Nada se detiene en el fuero penal de La Plata.

La Corte y la Cámara fijaron medidas ante el avance de la gripe A. Pero la cantidad de detenciones y los planteos de los internos en las cárceles impiden suspender actividades
Como gambeteando al virus de la influenza A n1h1, los jugadores y los miles de hinchas de Vélez se abrazan, se besan. Todo es fiesta. Afuera del estadio, los micros regulan la cantidad de pasajeros, y hasta en las misas del lluvioso domingo se suspende el saludo de la paz y el contacto con las manos y la boca durante la comunión.

Pero hoy se reabre la semana judicial. En la Provincia, y en particular en La Plata, no se adelantó el receso invernal. La Corte dispuso una restricción horaria de 8 a 11 horas. Ya desde la semana pasada en distintos fueros como el civil, el laboral y el de familia, la norma se cumple a rajatabla.

Bien distinto es el panorama en la Justicia penal. Allí hay otros tiempos, y otras prioridades, como el bien jurídico tutelado de la libertad. Nada menos. En la gran manzana del fuero de calles 7, 8, 56 y 57, no habrá reducción horaria ni asueto. Están los recientes detenidos que deberán ser indagados en menos de 24 horas. Y están los presos que presentan habeas corpus o diversas denuncias y que también deben ser trasladados a los tribunales.

Precisamente, ante el avance de la gripe A, la Cámara penal de La Plata dispuso la semana pasada desactivar la alcaidia del subsuelo. Allí se alojan en distintos calabozos a todos aquellos detenidos, de las últimas horas y los ya alojados en cárceles, para las distintas audiencias del Fuero.

Ahora, sin alcaidia, se modificó sustancialmente el paisaje de la céntrica manzana penal. Las fuerzas policiales y penitenciarias recibieron la orden de trasladar a cada detenido y dejarlo dentro del móvil hasta ser llamado por la autoridad judicial. A varios vecinos les llamó la atención esos patrulleros y los presos que descendían esposados y con fuerte custodia policial. Pero más extrañó la cantidad de horas que permanecían dentro de los vehículos.

Creían que se trataba de algún megaprocedimiento con múltiples capturas o algún "operativo de cancha", sin pensar que era apenas una medida de prevención, como tanta otras, contra el virus de la influenza.

Una acordada de la Corte permitió no concurrir a sus lugares de trabajo a las empleadas embarazadas, y hasta se extendieron licencias para padres que deben cuidar criaturas y para otras franjas etarias de la población en riesgo. Entre barbijos y alcohol en gel, en el fuero penal nada se detiene. Para esta semana, hay fijadas varias audiencias por delitos de flagrancia y también se harán juicios orales que comenzaron la semana pasada -por dos casos de abuso sexual y dos de homicidio- y sus alegatos o veredictos ya no pueden suspenderse.

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