Nadie limpia el cauce del río y crece el riesgo de desbordes

Tras la polémica por los azudes, se alejó a la Comisión del Río y la Provincia dijo que se hacía cargo del mantenimiento. Pero hoy hay canales taponados y no se controlan las obras de defensa costera.
Hace casi dos años que nadie hace una limpieza sistemática del cauce del río Cuarto. Desde que se desató la polémica en torno de si los azudes contaminan o no el agua del citado curso hídrico, la Provincia decidió hacerse cargo de las tareas de mantenimiento y alejó de esa función a la Comisión de Defensa de las Costas del Río. Sin embargo, en 24 meses los trabajos para prevenir desbordes del río en épocas de crecientes no se hicieron a fondo. Si bien el gobernador Juan Schiaretti y el intendente Juan Jure firmaron un convenio para el mantenimiento de las costas del río, éste no contempla la limpieza de su cauce. Según pudo averiguar PUNTAL, los dos canales aliviadores del sector Lemme están taponados, como así también el que corre paralelo al camino de Tres Acequias. Estos canales son de vital importancia porque evitan que el río rebase y que las aguas terminen inundando sectores de la ciudad. Por ejemplo, después de la gran creciente de 1992, el río desbordó por estar obstruidos los canales aliviadores y el agua llegó hasta la Plaza San Martín alcanzando una altura de 50 centímetros. Esos canales se encuentran embancados con arena o con barro, estrangulados por el crecimiento de malezas y con alcantarillas tapadas. Ese cuadro de situación quita capacidad de evacuación. Hoy, tras el escándalo por los azudes, que derivó en un fuerte cruce entre el ex gobernador José Manuel de la Sota y el ex intendente Benigno Rins, la Comisión del Río sólo se limita a asesorar a las autoridades, puesto que por esa decisión provincial quedó al margen de cualquier intervención. Durante más de 16 años, la Comisión del Río hizo una veintena de obras de protección costera. Entre los trabajos, figuraba la limpieza del cauce que hoy es una materia pendiente. El Concejo Deliberante fue advertido de esta situación. Pero el debate del proyecto fue postergado inexplicablemente para marzo próximo. La iniciativa planteaba la limpieza del lecho del río, como así también de los canales adyacentes, y la construcción de un terraplén en la zona del primer azud. También se advirtió sobre los riesgos de contaminación que puede generar la colocación del gomón en el segundo azud nivelador, ubicado detrás del puente ferroviario, dado que allí van a parar las aguas que vienen del arroyo El Bañado, donde desaguan el lago Villa Dálcar, el Parque Ecológico y las cloacas clandestinas. Para evitar desbordes, se formalizó una propuesta para hacer desagües extraurbanos en el sector de la ruta A005. De esta forma, las aguas se derivaban al río propiamente dicho o al arroyo Santa Catalina. Sin embargo, la remodelación de la A005 no contempla esa obra pluvial. La limpieza del cauce del río se hacía anualmente en los meses de septiembre y octubre para llegar a tiempo con el verano. En la actualidad, se observan troncos que permanecen en los pilotes de los distintos puentes, incluyendo el que se está construyendo, lo que atenta contra la estabilidad de esas estructuras. Finalmente, mientras la erosión avanza, tampoco se controlan las obras de defensa de las costas del río que hizo la comisión homónima.

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