Nadie compra y nadie vende inmuebles: la actividad cayó 30%

Nadie compra y nadie vende inmuebles: la actividad cayó 30%
Quienes tienen ahorros no se animan a invertirlos. Esperan que los precios bajen, algo que no está ocurriendo.
El sector inmobiliario puso el freno en medio de la incertidumbre financiera y económica y la merma en la venta de inmuebles en los últimos tres meses llegó al 30 por ciento respecto de igual período del año pasado. Básicamente, quienes tienen ahorros no se animan a invertirlos y quienes tienen propiedades no se animan a venderlas. Ambas partes esperan que los precios se acomoden, hacia abajo, en el caso de los primeros, y hacia arriba, los segundos.

“Podríamos lograr más ventas, pero hay un ruido en el mercado y la gente no se decide. Está esperando que los precios bajen, y no lo van a hacer”, aseguró Martín Dahan, socio gerente de Meade Inmobiliaria.

El empresario sostuvo que “la percepción de los compradores es que los precios de los inmuebles cayeron por la crisis, cosa que no sucedió en casas ni en departamentos terminados, y por eso ofrecen menos de lo que piden los propietarios. Así, las partes no se encuentran y las operaciones no se concretan”. Por otro lado, explicó que “los dueños prefieren quedarse con sus inmuebles a tener que venderlos a menos de su valor”.

Sergio Villella, titular de la inmobiliaria que lleva su nombre, indicó que “desde octubre a esta parte, hay una merma en la cantidad de ventas de entre 25 y 30 por ciento y una caída de 10 por ciento en la facturación”. El bache se explica porque se han vendido propiedades más importantes y no por suba de precios.

Fernando Testa, gerente general de la inmobiliaria JB Srur, admitió una caída que va del 20 al 25 por ciento en la cantidad de operaciones en la zona de Nueva Córdoba. La situación se extiende a la mayoría de los negocios del rubro.

Sin embargo, los operadores inmobiliarios destacan que enero y lo que va de febrero están alimentando buenas expectativas para los próximos meses: “Enero ha sido un mes muy bueno para lo que esperábamos al finalizar 2008”, afirmó Villella.

Edgardo Calás, titular de la Cámara de Corredores Inmobiliarios de Córdoba (Cacic) y propietario de la inmobiliaria Yukon, señaló, por su parte, que “el año arrancó con bastante movimiento y consultas, y hasta se han concretado algunas operaciones, sobre todo de inmuebles con escritura, más que en construcción”. Sin embargo, aclaró que “existe una merma en comparación al mismo mes del año pasado, imposible de cuantificar porque depende de cada inmobiliaria y los productos que comercializa”, dijo.

Fernando Testa manifestó que “en el primer mes del año, se ha visto un movimiento más interesante, hemos recibido más llamados y hemos realizado más operaciones”.

Razonó que “eso corresponde a que el dólar estuvo más estable, a que se registró una mejora del precio de la soja, y a que quienes tenían ahorros en el exterior prefirieron invertir en inmuebles por la mala situación económica externa también”. Una perlita: con las lluvias de la última semana, hubo operaciones que empezaron a reactivarse.

En construcción, más difícil. La comercialización de departamentos en construcción se hace aún más difícil para las inmobiliarias. Es que, con la merma de interesados, las empresas no tienen recursos para seguir adelante con los proyectos y comienzan a atrasarse. A su vez, eso ahuyenta a los pocos posibles compradores que ven demoras en las obras, y los precios bajan, incluso por debajo del costo.

En tanto, las obras que avanzan según el tiempo estipulado desde un comienzo mantienen los precios. La diferencia en los valores que se genera entre los “atrasados” y éstos provoca la caída en las ventas de todo el sector.

Martín Dahan aseguró que “los inversores del campo movilizaban mucho el mercado de la construcción, y, lógicamente, no han aparecido con la fuerza de antes”.

Fernando Testa dijo que “hubo bajas en algunos productos –sobretodo en construcción– de entre 10 y 15 por ciento por necesidad de venta, cosa que no se daba dos ó tres meses atrás, pero también hubo inmuebles a los que no se les modificó ni un peso”.

“El que decide comprar hoy, lo hace con un buen precio, porque los constructores, sobretodo, están dispuestos a escuchar más ofertas”, agregó.

Terminados, más estables. Los precios de los inmuebles terminados no se actualizan al menos desde octubre pasado. Villella manifestó que “no se han registrado bajas, aunque puede haber arreglos particulares cuando se dan oportunidades de contraoferta”.

Martín Dahan dijo que, “en pesos, no bajarán porque en diciembre la mayoría de los productos de la construcción subieron”. Explicó, en cambio, que medido en dólares puede haber una caída por la misma depreciación del peso frente a la moneda estadounidense.

Calás sostuvo que “los precios se mantienen, aunque siempre existe alguna posibilidad concreta de que bajen, pero eso depende de la necesidad del vendedor de hacerse del dinero efectivo, o no”.

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