“El río nace contaminado y muere contaminado”

Tal cual apuntó el ambientalista Javier Moleres, la contaminación del río Luján comienza en Suipacha. Dos industrias de esa ciudad que se han expandido estarían arrojando efluentes al arroyo Los Duraznos.

El ambientalista Javier Moleres, quien recientemente estuvo en la zona de García navegando por el río Luján, se mostró espantado por la contaminación existente y le trasmitió su preocupación al paleontólogo José Bonaparte, quien a su vez le planteó recientemente al intendente Carlos Selva que se comunique con su par de la ciudad de Suipacha para anoticiarlo de la situación, ya que los efluentes provienen de esa localidad vecina.

Moleres y Bonaparte son integrantes de la Cooperadora del Museo de Ciencias Naturales “Carlos Ameghino”. Sobre su reciente incursión por García, el también comerciante Javier Moleres comentó: “Estuve recorriendo el río en canoa, como lo hago tantas veces para ver su estado, y me encontré con la desagradable sorpresa de que ahora la contaminación empieza antes de llegar el río a Mercedes porque aparentemente dos industrias radicadas en Suipacha están arrojando sus desechos con poco tratamiento”, dijo Moleres y explicó que los comentaros indican que las empresas se han ampliado y no tienen la infraestructura suficiente para tratar la cantidad de efluentes que están largando al arroyo Los Duraznos, que se une al arroyo Los Leones en Suipacha y juntos forman el río Luján.

De esta manera, la contaminación se estaría ejerciendo de manera directa y el arroyo Los Duraznos –tal cual se apunta– es un curso de agua muerto, que no tiene vida y está completamente contaminado. “En la zona de García se nota el color y una espuma extraña que no es normal para el río”, destacó Moleres, que desde 1990 viene haciendo reclamos: “Cada vez es peor porque ahora no sólo tenemos la contaminación que arroja el canal de la 16 y el de la 15 sino que la contaminación nos llega desde Suipacha. El río nace contaminado y muere contaminado”, se quejó.

En tanto, dando su visión sobre las responsabilidades en este asunto de la contaminación industrial, Moleres comentó: “Los municipios están siempre echándole la culpa a la provincia, pero si el municipio puede venir a mi comercio a fijarse si tengo el baño azulejado o los techos de loza, también podría inspeccionar las empresas y ver en qué condiciones están dejando el lugar donde vivimos”.

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