Murray sí consiguió lo que a Djokovic se le escapó

MONTREAL.? Así como terminó con la racha victoriosa de Juan Martín del Potro el año pasado en esta misma época del año, Andy Murray volvió a ponerse el traje de verdugo. Y así como el argentino llegó esta vez como un mejor jugador, más maduro, el escocés no se quedó atrás. Desde hoy, será el nuevo número 2 del ranking mundial, su mejor posición, y ratificó ese poderío al vencer al tandilense en la final del Masters 1000 de Canadá, que alterna sedes año a año y que esta vez se disputó en Montreal.
"El lo hizo muy duro por la forma en que sacó y jugó. Siempre se daba una oportunidad. Tuve que mantener la lucha y la confianza en mí. Al final, alcanzó", dijo el británico, en reconocimiento a la tarea de Del Potro.

Pero eso sólo no fue suficiente. Tenía más para decir: "En el comienzo del segundo set, a él se lo vio cansado, pero después empezó a pegarle bien a la pelota y de repente te das cuenta de que estás retrocediendo, y es difícil jugar contra alguien que luce tan relajado, especialmente en un gran partido como éste".

No es poco. Así lo ven al argentino hoy. Se ganó el respeto de sus rivales, incluso de tipos como Murray, con quien mantuvo grandes diferencias desde que se cruzaron en juniors. Ayer, aún tras el fastidio de Murray cuando Del Potro pidió asistencia del fisioterapeuta, esas imágenes del pasado quedaron anuladas por el abrazo final y las bromas durante la ceremonia de premiación. Los dos están creciendo.

Y el escocés, ex número 1 del mundo junior, ahora quedó a sólo un escalón de repetir la proeza como profesional. Se trata del primer tenista en cuatro años que se interpone en el ranking entre Roger Federer y Rafael Nadal. El último había sido el australiano Lleyton Hewitt en la lista del 18 de julio de 2005. Murray, el británico que más lejos llegó en los rankings, será el duodécimo jugador en trepar hasta el segundo peldaño desde que la clasificación se instauró, en 1973. Lucirá una ventaja inicial de 585 puntos sobre el español.

"Ya gané algunos torneos de esta categoría (cuatro) y se siente muy bien, pero ser el número 2 del mundo, quizá porque es algo diferente, significa un poco más. Aunque ganar un torneo como éste sigue siendo grandioso", comentó Murray acerca de sus sensaciones respecto del momento que vive.

Un tiempo de enorme confianza en busca del objetivo mayor de todo tenista en cuanto a obtener certámenes se trata: ganar un Grand Slam, algo que todavía busca el británico. "Siento que tengo buenas posibilidades de andar bien en el Abierto de los Estados Unidos, pero cada semana es diferente y no voy pensar mucho más adelante. Ahora quiero concentrarme en Cincinnati", explicó Murray, que en caso de acceder a la final no será frente a Del Potro: ambos están en el mismo sector del cuadro.

Murray es el primero que llega a las 50 victorias en la temporada (siete caídas) e igualó a Nadal como el más ganador en la temporada, con cinco títulos (Federer tiene tres y Del Potro, dos).

Conducido por Miles Maclagan y seguido de cerca por su madre, Judy, una fanática profesora de tenis que le puso una raqueta en la mano a los tres años y que es capaz de volar de Escocia a los Estados Unidos sólo para llevarle un par de zapatillas, Murray logró lo que no pudo Novak Djokovic: insertarse, también en el ranking, en la batalla entre Federer y Nadal.

2° será el que ocupará desde hoy en el ranking mundial, con 585 puntos de ventaja sobre Nadal, que será tercero.

13 son los que acumula el escocés con el de ayer en Montreal (cuatro Masters 1000). Nunca ganó un Grand Slam.

22 son los que tiene el británico, que nació el 15 de mayo de 1987 en Dunblane, Escocia.

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