Nadie quiere votar en las internas

Ni siquiera el más desprevenido pudo creer que fuera una típica encuesta preelectoral la que se desarrolló ayer a la mañana en el cruce de las peatonales Córdoba y San Martín.
La agrupación Giros continuó "La otra campaña" con una actividad que mezcló una encuesta callejera y una especie de catarsis colectiva: instalaron afiches con grandes símbolos partidarios para que los ciudadanos pudieran pintar sobre aquel que menos los representa. En el sondeo, indagaron sobre el grado de conocimiento y el interés en la interna abierta, simultánea y obligatoria del próximo domingo. A partir de esas consultas, uno de los integrantes de Giros, Juan Monteverde, subrayó que "la gente irá a votar sólo porque es obligatorio" y consideró que "los partidos políticos ya no son un espacio legítimo" de representación de la voluntad popular.

Desde Giros consideran que las internas abiertas "no debería tener esas características". Para ellos, el comicio del domingo tiene como objetivo disimular la falta de representatividad y la desmovilización, rasgos que consideran sobresalientes en esta elección. Por eso, Monteverde afirmó que "es importante tener desde aquí una postura sobre el debate nacional, que se está dando en torno a la reforma política, porque muchas veces se argumenta que las internas son abiertas porque de esa manera se fortalece la democracia; cuando por el contrario, al estar todos los ciudadanos obligados a votar y dirimir la interna partidaria se vacía de contenido a las campañas políticas, porque no hay proyectos y no hay ideas".

Según ese razonamiento, las internas partidarias clásicas suponen el debate de propuestas programáticas, aunque se dejaron de lado porque terminaban poniendo en juego sólo aparatos partidarios. En cambio, al hacerlas abiertas, se licúa el debate. "Si la campaña estuviera dirigida al partido, el candidato recurriría a cuestiones más políticas y con mayor contenido. Por el contrario, si se piensa para un padrón general es bastante baja la expectativa y se apunta al 'personalismo', en lugar del proyecto político", indicó Monteverde en diálogo con Rosario/12.

En sus propias palabras, la intervención de ayer consistió en "una propuesta de juegos para que la gente encuentre al candidato perteneciente a cada partido o proyecto, con un sistema de gráficos y reconocimiento de colores". Además, se indagó acerca de qué se vota, si la persona tiene interés en sufragar, si está afiliada a algún partido, si éste la representa satisfactoriamente y si se desafilió de algún partido y porqué. Encuesta de la que brotó que los ciudadanos y ciudadanas "no entienden bien cómo es el tema de las internas y las generales, cuál va primero y porqué. Sólo votarán porque es obligatorio", dijo Monteverde.

Con esta campaña, Giros se propone "brindar un espacio de participación política y canales de discusión para la sociedad, pero fuera de los partidos, porque hay mucha gente que está afiliada a un sector que ya no lo representa, entonces pretende ser una alternativa de debate". Así, se comenzará a construir la "Escuela de cuadros políticos de La otra campaña", como "una respuesta inmediata ante la falta de contenido en el análisis, la discusión y la acción concreta de la política tradicional y sus partidos".

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