo de la militancia, lo que abarata la campaña. El grueso del gasto es para radio, televisión y gigantografías", agregó.

En el Frente aseguran que no tendrán aportes directos de empresas; aunque en 2007, cuando rindió cuentas a la Justicia Electoral Federal sí reveló los apoyos de Banco Galicia (10 mil pesos), Cooperativa de Trabajo Manos Productivas (33 mil pesos), y Establecimiento Don René (17 mil pesos), entre otros. Lo propio hizo el PJ en aquella oportunidad, pero sólo reconoció una sola empresa: Centro Oncológico del Litoral (10 mil pesos). Ahora todos niegan la existencia de ese tipo de contribución.

Envidias y cerealeras. Para Spinozzi, el millón y medio de pesos del Frente Progresista es un fondo "que despierta envidia". Liberati, por su parte, aseguró: "Nosotros podemos decir de dónde sacamos el dinero y cómo lo gastamos. Sería bueno que todos lo hagan para que las campañas sean lo más transparente posible".

El cuarto en discordia en estas elecciones es el Proyecto Sur, el sector político en crecimiento que lidera a nivel nacional Pino Solanas y que en Santa Fe lleva como candidato a diputado nacional al periodista Carlos Del Frade. La ausencia del PJ como partido generó una situación extraña. Ese espacio, que se presenta con el sello del Partido Socialista Auténtico, dispone de los mismos fondos públicos que el reutemismo, y más aún que el kirchnerismo santafesino.

"Eso es un obscenidad. Cada dos cuadras hay un afiche de Giustiniani, de Reutemann y de Rossi. Nosotros hacemos pasacalles de 40 pesos, y ellos hacen las gigantografías de seis mil", distinguió Del Frade. "La diferencia es que para nosotros el aporte del Estado es todo lo que tenemos, mientras que para ellos es secundario porque Reutemann tiene el apoyo de Cargill y de todas las cerealeras, y Rossi tendrá el apoyo de General Motors, donde el otro día estuvo de campaña", dijo, en alusión a la visita del jueves de la Presidenta Cristina Fernández. "Pensar que estamos en las mismas condiciones -añadió Del Frade- es una de las mentiras de este sistema político". Alberto Cortés, apoderado de la lista, agregó una pregunta: "Si los aportes del Estado todavía no fueron depositados en la cuenta y ya hay spots y gigantografías, ¿con qué dinero están haciendo campaña esos partidos?".

Las palabras cederán paso a los asientos contables el 18 de junio, y entonces debería comenzar a resolverse el misterio del origen de parte de los millones que el negocio de la publicidad política está devorando por estos días.

Tres recetas distintas para captar votos

La estrategia publicitaria que comenzó a verse por estos días tiene el sello de cada facción política. El Frente Progresista lleva la impronta del siempre cuidado marketing socialista. Rubén Giustiniani apareció en gigantografías y afiches: primero, solo e intentando dar cuenta de su recorrido como senador nacional, y más tarde junto a Hermes Binner, para sumar "el peso de su figura", según explicaron desde el bunker de campaña. El eslogan vuelve a hacer eje en el cambio y distingue: "Con Binner en Santa fe, y con Giustiniani en la Nación". El objetivo, explicaron, "no es vender una cara, sino diferenciarse de otros candidatos mostrando lo que se hizo". Eso mismo dirán, tanto el senador que busca renovar su banca como el gobernador, en un spot televisivo que comenzará a verse esta semana.

Agustín Rossi fue el primero en lanzar su publicidad para la tevé. Allí promete seguir trabajando "con cuerpo y alma". Es el propio Chivo quien discute y supervisa los contenidos de la campaña. "Debatir, cambiar y avanzar", son las tres acciones que postula también desde los afiches. La primera es una de las exigencias de la oposición al oficialismo. En el Frente Santa Fe Federal no está centralizada la lógica publicitaria. El propio Ricardo Spinozzi explicó que no hay una persona o empresa a cargo, y por eso surgen afiches como el que apareció esta semana. "Lole, un voto de confianza", dice con una foto antigua y sin color del senador con el pulgar arriba. "Esa fue una colaboración del gremio Upcn que no fue chequeada porque la foto de Reutemann es del año 1992", contó Spinozzi. La estrategia es "el contacto permanente con la gente, caminar", agregó su ladero en esas recorridas. Esas acciones por el territorio santafesino son registradas por una cámara, y con ese material se realizará una publicidad que podrá verse en los próximos días.

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