Murales Sociales en el distrito

Desde la mañana del jueves 7 de mayo, los estudiantes de la ESB Nº 304 de San Miguel recibieron al equipo de la Dirección de Juventud de San Miguel, quienes habían gestionado junto a la Dirección Provincial de Juventud y con el Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia de Buenos Aires la implementación del Programa Murales Sociales en el distrito.
Para ello, un grupo de muralistas profesionales llamado "Paredón y Después", que fue contratado por el Ministerio para este programa, ofreció un taller el jueves temprano. En el mismo, se explicó cuál era el sentido y significado del mural social, es decir, qué es y cuál es su importancia. Además de algunos conceptos básicos de pintura, en el taller se les propuso a los chicos pensar el mensaje del mural. Con este fin, comenzaron a realizar una lluvia de palabras, conceptos y dibujos que estaban relacionados a temas como las adicciones, la música, el compartir con amigos, la violencia y el amor, entre otros.

También acompañaron este emprendimiento docentes del área de plástica del colegio, el Director de Juventud de San Miguel Andrés Salvaggio y representantes del Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia, estudiantes de las EEMNº 6 y 7 y chicos de la Sociedad de Fomento "El Buen San Jorge".

Luego de la lluvia de ideas, el almuerzo y la proyección de un video donde mostraban los murales realizados el año pasado, los muralistas hicieron un boceto en papel, reuniendo las ideas expresadas por los estudiantes. El mismo fue aceptado por la totalidad de los jóvenes e inmediatamente los muralistas, Lucas Quinto y Myriam Ibrahim, comenzaron a dibujarlo en la pared que desemboca en la calle Primera Junta.

De este modo, siguiendo las indicaciones de los profesionales, los chicos comenzaron a pintar. Para la tarde ya tenían la base del mural casi terminada. El viernes lo finalizarían, efectuando los detalles, sombras, iluminación y resaltado de imágenes.

Poco a poco, el muy buen trabajo fue tomando forma. El mural nos mostraba cuatro personas con rasgos aborígenes ubicadas al centro. Dos mujeres y dos hombres, situando a las mujeres en el medio y a los hombres a los costados. El hombre de la izquierda estira su brazo derecho con gesto de "parar" o "detener", hacia los conceptos "drogadicción, alcoholismo y violencia". Con la otra mano, señala el mate y la pava. Utilizaron en este extremo colores calientes tales como el rojo, naranja y amarillo de fondo. Mientras tanto, el hombre de la derecha estrecha su brazo izquierdo hacia las palabras "igualdad" e "integración", mientras una paloma, signo internacional de la paz, levanta vuelo, con fondos celeste cielo y blanco. En esa misma dirección, el sol observa a las personas atentamente. Las mujeres, sostienen un corazón, al cual le cruza una banda con los colores de la bandera Argentina.

Sin dudas, un mensaje contundente de los jóvenes ha sido plasmado en la pared del colegio. La búsqueda de una solución, a base de conciencia ciudadana, para las problemáticas de la violencia, el alcohol, la drogadicción y otros malos hábitos ha sido el énfasis expuesto por los estudiantes. "Los jóvenes ven que se pueden hacer cosas, que se pueden expresar y dejar una huella en la sociedad", afirmaba Andrés Salvaggio.

Charlando con los chicos, estos comentaban que les gustaría volver a hacer otro mural en algún lugar. Es decir, esta actividad no fue para ellos el mero hecho de evitar horas de clase, sino que sintieron que estaban logrando algo, trabajando con sus amigos y haciendo algo lindo para el colegio. Como decía Salvaggio, mientras mirada fascinado el mural, "esto es hacer cosas trascendentes. Con diez o veinte de estos murales, le cambiamos la cara a San Miguel".

Así llegó la tarde. Los chicos se fueron. Luego volverían con amigos y familiares para realizar la inauguración. La muestra de satisfacción del Director de Juventud de San Miguel denotaba la importancia de un espacio de expresión más para los jóvenes, además de su declaración de orgullo por el trabajo de su equipo. También, dejaba latente la posibilidad de gestionar otros espacios para la realización de murales sociales. En los chicos, el gesto de sus rostros, emocionados, felices de saber que ese mural es producto de su trabajo, de su sentir y de su pensar, invita a hacer lo imposible por repetir la experiencia.

Lic. Mario Martinho

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