Nada como la familia

Días atrás, por medio de un comunicado de prensa, la Asociación Judicial Bonaerense manifestó su cuestionamiento al nombramiento de Josefina Pérez como secretaria del Juzgado de Paz de la ciudad de Balcarce. Se suma éste a otros nombramientos poco claros.
El descontento surge porque la joven profesional, hija del intendente de la ciudad de Balcarce, José Luis Pérez, fue propuesta por el titular de dicha dependencia judicial, Ricardo Alberto Crotto, a pesar de la existencia de tres abogados que están más capacitados y cuentan con la experiencia necesaria para ocupar el cargo de secretario, ya que vienen trabajando en el juzgado desde hace mucho tiempo.

El dirigente de la Asociación Judicial Bonaerense local, Carlos Spinelli, asegura que con este nombramiento lo único que se logra es profundizar la crisis moral y de descreimiento en las instituciones ya instalada en la sociedad.

Noticias & Protagonistas: -¿Por qué han salido tan fuerte a denunciar el nombramiento de la hija del intendente de Balcarce en el Juzgado de Paz de dicha ciudad?

Carlos Spinelli: -Lamentablemente, este nombramiento se concretó pese a nuestra oposición. La Corte lo confirmó, y la semana pasada, Josefina Pérez juró en su cargo. Nosotros vamos a seguir peleando para que estos hechos no vuelvan a pasar y, si es posible, trabajaremos para destituirla, porque esto no se corresponde con la carrera judicial. La Corte siempre hizo hincapié en la necesidad de respetarla, pero evidentemente no sucede así: todos los días nos enteramos de gente que entra por la ventana por ser los hijos de, o el sobrino de, o el amigo de…

N&P: -Pero entonces no se entiende el silencio ante el nombramiento a dedo de Mercedes Falcone, hija del juez Roberto Falcone, y candidata en la Facultad de Derecho por el grupo Sur; o del favor brindado a Victoria, la hija del abogado Sorribas Loubet, que también fue nombrada a dedo. ¿Estas cosas no afectan a los que trabajan allí desde hace muchos años, teóricamente, haciendo una carrera judicial?

C.S.: -Por supuesto. Pero algunos casos nosotros no los conocemos. Lo de la hija de Falcone lo supimos a través de este medio. Hay compañeros que cobijan estas situaciones por razones de amistad y nosotros no nos enteramos. Cuando la gente se juega, nosotros vamos al frente; no queremos imponer situaciones, pero seguimos luchando por la carrera judicial. Así como lo hicimos una vez en el foro laboral, donde sigue pasando lo mismo, y donde tiene que ver el Consejo de la Magistratura. Todo tiene un mismo transfondo: el poder político somete a sus más bajos instintos al Poder Judicial.

N&P: -Hay en juego un tema ético, de respeto. Es justo explicar que la carrera judicial como tal no existe, sino que es un conjunto de usos y costumbres. Pero en otras salas sí se llamó a concurso, mientras que en estos casos se usó la prerrogativa del rey, del amigo, del pariente o del que le debe un favor. Esto no ayuda a mejorar el Poder Judicial. ¿Cuál sería el camino?

C.S.: -Hace unas semanas, en un juzgado de la ciudad de San Martín nombraron como jueza a alguien que no cumplía los requisitos mínimos. Obtuvo uno de los promedios más bajos y, sin embargo, diecisiete o dieciocho miembros del Consejo de la Magistratura la ternaron. No es fácil de entender.

El caso de Balcarce

C.S.: -En el tema puntual de Balcarce, hay compañeros que hace ocho o diez años que están trabajando, muy consustanciados con lo que se hace en el Juzgado de Paz, donde se atienden todos los fueros. Gente probada en la materia, capaces de abarcar todos los temas: violencia familiar, cheques sin fondo, asuntos de familia; muchachos que se capacitaron y experimentaron con los años. No conozco a la doctora Josefina Pérez; no sé que clase de profesional es, pero lo cierto es que el otro día el doctor Castro le tuvo que pedir al prosecretario Rodríguez que se ponga a su disposición para enseñarle.

Por eso nos quejamos. ¿Por qué no se le tomó un examen, para ver si realmente estaba en condiciones? Porque en definitiva, lo que está haciendo esta persona es imposibilitando que en el juzgado la gente consiga el ascenso que le corresponde, el incentivo económico después de tantos años de trabajo: todo se traduce en un fracaso. Hoy, los compañeros del juzgado de Balcarce van a pedir traslado y tienen razón. ¿Qué tipo de carrera pueden tener en ese lugar? ¿Qué pueden esperar, ahora que ya saben cuáles son las condiciones?

N&P: -Además ha surgido una denuncia por cuatro concursos en el Consejo de la Magistratura, en los que, según el senador Sanz, habrá revisión. O los hechos de Entre Ríos, que deberían ser un llamado de atención. ¿No cree que los exámenes deben ser públicos, con acceso a qué rindió cada persona, y más tarde a cómo actúa cuando se la designa?

C.S.: -Es que yo lo viví. Para acceder al cargo de oficial de segunda, se constituyó una mesa en la Departamental, en la que nos presentamos cuatro compañeros; conseguimos todos buenas notas y nos felicitaron por el examen. Era una época donde se rendía y automáticamente los profesores daban la calificación, lo que hacía todo muy transparente. Después comenzaron a utilizar estas metodologías, llenas de vericuetos, al solo fin de satisfacer sus más bajos instintos. El Consejo de la Magistratura se creó por medio de la reforma de la Constitución, para darle la posibilidad a aquellos incapaces que no pueden trabajar en la profesión dignamente, a buscar refugio político dentro del Poder Judicial. Es así de claro.

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