Nada nuevo: a Sapag lo atormentarán los salarios

En un contexto donde aparece como dato principal el déficit de las provincias (solo cuatro distritos cerraron 2009 con superávit) y con un país que prevé no menos de 20 por ciento de inflación para 2010, la cuestión salarial dentro y fuera del Estado hará que los primeros meses sean conflictivos.

La presión de los sindicatos estatales para lograr aumentos salariales, y la resistencia que podrá o no tener el gobierno neuquino ante esta ya anunciada demanda, es el tema principal para el primer trimestre del 2010, como parte de un contexto nacional en el que el tema es también uno de los desvelos principales, tanto a nivel público como privado.

A nivel nacional, la dirigencia sindical plantea aumentos que oscilen entre el 20 y el 25 por ciento en los salarios, a tono con una inflación que se especula será alta y que rondará el 20 por ciento durante el año del bicentenario. Esto repercutirá en Neuquén en algunos sectores clave: el petrolero, el mercantil, el de Luz y Fuerza (cooperativa CALF) y en la UTA (salarios de INDALO, en un año donde debe resolverse la nueva concesión por otros 10 años).

En el caso del rubro petrolero, el tema incide en los planes estatales, que son de revitalización de la actividad, y que puede encontrar un freno en las pretensiones salariales del sindicato que lidera (ya con algunos problemas) Guillermo Pereyra. También incidirá a nivel municipal, ya que otra vez el estamento político institucional, a través del Deliberante, deberá discutir el tema tarifario tanto del transporte como de la energía eléctrica, tarifas que acaba de ajustar con retraso y polémica.

Pero el principal problema lo tendrá el Estado provincial, que ha presentado un presupuesto sin contemplar aumentos salariales y con un déficit de 732 millones de pesos.

Neuquén es una de las 20 provincias que cerraron 2009 con déficit, es decir, con desequilibrio en las cuentas públicas. Sólo cuatro provincias en el país mantuvieron superávit. No se veía un descalabro de tal magnitud desde el año 2001, con la diferencia de que nuestros políticos prefieren hablar de cómo nos beneficiará el "viento de cola" que vendrá del mundo.

El gobernador Jorge Sapag anticipó que pretende no aumentar salarios por lo menos por "180 días", que es una manera un poco más disimulada para hablar de seis meses, es decir, medio año. Se sabe ya que ATE, mucho menos los docentes de ATEN, no se avendrán a pasar seis meses sin retoques salariales con una inflación que en Neuquén siempre es más alta que el promedio nacional.

Tampoco está dispuesto a tal circunstancia UPCN, que volverá a la carga con la necesidad de instalar las paritarias generales y convalidar un convenio colectivo de trabajo para la administración pública. Posiblemente, esta sería una salida política para el propio gobierno, ante un tema muy difícil que puede provocar un primer trimestre lleno de conflictos y con problemas serios en el inicio de las clases.

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