Murió Miguel Unamuno.

El dirigente peronista Miguel Unamuno murió ayer a los 77 años tras padecer un crónico enfisema de pulmón. Sus restos serán velados a partir de mañana en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires.
Unamuno fue el último ministro de Trabajo del gobierno de María Estela Martínez de Perón. Estuvo en el cargo poco más de un mes, desde el 3 de febrero de 1976 hasta el golpe militar del 24 de marzo de ese año, fecha en que Isabel fue desplazada por la dictadura militar.

Fue además concejal y presidente del Concejo Deliberante porteño y diputado nacional durante dos períodos. Y también embajador argentino en Ecuador.

Su último cargo público, el de director del Archivo General de la Nación (AGN) lo llenaba de satisfacción y pese a las limitaciones de desplazamiento por su mal, iba al Archivo soportando ahogos y malestares. Lo dirigió en calidad de ad-honorem hasta hace un año y medio, cuando el enfisema le dijo basta y debió guardar reposo.

Pese a que su enfermedad lo obligó a llevar durante los últimos años una suerte de mochila para cargar el oxígeno que necesitaban sus pulmones, siempre hizo gala de su muy buen humor. El veterano dirigente peronista conservó hasta el final la sana costumbre de compartir una mesa con amigos, charlar de política, de historia y contar cuentos, algo que hacía muy bien y que tanto lo divertía.

Amante del tango y de la buena comida, en tiempos en que sus pulmones habían sufrido el maltrato del fumador empedernido, se enojaba porque el "médico no me deja disfrutar de un faso después de comer", decía resignado.

No le gustaba recordar las veces que estuvo preso: enseguida después del golpe de la Libertadora en 1955, también en 1959 y durante la última dictadura en 1976.

El 2 de julio de 2002 fue declarado Ciudadano Ilustre de Buenos Aires.

Historiador y ensayista, Unamuno era miembro de la Academia Nacional de la Historia del Ecuador y de la Academia Argentina del Lunfardo. También fue cofundador, con Oscar Troncoso, de la revista Desmemoria, Revista de Historia, a la que quiso como a un hijo más.

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