Murió el ex senador radical Adolfo Gass

Médico obstetra, de la época en que se los conocía como parteros; embajador, diputado, perseguido y exiliado por la última dictadura militar, senador nacional; son sólo algunas de las palabras que pueden definir al radical Adolfo Gass, que falleció ayer, a la edad de 95 años. Sus restos serán velados hoy, en el Salón de Lectura del Senado, entre las 8 y las 10.30, cuando serán trasladados hasta el cementerio parque Jardín de Paz.
Gass fue el menor de nueve hermanos, había nacido el 25 de mayo de 1914 en la ciudad bonaerense de Carlos Casares, y como tal tuvo la fortuna de ser el elegido por sus padres para seguir una carrera universitaria, razón por la cual se trasladó a la Capital Federal para inscribirse en la carrera de medicina de la Universidad de Buenos Aires.

De espíritu inquieto, Adolfo Gass comenzó a militar en la UCR, llegando a convertirse en embajador ante el Estado de Israel durante el gobierno de Arturo Illia. Ya para ese entonces era un prestigioso obstetra que llegó a la dirección del Hospital de Tigre, donde se había afincado con su familia. El cargo lo perdió durante el gobierno de Juan Perón, cuando fue detenido por su condición de opositor.

Cuentan sus amigos que antes de ese episodio los feligreses de la iglesia cercana a su domicilio le habían pedido que guardara en su casa el Santísimo y otras reliquias de la liturgia católica ante eventuales ataques a la parroquia. "En qué otro lugar pueden estar más seguros que en su casa, don Adolfo", le dijeron sus vecinos, conocedores de que Gass profesaba la religión judía.

En 1973 fue elegido diputado nacional. Ya para entonces, a inicios de los 70, había fundado el Movimiento de Renovación y Cambio, la misma línea interna radical que una década después llevaría a Raúl Alfonsín a convertirse en el presidente de la recuperación democrática.

Sin embargo, antes debió sufrir el amargo trago del exilio cuando partió, en 1976 y obligado por el golpe de Estado, a Venezuela. Lo hizo con la inestimable colaboración de la embajada de Israel, que organizó un operativo para garantizar su salida del país. Allí, Gass fue recibido con cariño por el gobierno de Carlos Andrés Pérez. Rechazó todos los ofrecimientos laborales de Acción Democrática y trabajó como vendedor de equipos médicos. Esto no le impidió ser uno de los referentes argentinos del exilio venezolano, presidiendo el Comité Argentino de Solidaridad, en el que recalaron desde montoneros hasta dirigentes de la izquierda más variada. Regresó al país en 1982, casi de manera clandestina. Al año siguiente fue elegido senador, banca que ocupó hasta 1992.

Ayer murió Adolfo Gass, un hombre cuya vida "da para escribir unos cuantos libros", tal cual lo definió Juan José Canals, su amigo radical y prosecretario parlamentario del Senado.

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