Murió Gregorio Klimovsky, un matemático y filósofo de la ciencia

Contribuyó al desarrollo de varias disciplinas ligadas a la investigación científica.
A los 86 años y tras haber sufrido una descompensación, murió ayer al mediodía el notable epistemólogo y filósofo Gregorio Klimovsky. Estaba internado en el Hospital Italiano y su esposa y su único hijo sólo se limitaron a dar la noticia de su fallecimiento.

Klimovsky era considerado uno de los mayores especialistas en epistemología de Latinoamérica de la actualidad. Estudió matemáticas en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires, donde llegó a Decano. Fue profesor emérito de dicha universidad y director del Departamento de Humanidades de la Universidad Favaloro.

Como estudiante y docente, Klimovsky adhirió a la Reforma Universitaria y fue un activo promotor de sus principios. En 1966, luego de la Noche de los Bastones Largos, fue despedido de la Universidad junto a otros importantes catedráticos.

Su labor desbordó ampliamente el campo de la matemática cuando comenzó a abarcar disciplinas como la ética y la metodología de la investigación científica. Es entonces cuando se lo comienza a considerar -a partir de su labor en el Colegio Libre de Estudios Superiores- como uno de los iniciadores de la lógica y la filosofía de la ciencia en Argentina. Fue Profesor de matemáticas en la Universidad Nacional de Rosario y en la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA; de Lógica matemática en el Centro de Altos Estudios en Ciencias Exactas (CAECE); de Filosofía, Epistemología y Ética en el Instituto de la Universidad Nacional Autónoma de México, (UNAM) y la Universidad de la República (Uruguay).

Comprometido con la realidad social, en 1984 fue designado miembro de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP), que presidió el escritor Ernesto Sábato. En 1986 recibió el Premio Konex de Platino en el área de la Lógica y Filosofía de la Ciencia y tres años después el Premio de la Asociación Internacional Psicoanalítica a los aportes más significativos hechos a ése campo, por una profunda investigación acerca de la fundamentación epistemológica del psicoanálisis.

En 1996 recibió el Premio Konex de Brillante como la personalidad más importante de las Humanidades Argentinas en la década 1986-1995. En esa misma oportunidad obtuvo el Konex de Platino en Lógica y Teoría de la Ciencia.

En abril de 2005, Klimovsky fue declarado ciudadano ilustre de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. "¡Es que yo soy porteñazo! Nací a 2 cuadras del Obelisco, en Carlos Pellegrini 629", solía decir orgulloso.

"La mía era una familia judía muy culta. Mi madre era maestra y llegó a ser directora de escuela. Mi padre, relojero al igual que mis dos hermanos mayores. Teníamos una biblioteca fenomenal. Yo la había regalado al Instituto Científico Judío que funcionaba en la sede de la AMIA y con el atentado se destruyó", contaba.

Estaba casado desde hacía más de 50 años con Tatiana Scheiner Sastre y tenía un único hijo, que es ingeniero especialista en informática.

Entre su obra publicada se cuentan "La Teoría de Conjuntos y los Fundamentos de las Matemáticas" de 1993, "Las Desventuras del Conocimiento Científico", de 1994 y lo más reciente, además de sus artículos periodísticos fueron "Epistemología y psicoanálisis 1 y 2", de 2004. Sus artículos científicos han sido reproducidos por las más importantes revistas especializadas del mundo y a través de su trayectoria se convirtió en un hombre de consulta para las nuevas generaciones de la ciencia.

En el ámbito académico, la muerte de Gregorio Klimovsky dejará un vacío difícil de llenar y la comunidad científica argentina extrañará la sabiduría con que aportaba sus comentarios a cada nuevo descubrimiento o a las polémicas sobre el desarrollo de técnicas y conceptos novedosos.

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