Murió el ex presidente argentino Raúl Alfonsín

Murió el ex presidente argentino Raúl Alfonsín
El líder radical falleció a las 20.30 de ayer víctima de un cáncer pulmonar. Tenía 82 años. Fue uno de los políticos más importantes en la historia argentina y es considerado "el padre de la democracia".

El ex presidente argentino Raúl Alfonsín murió ayer en Buenos Aires a los 82 años, víctima de una neumonía agravada por un cáncer pulmonar que lo aquejaba desde 2007, informó su médico personal, Alejandro Sandler.

"Lamentablemente a las 20.30 el doctor Alfonsín ha fallecido. Murió tranquilo, con mucha paz y en su domicilio, acompañado por todos sus familiares, como él quería", aseguró Sandler.

El médico comentó que el ex jefe del Estado (1983-1989) "estaba dormido" cuando se produjo el deceso y recordó que Alfonsín, que padecía un cáncer pulmonar con metástasis ósea, "tuvo un cuadro de neumonía aspirativa en los últimos días y ello causó su muerte".

La última aparición pública de Alfonsín había sido a principios de octubre, cuando acudió a la inauguración de un busto con su efigie en el salón que recuerda a los ex presidentes en la sede del Gobierno, un acto que encabezó la jefa del Estado, Cristina Fernández.

El ex mandatario, principal referente de la centenaria Unión Cívica Radical (UCR), hoy en la oposición, fue el gran ausente en los festejos del 25 aniversario de la vuelta del país a la democracia, conmemorados el 30 de octubre de 2008.

Alfonsín, nacido el 12 marzo de 1927 en la ciudad bonaerense de Chascomús, fue el primer presidente democrático después de siete años de dictadura militar (1976-1983).

Una relación afectuosa con Mar del Plata

Raúl Ricardo Alfonsín tuvo una afectuosa relación con Mar del Plata en los años como presidente. Fue, sin lugar a dudas, el mandatario que más utilizó la Residencia Presidencial de Chapadmalal para pasar momentos de descanso en medio de un período de gobi

Aunque su vínculo fue intenso desde la convulsionada década del '70, poco antes de ganar las elecciones de octubre de 1983 estuvo en Mar del Plata. Fue el 11 de septiembre y resultó en el último acto de campaña Alfonsín en Mar del Plata en 1983. Si dudas fue de los más grandes que la historia política de la ciudad recuerde. Con el escenario montado junto a "la fuente", la multitud cubrió casi todas las cuadras de la Peatonal, merced a altoparlantes, hacia la costa y hasta pasando San Martín e Yrigoyen hacia el otro lado.

Y un detalle fundamental para los testigos y memoriosos: fue una de la primeras veces en las que Alfonsín habló claramente de los "tres niveles de responsabilidad" en su idea de cómo se debían juzgar las violaciones a los derechos humanos de la dictadura que estaba expirando. En ese mensaje recurrió a la fórmula de la "obediencia debida", con lo cual, explicó, los crímenes no quedarían impunes, pagarían ante todo las cúpulas y no se prolongarían indefinidamente los juicios.

Cuatro años después, cuando Alfonsín impulsó la "Ley de Obediencia Debida" en el Congreso, quedó instalado para la historia que había sido una "concesión" a Aldo Rico después de los alzamientos de Semana Santa. En realidad, Alfonsín ya había esbozado esa idea en Mar del Plata, cuando ni siquiera era presidente y, por otra parte, después de esos alzamientos Rico fue preso.

Cada vez que llegó a Mar del Plata o a Miramar -por lo general, acompañado por el vocero presidencial, el periodista José Ignacio López- Alfonsín aceptaba el diálogo con los periodistas locales. En una oportunidad, el auto que lo conducía se detuvo en la rotonda de Champagnat y Colón, por su orden, ante la sorpresa de los periodistas que en diferentes móviles lo "perseguían" y hacían señas para dialogar un par de minutos.

"Dos preguntas y sigo", decía ante los micrófonos, cosa que nunca se cumplía porque las improvisadas ruedas de prensa se demoraban más de la cuenta, para "desesperación" de su custodia.

Sus caminatas junto al mar, las tardes de lectura en el parque de la residencia de Chapadmalal eran una costumbre verano tras verano, y durante su estadía, en algún momento se concretaba la ansiada conferencia de prensa.

Romper el protocolo no fue un invento de Néstor Kirchner. Alfonsín, tal vez un líder carismático a partir de su fácil llegada a la gente común, escribió el 10 de enero de 1988 una de las páginas más destacadas en ese aspecto, al mezclarse con la gente y tomar un baño en una playa. Fue en Chapadmalal, a donde cada vez que se acercaba el 10 de diciembre intentaba llegar, celebrando así la consolidación de la democracia. Incluso en el año 1992, ya como presidente de Modeso, la línea interna de la UCR.

En 1994 concedió una entrevista a varios medios en la dirección del diario LA CAPITAL, donde analizó la situación del país y del partido radical.

Su última visita a Mar del Plata se produjo el 23 de mayo de 2004, en ocasión de un seminario titulado "La política en la Argentina, la región y el mundo". En este encuentro también hizo una declaración histórica al sostener que ya no volvería a ser candidato a ningún cargo político.

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