Nace la nueva Alitalia en medio de una polémica y críticas de la oposición

La aerolínea será más pequeña y con capitales de origen francés y holandés.
Después de 63 años de servicios, ayer murió la vieja Alitalia, la gran compañía de bandera italiana, y en la madrugada de hoy, tras unas horas de discontinuidad, decoló la nueva Alitalia en medio de una borrasca de polémicas que no se aplacarán por mucho tiempo. La compañía franco-holandesa Air France-KLM será el primer socio, el que le dará una sustancia estratégica industrial, con el 25% del capital, unos 320 millones de euros. La escala de Buenos Aires se mantiene intacta: los vuelos hacia y desde la capital de nuestro país a Roma tendrán una frecuencia cotidiana.

La nueva Alitalia, con el agregado de la también semifundida compañía privada italiana de cabotaje AirOne, será mucho más pequeña. La flota está prevista con 148 aviones en lugar de los 250 que ambas empresas tenían hasta ahora. Los vuelos diarios serán 670 respecto a los 1050 anteriores. Habrá 23 destinos nacionales, 34 internacionales y 16 intercontinentales, 13 desde Roma y otros 3 que partirán de Milán-Malpensa. La mitad de los aviones -74- serán Airbus 320. Los otros, Airbus 321, Boeing 737, 767 y 777, además de los viejos MD80.

Roberto Colanino es el presidente de la nueva compañía y encabeza el grupo de 15 empresarios reunidos por el premier Silvio Berlusconi y que se han hecho cargo de una empresa con sus deudas saneadas y descargadas en los bolsillos de los contribuyentes italianos. Colanino dijo ayer, tras una reunión del Consejo de Administración que aceptó la oferta de Air France-KLM, que el aeropuerto romano Leonardo da Vinci se especializará en las conexiones con el Mediterráneo, Oriente y la América Latina. Desde Fiumicino partirán siete vuelos semanales a Buenos Aires, siete a Caracas y seis a San Pablo, que tendrá otras tres frecuencias desde el aeropuerto milanés de la Malpensa.

En torno al aeropuerto internacional de Milán se han producido muchas polémicas porque, hasta hace cinco días, el líder de la Liga Norte y aliado imprescindible de Berlusconi, el ministro Umberto Bossi, polemizaba con el primer ministro conservador considerando "una estupidez" no concretar el negocio con otro socio internacional: los alemanes de Lufthansa.

Berlusconi había expresado tiempo atrás su preferencia por Lufthansa, pero el domingo tiró la toallla y dijo que "ya era tarde" para hacer un acuerdo con los germanos. "Air France-KLM es el único grupo que ha hecho una propuesta", recordó. Aún ayer, la alcalde de Milán y dirigente del mismo partido de Berlusconi, la señora Leticia Moratti, siguió defendiendo el acuerdo con Lufthansa considerándola la única alternativa para salvar al principal aeropuerto del norte.

Pero los dados estaban echados. El acuerdo con Air France, según la oposición, llevará en cinco años a que la compañía franco-holandesa, primer grupo europeo, se engulla totalmente Alitalia por su predominio técnico-industrial.

El acuerdo establece que Air France contará con tres sillones en el consejo de administración pero tendrá acciones "B", que le dan escaso poder gestional durante el quinquenio. Los 15 empresarios amigos de Berlusconi, llamados con ironía "los patriotas" por la prensa y la oposición, podrán venderse sólo entre ellos las acciones "A". Pero después de los primeros cinco años, será posible que Air France-KLM haga una oferta que le dé el 100% de las acciones. En los primeros cuatro años de gestión, Air France-KLM se compromete a "desarrollar sinergías" por 720 millones de euros en distintas áreas, que en realidad aumentarán su predominio sobre Alitalia.

La oposición grita al escándalo, lo mismo que la prensa y muchos expertos. Pier Luigi Bersani, ministro del gobierno de centroizquierda de Romano Prodi, recordó que hace un año se quiso vender Alitalia a Air France, que se hacía cargo de todas las deudas. "En cambio, con la solución desastrosa de Berlusconi, que se opuso entonces por razones electorales, los contribuyentes deben ahora pagar 3 o 4 mil millones de euros para tener una compañía con muchos menos aviones, muchos menos escalas y destinos, y con siete mil trabajadores que han sido enviados a los sistemas de amortiguadores sociales por un plazo de siete años, que también pagará el pueblo".

Los problemas sindicales asedian ahora a la nueva Alitalia. La flamante compañía achicada decola esta mañana y ya para el lunes próximo está prevista la primera huelga de cuatro horas del personal de tierra y de 300 pilotos que sostienen haber sido perjudicados y dejados de lado.

Comentá la nota