La Nación, la provincia y los gremios ponen la lupa en la situación laboral

El gremio de Empleados de Comercio denunció que en los últimos días se produjeron despidos de personal contratado en distintas cadenas de electrodomésticos de la ciudad.
Funcionarios del Ministerio de Trabajo de la Nación, de la provincia y la conducción de la CGT Rosario analizaron ayer el panorama laboral de la región, tras una serie de despidos y suspensiones en diversas empresas, y debatieron sobre las herramientas legales para frenar "abusos" por parte del sector empresario escudándose en la crisis global, entre las que no se descartan el pedido de "procedimientos preventivos de crisis" por parte del Estado y el envío de inspecciones laborales y fiscales para "constatar los efectos reales" de la debacle internacional en los números de las compañías.

   El cónclave se produjo en el marco de un día agitado en el cual se anunciaron nuevos despidos masivos en la región, en su mayoría de personal eventual o contratado.

Al conflicto que viene transitando la automotriz General Motors, ayer se le sumaron la cesantía de más de cien trabajadores de la planta de Celulosa de apitán Bermúdez —que cortó su relación laboral con los empleados que trabajaban para varios contratistas de obras—; una cifra similar en las grandes cadenas de electrodomésticos, así como en entidades bancarias, frigoríficos, metalúrgicas e industrias aceiteras.

   Desde la cartera laboral de la Nación señalaron que, llegado el caso, podría ser el propio gobierno quien decrete los procedimientos preventivos de crisis, como fórmula para pasar blanco sobre negro en torno al impacto económico y financiero de la crisis. Sucede que con esta medida el Estado está habilitado para verificar los balances de las empresas.

Los funcionarios consideran que los problemas de empleo en algunos casos responden a situaciones reales pero en otros obedecen a cuestiones de índole especulativa.

   El titular de la CGT local, Néstor Ferraza, no ocultó su bronca contra las compañías "como GM a las que aún no les llegó la crisis pero proyectan que pueden ganar menos y entonces deciden despedir personal".

El tema de General Motors, cárnico y el de la madera en Cañada de Gómez dominaron la charla. Algunos dirigentes sindicales llegaron a reclamaron a los distintos niveles de gobierno que retiren los beneficios impositivos a los industriales que "especulan con la crisis" como un modo de "castigo" ante esa actitud.

El eslabón más delgado. Los sindicatos denunciaron que la metodología más extendida en esta etapa es la de cesantía de personal temporario y contratado.

   Carlos Ghioldi, secretario gremial de la Asociación de Empleados de Comercio, señaló que distintas empresas de electrodomésticos (como Garbarino, Frávega, Megatone, Bonesi y Compumundo) despidieron personal, así como también las firmas de tarjetas de crédito Cadicard y Confina.

"En empresas con 150 ó 200 personas despedieron casi un 10% del personal contratado", explicó el dirigente y agregó que los motivos que aducen las empresas "no son convicentes dado que una tendencia recesiva en las ventas se observa recién a lo largo del tiempo".

A declarar. El ministro de Trabajo provincial, Carlos Rodríguez, apuntó que se está citando por este tema a las cámaras de comercio y las firmas de electrodomésticos para ver cuál es la situación en cada una de ellas.

"Nos preocuparía muchísimo que se use este tiempo de incertidumbre internacional para que se despida a trabajadores, sobre todo en esta época donde sabemos que los comercios aumentan sus ventas", sostuvo Rodríguez en declaraciones a la radio LT10 y agregó: "En todos los casos hay conversaciones y los despidos no están confirmados, salvo en aquellos casos que las empresas y los trabajadores convivieron el fin del vínculo laboral".

Comentá la nota